infoNativa

Tres balas


14 de diciembre de 2024

UnitedHealth es una empresa estadounidense prestadora de los cuestionados seguros de salud e integra la nómina de las corporaciones más grandes de aquel país. Brian Thompson era su director general hasta el 4 de diciembre, fecha en que se produjo su asesinato. Tres balas terminaron con su existencia, justo en el momento en que ingresaba a celebrar la rentabilidad de la empresa en el Hilton Hotel de Nueva York. Aquí la crónica y un apunte.

Fernando Gomez

1

Midtown Manhattan, Nueva York. Miércoles 4 de diciembre.

Andrew Witty tenía sobradas razones para estar feliz. CEO de UnitedHealth, la principal corporación económica nortamericana, prestadora de los antipopulares y fuertemente cuestionados seguros en los que se asienta un sistema de salud ordenado sobre las premisas del libre mercado, estaba por realizar una reunión de inversores de la compañía, en la que habrían de celebrar 455 mil millones de dólares de facturación. Suma que, para entenderlo gráficamente, se acerca al Producto Bruto Interno anual de la Argentina.

Al mismo tiempo, los indicadores de mercado -triunfo de Trump mediante- le aseguraban a UnitedHealth perspectivas de crecimiento en facturación y rentabilidad proyectadas para el año 2025.

Witty, quien habitualmente pone la cara para sufrir los cuestionamientos que la compañía recibe por asentar sus ganancias en el encarecimiento crónico de los servicios de salud, el retaceo de prestaciones sensibles y el acumulado de muertes por estructurar un sistema legal a la medida de la demora para brindar soluciones a necesidades de salud urgentes, esperaba el momento de reunirse con los otros beneficiarios de semejante salvajismo de rentabilidad para poder tomarse un respiro entre tanta impostura de congoja que fragua en medios o citaciones al Congreso de Estados Unidos.

La palabra principal de la noche, por otro lado, iba a ser tomada por Brian Thompson, director general de la compañía. La persona detrás de Witty, el protegido del escarnio público con eficacia de su CEO.

Brian Thompson, el multimillonario director de una de las compañías más grandes de Estados Unidos, que acumula riqueza con el dolor de millones de los que habitan su mismo suelo, llegó al Hotel Hilton con la misma expectativa que inundaba a Witty.

Llegaba, a su vez, para celebrar la decisión de una compañía con la que carteliza el mercado de poner límites a las prestaciones de servicio de antestesia para cirugías y tratamientos. Si el plan desplegado por la empresa Anthem pasaba, la rentabilidad de su empresa también seguiría en ascenso.

Feliz, impune y desprejuiciado, Thompson bajó del auto, respiró el aire frío de Nueva York, miró la puerta del Hotel Hilton y encaró para la conferencia donde se empezaban a escuchar los aplausos de los inversores.

Tres razones se interpusieron a la celebración. 

 

2

“Recuerdo vívidamente que pasé varios días hablando por teléfono con UnitedHealthcare, mientras estaba embarazada de nueve meses a punto de dar a luz sola, y mi otra pequeña estaba en la sala de un hospital” contó Jessica las consecuencias de la denegación por parte de UnitedHealth a un traslado que precisaba su hija para asegurar una cirugía de emergencia.

Allie estaba embarazada. Sufrió un “dolor insoportable” que la llevó hasta la guardia del hospital St. Louis. El médico que la atendió, la envío a su casa con el diagnóstico de “infección urinaria”. Al día siguiente regresó al hospital por idéntico dolor. Tenía apendicitis. La operaron de emergencia y su vida se salvó. Pero su hijo, que había dado a luz durante la compleja cirugía, falleció al día siguiente.

Unos 45 minutos después, Allie sufrió una embolia pulmonar y tuvo que someterse a una dilatación y legrado de emergencia para extraer la placenta, por lo que casi muere durante el procedimiento. “Terminamos con una factura del hospital más cara de lo que pagamos por la casa en la que vivimos, por lo que probablemente tardaría 20 o 30 años en pagar esa factura”, contó Allie. “Optamos por declararnos en bancarrota”. La empresa prestadora de salud fue demandada por la negligencia en la atención y para evitar el cobro de semejante factura por una mala praxis.

