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Así la vemos: Democracia de baja intensidad


12 de julio de 2025

Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.

Alberto Gomez

A veces se hace muy difícil explicar con claridad, y certidumbre, las atrocidades que se comete en nombre de un anacrónico anarco capitalismo; dirigido por un enfermo dependiente de la rancia plutocracia. Nos llevan a ser un territorio dependiente del decadente imperio estadounidense.

Nos gobierna un perrito faldero de su ídolo yanqui, un contradictorio y chocante político que viene acentuando la profunda declinación en su imperio, que a través de su pelele lo quiere recuperar con nosotros.

Hemos vuelto a recurrir a la lectura para aprender de los que saben. En el análisis de Fernando Esteche sobre la evolución y consecuencias de la famosa Ley Trump, “The One Big Beautiful Bill” (“La Gran Hermosa Factura”), parodiada tristemente en el país, con la Ley Bases, por el inexplicable seguidor enfermizo.

Trataremos de reflejar los comentarios sobre el nuevo orden del norte, espejándolos con las crueldades a las que nos está sometiendo el monigote, en este lejano y cada vez más aislado país del sur del mundo.

Dice el analista, “Estados Unidos responde a su declinación no con reformas estructurales, sino con una militarización sin precedentes, y políticas domésticas que profundizan contradicciones internas”. En Argentina, a partir de la citada Ley Bases, y su decreto de delegación de facultades, se observa un enorme incremento de las estructuras represivas, junto a un nuevo, y creciente, financiamiento del oscuro y recuperado espionaje vernáculo. Todo aplicado a sofocar una creciente protesta social generada por el cruel ajuste fiscal, y en el futuro, las que seguirán generando las terroristas medidas de su “no plan” económico.

Ampliando los comentarios de Esteche, “El despliegue de 2.000 soldados de la Guardia Nacional en Los Ángeles para reprimir protestas pro-migrantes ilustra cómo la militarización se ha volcado hacia el interior. Trump declaró que los intentos de obstruir a los agentes de inmigración constituían “una forma de rebelión contra la autoridad del gobierno de Estados Unidos”…

Vemos en esos comentarios de Trump, enormes similitudes; diría hasta un copy paste; con los “delirios” de una enferma Ministra de Inseguridad, desfasada en tiempo y espacio, peligrosa en sus “servicios” prestados.

Tenemos que comenzar a mostrar, con datos, el latrocinio al que nos somete la banda de corruptos saqueadores, conformada alrededor del irreal estadista, creado a su gusto por los verdaderos dueños del país. Esos empresaurios, que pretenden quedarse solos con toda la torta, junto a un número de amigos y favorecedores, “expulsando” de la discusión al 70% de argentinos/as de esta; hasta ahora; sociedad civilizada, en pleno proceso de destrucción a través del plan de “Miseria Planificada” que aplica el “brazo financiero”, organismos buitres del decadente norte, sobre una democracia de muy baja intensidad.

Otro comentario leído sobre el imperio, es el aumento del límite de endeudamiento externo, como elemento revelador del declive hegemónico estadounidense. Una medida, que lleva la deuda nacional a niveles estratosféricamente insostenibles, dice el informe, demostrando que Estados Unidos financia el sostenimiento de su pretendido poder global, a través de un endeudamiento masivo.

Aquí, en el fin del mundo, utilizados desde siempre como banco de pruebas y saqueo, ahora aplicado a través de la creación de un regidor ciudadano (el insano), por los organismos expoliadores (FMI), nos utilizan; al igual que Trump; para endeudarnos, e hipotecar un triste futuro, que venimos arrastrando hace siete años.

Consideremos que, “The One Big Beautiful Bill” favorece directamente a las fracciones financieras del capital tecnológico, penalizando sistemáticamente al sector manufacturero. Trump, el supuesto defensor del “America First” productivo, termina subsidiando la especulación y desincentiva la producción, tal como nos explican en el informe de su “Ley bases”, la estadounidense, la que nos impusieron sus delegados en el país.

Nada más cercano, salvando las distancias, a nuestro plan de probeta del FMI., que implantó una creciente financiarización; a una de por sí débil economía; en beneficio de poderosos especuladores, tanto de la histórica oligarquía local, como los poderosos buitres del orden financiero mundial.

Este fenómeno, para Estados Unidos, Esteche lo identifica como “trasformismo”: la capacidad del bloque dominante para absorber y neutralizar a sus oponentes integrándolos en su proyecto hegemónico”. El productivismo trumpista; como aquí, obedientes súbditos; se convierte en la mascarada ideológica de la financiarización extrema, representando la victoria estructural del anarco capitalismo, sobre un supuesto antagonismo al populismo estatal, que solo vislumbra el presidemente nuestro en los integrantes de una supuesta casta, integrada por los más empobrecidos de la sociedad.

El impacto en la vida cotidiana de los estadounidenses será devastador: mayor precarización, deterioro de servicios públicos y polarización social. Sus efectos, socavarán la legitimidad interna del sistema, completando la declinación que, “The One Big Beautiful Bill” pretendía contrarrestar.

Qué incluye la ley Trump, recortes sociales como 1-Reducción de fondos para el programa de Salud estatal, que podría dejar sin cobertura médica a 11,8 ó 17 millones de personas. 2-Restricciones al acceso al programa de asistencia alimentaria, que afecta a unos 2 millones de niños. Seguimos leyendo en el informe.

Por estos lados, la política del ajuste implementada, está generando la devastación económica de clases medias, medias bajas, y por supuesto las sumergidas, históricamente, en la pobreza.

