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Así la vemos: Deslealtades y soledad


26 de octubre de 2024

Columna de opinión desde los adultos mayores

Alberto Gomez

No hablemos más de libertad, democracia, solidaridad, mientras sigamos viviendo esta etapa siniestra, donde la vida no vale nada.

La solidaridad es una moneda escasísima, menor aún que la de nuestros bolsillos, y la democracia es tan raquítica, que se desfigura en democradura.

Las representaciones populares, no existen, la política como tal, menos aún, y los Poderes elegidos están enfrascados en sus negocios particulares, mientras la institucionalidad se esfuma, como la ideología traicionada.

Ya no sirve flagelarnos ó lamentarnos porque fuimos engañados. Si, los que dejaron en blanco su elección, pensando que no había nada para elegir.

No debemos sentirnos culpables los ciudadanos que no lo votamos, si nuestros dirigentes políticos a quienes confiamos nuestro voto, y carecieron de la fortaleza y vigor para defendernos en las urnas.

Los que lo votaron, se dividen en, fanáticos, de muy difícil “retorno” a la coherencia, y los odiadores “encerrados” en la repugnante prensa concentrada.

Prometieron que el ajuste lo pagaría la casta. Prontamente, el irracional, se auto tituló “topo”, y avisó que venía a destrozar el Estado desde adentro. Hay que entender, en el Estado confluyen autoridades, población y territorio.

Por eso la clase ó casta que está pagando el ajuste somos los jubilados y pensionadas, Educación, maestros, Universidades, trabajadores, básicamente estatales, Salud con cierre de Hospitales, desfinanciando a profesionales de Ciencia y Técnica, crueldad con los Discapacitados, quitando remedios oncológicos, subsidios a los servicios, y otros desatinos que no hacen otra cosa que acelerar el Genocidio Social, de inescrutable final.

El energúmeno, hace unos días, les dice a sus patrones empresarios, “Nosotros en primer lugar teníamos claro que por el tipo de ajuste que estábamos haciendo era muy probable que el impacto más fuerte se sintiera durante el primer trimestre”.

Peor aún, y más trágico, continuó balbuceando, “Por lo tanto, también era importante hacerlo durante vacaciones, para que la gente no se enterara tanto, por decirlo de alguna manera, lo que estaba ocurriendo”.

Entonces, el títere de la plutocracia, demostró ser un mendaz consuetudinario. Con sus votantes,  por incumplir promesas de campaña. Y sacar el sociópata congénito, porque si engañó a sus libertarios, porqué no hacerlo con el Pueblo.

El “elegido”, resultó ser un monigote ignorante y cruel, carente de carácter. “Impuesto” por los plutócratas, a los cuales  les permitió ganar con creces, sin importar la mísera vida popular. Hoy, el nuevo socio infiltrado (dijo, era fácilmente infiltrable) y la oligarquía, gozan los beneficios del Gerente puesto.

El aplauso del empresariado, reunido en IDEA., demostró el lamentable teatro de la democracia. Disfrutaron al desubicado en tiempo y espacio en la presidencia, y exigen que toda protesta social sea violentamente reprimida, con la excusa de inversiones. Comedia y Tragedia en un solo acto. 

El grupo de los que vienen desde la dictadura especulando, y acumulando,  aplauden la creciente miseria del Pueblo, y la consiguiente transferencia de ingresos y jubilaciones, que engrosaron los balances de sus empresas.

La sociedad, en su inmensa mayoría, está enfrentando gravísima crisis social, sola, sin dirigentes que la acompañen. Abandonada a su suerte por muchos que, otrora luchaban contra gobiernos menos crueles que el actual, y hasta diría, afines a sus ideologías políticas.

Hoy, la miseria planificada, impuesta por el FMI, no le importa a nadie, y no digo a quienes la generaron, y que actualmente están al frente de seguir incrementándola y fugándola.

Hace pocos días, rememorábamos la gesta popular que tras 79 años, seguimos recordándola como el Día de la Lealtad del Pueblo a su líder.

Hoy, esa Lealtad no vuelve al Pueblo, por parte de los pseudo nuevos líderes.

Están preocupados por la interna del Partido Justicialista, y se disparan lealtad, entre los mismos de siempre, buscando prevalecer en la lucha por quedar cerca de quien decida los lugares en las listas para una elección intermedia tan lejana, que asusta pensar si llegaremos a verla, o vivirla.

Esos que tienen la boca cargada de la palabra Lealtad, y la vomitan ante cada cámara, micrófono y entrevista a las que pueden acceder, y ante la menor oportunidad, corrieron a sentarse en las rodillas de los que ocupan los sillones tan deseados, y se tragaron la palabra Lealtad. Comieron y descomieron.

Esos, muchos Diputados, Senadores, y gobernadores, que lloriqueaban por las relaciones de fuerza, cuando la tuvieron (la fuerza en la relación) se entregaron al buen vivir, con placeres inconfesables, para perder la fuerza.

Esos, que les dieron sus votos para la Ley Bases, Facultades Extraordinarias, apoyo a vetos (aumento previsional y financiamiento universitario).

Esos, que se rasgan las vestiduras por las atrocidades “fiscales” de sus mandantes, y que han llevado al genocidio social más trágico de la Historia. 

Muchos traidores al Pueblo peronista, nunca han leído las 20 verdades: “El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo o a un caudillo, lo es solo de nombre”.

Cuantos diputados/senadores, gobernadores, deberán hacer mea culpa de su traición, porque sirvieron a una secta (círculo) libertario, y al caudillo de turno.

Esos, deberán respetando las tres banderas del Justicialismo, Independencia Económica, Justicia Social y Soberanía Política.

Esos reptantes, deben ser leales a los que revuelven la basura, los que sobreviven gracias a un comedor popular, a los tiemblan por las políticas que cierran empresas, y los dejan sin trabajo, a los jubilados que les anuncian que van a seguir perdiendo capacidad de compra.

Esos, deberán respetar a estos argentinos:

CONCLUSIONES

Ya no hay tiempo para batallas políticas internas, para seguir fomentando dirigentes / dirigentas, que son el “semillero” de futuros cracks de la traición.

Ya no hay tiempo para los niños con hambre que genera disminución cognitiva, provocando un futuro siniestro para ellos, y la sociedad.

Ya no hay tiempo para los viejos, que cada día se nos achica el vencimiento del “contrato de vida”. 

Debemos comenzar hacer cumplir a nuestros dirigentes aquella verdad “No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan”

Alberto Gomez

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