En la apelación, la empresa prestadora “me dijo que era culpa mía porque cuando me estaba muriendo de un apéndice roto en la sala de emergencias, no verifiqué ni me aseguré de que el hospital al que me enviaban en ambulancia formara parte de la red de mi aseguradora”, narró Allie.

“Di a luz por la mañana. Mi hija llegó dos meses antes y estuvo en la UCIN varias semanas, por lo que la factura superaba los 80,000 dólares y United se negó a pagarla diciendo que no era su responsabilidad”, escribió una usuaria de United Health en una red social en éstos últimos días. “Además de lidiar con un bebé prematuro, recibí un flujo constante de agresivas llamadas de cobro y correos del hospital durante 18 meses.

Conversaciones virtuales en las que se referencia a UnitedHealth, ofrecen historias por cientos de miles de usuarios devastados económicamente o que han sufrido la muerte de un familiar o el deterioro de su propia salud por la negativa a brindar las coberturas médicas o aseguarlas a un precio descabellado.

 

3

“La Sra. P”. Así la identificaban las sentencias de la Justicia Civil de la Ciudad de Buenos Aires a una paciente afiliada a la empresa de medicina prepaga OSDE.

La Sra. P  había sufrido un edema agudo de pulmón hipertensivo. Los profesionales que la atendieron consideraron que debía someterse a una cirugía de válvula aortica mediante una “endoprótesis valvular colocada por vía percutánea (TAVI)”. OSDE denegó la atención, argumentando que no se hallaba prevista en el Plan Médico Obligatorio (PMO) y que la paciente tampoco “cumplía los criterios de evaluación publicados en las guías internacionales”.

“La Sra. P” inició una acción de amparo, representada por su esposo, la cual obtuvo una decisión favorable por parte de la Justicia Civil. OSDE decidió no cumplir con la manda judicial de prestar la atención que su estado de salud requería, apeló la decisión y logró una demora en la sustanciación del proceso, circunstancia que era buscada al interponer el recurso.

“La Sra. P” empeoraba su salud y OSDE se mantenía firme en el rechazo a cumplir con la prestación de salud que se la obligaba. Incluso, para ganar tiempo, autorizó parcialmente la cirugía, pero no la compra de un marcapasos que resultaba indispensable para la misma.

Los hijos de “La Sra. P”, su esposo y el resto de familiares, transitaban sus días entre abogados y médicos. En cuidados intensivos y una lucha desigual contra OSDE. Mientras la lucha se realizaba, “La Sra. P” se descompensó y murió. OSDE ganó el tiempo que buscaba ganar con la estrategia legal de denegar, defender y demorar.

“R. AG” era trabajador de Metrovías. El 13 de diciembre de 2007 cae de una escalera y se fractura ambos calcáneos. Internado en una clínica por la obra social gerenciada por Galeno, le fueron inmovilizadas las dos piernas con yeso y se planificó una cirugía urgente para la colocación de prótesis, tornillos reducción y osteosíntesis.

Galeno aprobó parcialmente los insumos, demorando la compra de los restantes, lo que provocó que la cirugía fuera postergada en dos oportunidades, pese a la urgencia con la que era convocada por los médicos.

“R. AG” con las dos piernas inmovilizadas, su familia las 24 horas del día en la expectativa de poder realizar con urgencia la cirugía, comenzó la consulta con abogados para obtener una decisión jurisdiccional que los ampare en el derecho que le era denegado por la empresa prestadora del servicio de salud.

El 27 de diciembre, sin poder realizarse la cirugía programada, “R. AG” sufrió un Tromboembolismo pulmonar y falleció. La relación causal entre la falta de prestación y el fallecimiento fue acreditado años después por el Poder Judicial, que condenó a Galeno a indemnizar a la familia afectada.

Los protocolos jurídicos de las empresas de medicina prepaga, recomiendan denegar las prestaciones médicas, aguardar que la naturaleza realice su trabajo y, eventualmente, en caso de tener que pagar indemnizaciones, siempre son menores al ahorro que generan con aquellos casos que no reclaman o logran cobertura en forma particular de la prestación denegada.

