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Cuatro estrellas que nunca se apagaron


30 de septiembre de 2026

Cada 30 de septiembre Neuquén no festeja un gol, recuerda ausencias. El Día del Futbolista Neuquino nació del dolor de la tragedia en 1990 y se convirtió en homenaje eterno.

Diego Arturo

La historia ocurrió un domingo del 30 de septiembre de 1990. Petrolero Argentino había empatado 1 a 1 con Atlético Neuquén en la capital por la cuarta fecha del cuadrangular final de la Liga de Fútbol del Neuquén. Terminado el partido, cinco jugadores emprendieron el regreso a Plaza Huincul en un Peugeot 504 particular porque tenían una final de fútbol de salón esa misma noche.

A las 21:10, en la curva de ingreso a Plaza Huincul sobre la Ruta Nacional 22, el auto impactó de frente contra un colectivo que llevaba 24 pasajeros. En el lugar murieron el conductor José Luis Tobares de 26 años, Sergio Contreras de 18 y Marcelo Mena de 24. Pedro Landaeta de 36 falleció camino al hospital Castro Rendón. El único sobreviviente fue Pedro Elgueta, que estuvo en terapia intensiva y murió en 2019.

Contreras era arquero, Tobares volante central, Landaeta carrilero por derecha y Mena por izquierda. Eran jóvenes, laburantes, jugadores de potrero que representaban lo que sigue siendo hoy el fútbol neuquino: recorrer cientos de kilómetros, dejar familia y trabajo de lado para defender una camiseta. En ese lugar se levantó un monolito que dice “Cuatro estrellas se apagaron en la Tierra, pero hoy iluminan nuestro cielo”.

 

 

Tras la tragedia, Lifune decretó el 30 de septiembre como Día del Futbolista Neuquino. Petrolero bautizó su estadio como “30 de Septiembre” y lleva sus cuatro estrellas en el escudo. Cada año, en La Curva, ex compañeros mantienen el homenaje con una bicicleteada de las inferiores para contarles a los chicos por qué el estadio se llama así y por qué esa fecha no se olvida nunca.

De aquella liga de tierra a hoy el fútbol neuquino creció. Hay más clubes, el femenino pisa fuerte y un neuquino como Marcos Acuña, de Zapala, fue campeón del mundo. El homenaje excede a Petrolero y abraza a cada futbolista y futbolista de la provincia que sostiene la pasión a pesar de la distancia, del viento y del sacrificio. Ese es el sentido real de este día.

Esta no es una efeméride de calendario, es memoria viva. Mientras haya un pibe que pida la pelota en una canchita, los cuatro van a seguir jugando. Por eso hoy no habla de resultados, se habla de respeto, unión y pertenencia. Feliz día a todos los que hacen grande al fútbol neuquino.

 

Diego Arturo

Diego Hernán Arturo es comunicador social, socio fundador de la cooperativa EME contenidos, militante político y de la economía social.

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