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Cuando el Estado se retira del espacio público: gana la peor muerte


27 de septiembre de 2025

Sebastián Carrillo, joven de 27 años del distrito bonaerense de Gral. San Martín, fue una víctima más de asesinato como producto de uno de los tantos enfrentamientos entre bandas narcos del distrito.

David Acuña

En la madrugada del domingo 14 de septiembre, Sebastián se encontraba cenando en la casa de su novia Karen, sobre a calle Pasaje San Pablo y 21 de junio, cuando una vez más el barrio se vio sobresaltado por disparos productos del enfrentamiento entre bandas narcos. Sebastián fue hasta la ventana para cerrarla y resguardar un poco más el ambiente de la casa cuando una bala atravesó el vidrio e impactó de lleno en su cabeza matándolo en el acto frente a la vista de su novia.

Lamentablemente, los crímenes violentos en San Martín son algo que viene de larga data ante la inacción policial y el pasmante desinterés del conjunto de las autoridades políticas distritales. Los barrios populares de San Martín, como los del resto del Conurbano, se transformaron en un campo de batalla ante el retiro del Estado y la falta de políticas públicas acordes.

¿Cuántas muertes más son tolerables hasta que el Estado tome en forma efectiva el tema entre sus manos? Pareciera que mientras la violencia y la muerte no le llega a los de arriba y solo sea el sufrimiento de los de abajo no pasa nada.

Sebastián, como otros antes de él y otros que también vendrán, tuvo una mala muerte, aquella que podía evitarse. No solo lo mató el arma de un tranza, sino, y sobre todo la ausencia de Estado.

A continuación, ofrecemos una entrevista a Leonardo Grosso, exdiputado nacional, vecino de San Martín y, que al igual que Sebastián Carrillo, es un militante peronista del Movimiento Evita.

¿Cómo se encuentra la investigación de la causa y cuál ha sido la respuesta de las autoridades políticas y policiales?

Hay una investigación a cargo de la UFI 5 de San Martín, la cual ordenó allanamientos. Hubo un total de 14 allanamientos por ahora y el miércoles pasado por la mañana se detuvo al presunto asesino de Seba, que es un pibe del barrio. La hipótesis que se maneja es que el enfrentamiento estuvo vinculado a problemas personales y vinculado a una banda más de delito organizado del barrio.

Nosotros estamos planteando que se averigüe de dónde salieron las armas porque hay un problema estructural ahí en el barrio. Las autoridades políticas del Ministerio de Seguridad sí dan respuesta y acompañan; justamente son las que nos avisaron que había un detenido y que se lo estaba investigando; desde el municipio también nos acompañaron el día de la muerte de Sebastián, en su entierro y también estuvieron en una reunión que impulsamos con los compañeros de Seba.

Según el Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, San Martín tuvo una tasa de homicidios del 5,87y se ubica cuarto en la lista de los municipios más peligroso de la provincia. ¿Esta situación se vive en todo el distrito o afecta a algunos lugares más puntualmente?

La estadística del Ministerio Público Fiscal es esa. San Martín está entre uno de los peores distritos y ha estado peor. El año pasado hemos llegado a tener 14 homicidios en un mes en la zona Reconquista. Creemos que ese promedio ha mejorado un poco, porque como vos bien me preguntas hay zonas que son más complejas y hacen que en el porcentaje relativo se mejore.

Aun así, el área Reconquista, el corredor ReconquistaSuárez-Hurlingan, como le dice la policía bonaerense, y en la zona del Barrio 18, son lugares donde los homicidios, la tasa de homicidios, es muy alta. Sobre todo, la de aquellos homicidios que “no se sabe por qué fueron” y que entendemos que muchos de ellos tienen que ver con ajuste de cuenta al interior del negocio de la droga, es la forma en que el narcotráfico organiza el narcomenudeo en el barrio. El narcotráfico llena de armas los barrios y de esa forma genera, aumenta, los niveles de violencia extrema.

¿Se verifica un retiro de la autoridad municipales del distrito en cuanto al control del espacio público? ¿Hacen algo o miran para otro lado?

Hay un retiro del Estado que es general. No sé si es del Municipio, de la Provincia o de la Nación. La Nación al desfinanciar al conjunto provoca que las demás instancias también pierdan capacidades concretas y operativas de llegar a los lugares.