Una cuenta matemática.

Denegar prestaciones, en el balance final, les genera ganancias. En Estados Unidos o en Argentina. Ganancia que se cuenta en enfermedad y muerte.

 

4

"Deny", "Defend" y "Depose" es el libro de un abogado norteamericano llamado Jay Feinman publicado en el año 2010 en el que trabaja sobre el funcionamiento interno de las empresas prestadoras de salud de Estados Unidos. Denegar, defender y demorar es la traducción de la obra.

Especialista en derechos del consumidor, en su libro recoge testimonios y análisis de demandas concretas y materiales en las que las empresas prestadoras de salud edifican su rentabilidad en base a la denegación de servicios, la defensa jurídica de sus actos y la demora en la estrategia para provocar el agotamiento del reclamo o la muerte del paciente y sus gastos derivados.

“En la actualidad, las compañías de seguros están más interesadas en servir a sus accionistas que a sus asegurados. Y la forma más fácil de aumentar el resultado final es reducir las pérdidas que se derivan del pago de las reclamaciones. Por eso, se demoran para aprovechar el tiempo de flotación (el lapso entre la aceptación de las primas y el pago de las reclamaciones) y maximizar sus ganancias sobre las primas invertidas. O simplemente niegan cualquier responsabilidad de pago y luego defienden su negativa -en los tribunales, si es necesario- con la esperanza de que el asegurado se dé por vencido cuando agote sus recursos o la voluntad de luchar", señala un crítico como reseña de la obra. “La motivación de esta conducta se puede resumir en una palabra: ganancias”.

 

5

“El capitalismo y los ricos han dejado de tener miedo” decia Eric Hobsbawm en su obra “Adiós a todo eso” explicando las consecuencias de la oleada que en 1989 termina con el Muro de Berlín, la derrota del bloque soviético y, según los relatores norteamericanos que critica Hobsbawm, el triunfo permanente e inalterable del capitalismo y la democracia liberal”.

“El efecto principal de 1989 es que por ahora el capitalismo y los ricos han dejado de tener miedo” decía en la cita completa.

Por ahora, decía al momento de edificar su análisis.´

 

6

 "Deny", "Defend" y "Depose" (Denegar, defender, demorar) esas tres palabras que explicaban una buena parte de la rentabilidad económica de UnitedHealth que habría de celebrarse en el Hotel Hilton de Midtown Manhattan en Nueva York, eran las mismas palabras que daban fundamento a la sonrisa que llevaba en su rostro Andrew Witty cuando hablaba ante los inversores.

Eran las palabras que explican la impunidad de los grupos económicos que han moldeado la democracia liberal, su enjambre de instituciones que fingen preocupación por las necesidades de la mayoría pero conforman el engranaje sistémico que autoriza que, año tras año, una minoría social registre ganancias obscenas obtenidas con el dolor, el sacrificio, la enfermedad o la muerte de una inmensa mayoría.

Un sistema que expone crueldad, salvajismo económico y radicalidad ideológica para imponer sus condiciones frente a las urgencias y esperanzas de la gran mayoría de los que habitan éste rincón del mundo.

Un sistema que le permitía a Brian Thompson, director general de UnitedHealth, bajar de un auto corporativo con la absoluta confianza de ser protegido por un sistema que le garantiza ser escandalosamente millonario causando dolor, enfermedad y muerte.

El empresario millonario sin miedo. El verdadero beneficiario del balance de una democracia liberal que promete todo lo contrario a lo que genera.

Brian Thompson bajó sin miedo del auto. Buscaba el abrazo de los inversores de su empresa. Gozar de la felicidad que le genera la rentabilidad de la empresa que dirige.

Pero tres razones le impidieron el festejo.

"Deny", "Defend" y "Depose" fueron las palabras grabadas en las balas que se desplazaron en forma seguida por el cañon de una pistola empuñada por un jóven.

Tres balas que terminarían con la vida de Brian Thompson en el pórtico del Hotel Hilton, en Midtown Manhattan, Nueva York, Estados Unidos, locomotora de la democracia liberal y el capitalismo que le permitió perder el miedo a los ricos. Ahí donde lo esperaban los inversores para celebrar la rentabilidad.

El joven se subió a una bicicleta, con una capucha que le cubría su rostro, y se perdió en el Central Park.

 

7

Luigi Mangione fue detenido por el asesinato de Brian Thompson. El escrutinio de su vida, su historia, su procedencia; las especulaciones sobre su ideología, sus motivaciones, sus enfermedades y sus antecedentes con el sistema de salud, ocuparán las crónicas policiales.

Las corporaciones mediáticas que operan como gendarmes del sentido común para legitimar las acciones criminales del resto de las corporaciones, buscarán romantizar la figura de Brian Thompson en búsqueda de una empatía inmerecida con su obscena vitalidad perdida.

Los reclamos por su libertad, los relatos en primera persona de los afectados por un sistema de salud que se cae a pedazos y la edificación de una propuesta política que cuestione el funcionamiento particular de ese sistema por obligar a millones de ciudadanos a poner su salud y la de su familia en las manos de una banda de delincuentes disfrazados de inversones y empresarios que se ofrecen como promotores del libremercado, también ocuparán los relatos del tiempo porvenir.

En el mientras tanto, la empresa Anthem decidió retirar su propuesta de denegar el suministro de antestesia en determinados tratamientos y cirugías que había motivado el repunte accionario de las empresas del sistema de salud privado de Estados Unidos.

En ese mientras tanto, un grupo de personas ocupó Nueva York con afiches de “SE BUSCA”. Debajo de la palabra, la cara de Adrew Witty. “La Amenaza” como la calificaron desde UnitedHealth preocupaba a inversores y empresarios del sistema de salud y mas allá de ese nicho de negocios también.

En ese mismo mientras tanto, algún empresario integrante de esa minoría social que registra ganancias obscenas en una democracia occidental que produce miseria acumulada por minuto de funcionamiento, reforzó su seguridad privada.

“Por ahora el capitalismo y los ricos han dejado de tener miedo”, decía Hobsbawm.

Por ahora, dijo Luigi Mangione. Por ahora.

Y se le dibujó una sonrisa de las que sólo se encuentran en la satisfacción de realizar un acto justo.

 

8

En 1959 Eric Hobsbawm publicó Rebeldes Primitivos, un estudio histórico y sociológico de las múltiples expresiones de formas previas de los movimientos sociales. Los gérmenes espontaneos de una resistencia social ante un colonialismo que le hacía la vida insoportable a la mayoría y construía un sistema que defendía a los pocos privilegiados de formas primitivas de expoliación social.

De su estudio y de la lectura de Franz Fanon, el gran Roberto Carri emprendió el camino de construir una aproximación a una sociología indispensable en nuestra Patria.

Carri publicó Isidro Velazquez, formas prerrevolucionarias de la violencia. Exponía la crisis de legimitidad de la política, en un tiempo de desigualdades y consolidación de un sistema que pretendía naturalizar el colonialismo y la injusticia social como formas de vida en nuestra tierra. Y de ese escenario, el surgimiento de acciones reputadas como criminalidad ordinaria, pero que exponían formas prerevolucionarias de discutir la riqueza, la propiedad y la prosperidad.

En alguna medida, si la política pierde la esencia de ser la herramienta adecuada para poner en cuestionamiento la riqueza de unos pocos y la pobreza de los muchos. Si la política se desnaturaliza como herramienta necesaria para reivindicar una Nación contra la potencia que pretende expoliarle su riqueza. Naturalmente la resistencia social a las injusticias, empieza a encontrar otros caminos.

 

9

Por ahora, las injusticias parecen vivirse sin miedo. Por ahora.

 

Fernando Gomez

Fernando Gómez es editor de InfoNativa. Vicepresidente de la Federación de Diarios y Comunicadores de la República Argentina (FADICCRA). Ex Director de la Revista Oveja Negra. Militante peronista. Abogado.

Compartir esta nota en