Obvio faltan patrulleros, te podría decir, pero también están siendo desfinanciados los dispositivos de prevención de adicciones y los dispositivos de cuidado de infancia. De hecho, nosotros cerramos un espacio de primera infancia y tuvimos que mudar un dispositivo de prevención de Suárez a Chilavert porque no podíamos seguir pagando el alquiler, porque Nació ya no lo quería financiar. Pero tampoco, hay que decirlo, ni la Provincia ni el Municipio asistieron a esos lugares para que se sostengan y estén abiertos. Entonces la organización social, que muchas veces está depositada en el Estado y tantas otras en la comunidad organizada o en la Iglesia, está siendo desfinanciada fuertemente y eso hace que se perciba el retito del Estado y se verifique el avance la violencia.

¿Se explica el desarrollo creciente del narcotráfico en el Conurbano sin la anuencia de las fuerzas de seguridad?

Sin dudas no se explica. Sin la anuencia de la policía y de la política no se explica. Sin la complicidad de las fuerzas de seguridad es imposible organizar el nivel de despliegue que tienen narcomenudeo en nuestros barrios. De hecho, después del asesinato de Seba y después de la marcha que hicimos, intervinieron la comisaría de Suárez y la comisaría de Billinghurst cambiando no solo al comisario, sino a la totalidad del personal de ambas comisarías. Es decir, hay un reconocimiento del Estado Provincial, en este caso, de que ahí hay un problema concreto. Hay investigaciones judiciales al respecto y todos los vecinos y vecinas de los barrios te dicen eso, hay complicidad de la policía.

Pero para que haya complicidad de la policía también tiene que haber complicidad de la política porque los narcotraficantes, entre comillas, que nosotros vemos en el barrio, que es el narcomenudeo, no son grandes organizaciones criminales. Generan mucha violencia: sí, general mucha muerte: sí, arruinan a nuestra población con el consumo masivo de esas sustancias: sí, pero no son Al Capone, no tienen un nivel de sofisticación criminal tan importantes como para pensar que el Estado es menos poderoso que ellos. El Estado es más poderoso que ellos. Por lo cual, es una cuestión de decisión política poder resolver el tema de la violencia narco en el Conurbano.

¿Cuál es la situación de las políticas públicas nacionales, provinciales y municipales destinadas a asistir a las víctimas del consumo de drogas?

Algo ya te conté, está bastante mal. En San Martín habrá unos siete dispositivos que atienden a las personas con problemas de consumo. Cinco de ellos son de organizaciones comunitarias, otro del Estado provincial y otro restante municipal. En verdad, lo que tendría que haber es uno por barrio para estar dedicado exclusivamente a acompañar a personas en situación de consumo.

Nosotros tenemos dos Hogares de Cristo; uno que también es de mujeres vinculado a un ONG y a los hogares de Cristo, que es Casa Puente, Cuñahuapa Marabunta. Son todos de organizaciones populares y de la Iglesia. Es una vergüenza, el Estado tendría además de que ayudar a financiar esos dispositivos que te menciono y que están siendo desfinanciados o por lo menos congelados sus fondos desde que llegó Milei. A lo que se le suma el desfinanciamiento por la inflación y por la devaluación. En un distrito con tanto problema de consumo y venta de drogas se tendría que estar haciendo más dispositivos, se cae de maduro

¿Desde dónde hay que pensar una solución para enfrentar al crimen organizado y su dominio de las calles en los barrios populares? ¿Es necesaria una mano dura con los narcos?

Nosotros creemos que hay que pensarla desde la salida comunitaria. La verdad, el Estado tiene que hacer lo que tiene que hacer. Tiene que haber más presencia policial, por supuesto. Tiene que haber investigación judicial para que se encuentren las redes de narcotráfico y se encuentren de verdad a los de arriba y no a los perejiles de abajo, por su puesto. Tiene que haber más presencia estatal en general, de la escuela, de la salita, de los espacios comunitarios. y también tiene que haber una comunidad organizada que acompañe, recupere, piense y participe en la recuperación de la calle y el espacio público, eso me parece central.

No podemos regalarle al narcotráfico el control del espacio público, el Estado en todas sus instancias tiene que volver a ordenarlo junto a la comunidad.

David Acuña

David Acuña, historiador, profesor y militante peronista. 

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