Como dice Rovelli, el fuerte ajuste fiscal y económico del gobierno de Milei, con el único fin de generar excedentes para financiar la fuga de capitales. Pero, esa fuga que toma dimensiones inconmensurables, limita el desarrollo de la política económica, y genera problemas de difícil solución, aún con generosos préstamos de organismos internacionales.

Ya en nuestro país, se puso de moda una expresión, democracia de baja intensidad. En 2022, un politólogo argentino Guillermo O’Donnell –educado en La Libertadora-, la materializaba en “cuando un Estado no es capaz de hacer valer su legalidad”. Porque la ciudadanía cuenta con derechos políticos para participar de elecciones, pero, experimenta abusos de poder y marginalización en el acceso a la justicia y derechos sociales.

“Los individuos dejan de ser ciudadanos plenos, son únicamente súbditos sometidos a relaciones autoritarias y alejadas de las reglas del sistema legal” (Democracia, agencia y Estado., 2010).

Tal cual se manifiesta en la actualidad, con Persecución política y judicial (caso expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien habló de “terrorismo de Estado de baja intensidad”). Represión de la protesta social, incluyendo detenciones de militantes, con imputaciones desproporcionadas. Ataques a la libertad de prensa, caso grave con el reportero gráfico Pablo Grillo. Espionaje y vigilancia, existiendo un “Plan de Inteligencia Nacional”, que autoriza espionaje interno, financiado desde la más oscuro de la democracia con los fondos saqueados a jubilados, Educación y Salud. Desigualdad, en el acceso a derechos, especialmente en este ajuste económico y recortes sociales que está generando el “no plan” económico.

En Argentina, el concepto de democracia de baja intensidad ha cobrado relevancia en los últimos años para describir una serie de prácticas y tendencias que debilitan el ejercicio pleno de la ciudadanía, incluso con formas democráticas, como elecciones periódicas y división de poderes.

Pero, no es nuevo en el país, ya fue concretado en los años 90, con neoliberalismo y debilitamiento estatal, como así también, cobró fuerza en la presidencia de Macri, debilitamiento de derechos y concentración del poder en sectores corporativos poderosos (hoy, son gobierno plutocrático).

Cuáles fueron las manifestaciones concretas de ambos períodos, que se reflejan en la cruel política actual. Durante el gobierno del innombrable, Argentina vivió una transformación profunda del Estado, con privatizaciones masivas (YPF, Aerolíneas Argentina, Ferrocarriles), desregulación laboral (precarizando empleos, y menor protección a los trabajadores). Delegación de funciones sociales (Educación y Salud fueron transferidas a las provincias sin recursos suficientes, generando desigualdad en el acceso). Hasta llegar a fines de década con una Crisis de representación que profundizó la desconexión entre ciudadanía y clase política, con partidos debilitados e indiferencia social sobre la política, que se continúa en nuestros días.

Durante la gestión neoliberal de Macri, cuatro años, se aplicaron DNU (modificación Ley de Migraciones) sin debate parlamentario, restringiendo derechos básicos como el debido proceso y la unidad familiar.

Concentración mediática, con la derogación parcial de la Ley de Medios. Supremacía empresarial, con funcionarios que provenían del sector privado. Represión y vigilancia, con el uso de fuerzas de seguridad para reprimir protestas sociales y control del Poder Judicial. Retroceso en derechos sociales, por ajustes económicos, tarifazos y caída del salario real, afectando derechos básicos.

Hoy, tras 580 días de pésima gestión libertaria, vemos los mismos problemas que sufrimos desde los 90 con la derecha, pero se agregó una circunstancia, particularmente (por el día patrio de mitad de semana) dolorosa, como es la sensible merma de la soberanía territorial, la cual se ha sumado a la pérdida de la soberanía económica (desde 2016 en poder del buitre FMI), sin poder gozar de la peronista Justicia Social, y una política (regida por los dictados de los imperios que nos dominan), con representantes iletrados, y cooptados con prebendas por algún imperio o a través de la burocracia mandante.

Todos pilares del Justicialismo, legados del General Perón y Eva, que se han perdido en poco más de 9 años.

La traición soberana se manifiesta simples acciones, como la estúpida búsqueda de fotos con Trump, pero básicamente con la visita de funcionarios norteamericanos al país, como la Jefa del Comando Sur, reiterada por el nuevo Jefe, el Secretario de Salud; el antivacunas y terraplanista; Kennedy, fue el inicio de la entrega de la soberanía territorial, como lo había sido con la soberanía económica.

Primero, eliminaron subsidios a la industria fueguina, para despoblar vía desempleo, luego entregaron terrenos para que los yanquis construyan su base, compartida, puerto para submarinos, y paso bioceánico.  

Ahora, se informa, según la prensa pirata, que el traidor converso está en conversaciones con Reino Unido para cambiar demanda de soberanía en Malvinas por el ingreso a la OTAN.

 

CONCLUSIONES

Se acabó la Argentina que conocimos, con una democracia participativa, pasamos a ser una estrellita más en la bandera de Estados Unidos.

Sostienen un iletrado, traidor y converso sionista en la Administración colonial, para lograr la entrega final.

Ya lo hemos dicho infinidad de veces, el Pueblo está solo, abandonados, y ahora agravado con el inicio de la “temporada de caza” en el “coto” llamado país, sobre jubilados, trabajadores, niños, mujeres y desamparados que no se pueden defender por sí mismos, a través del Genocidio, para despoblar y reinar solos entre pocos.

 

Alberto Gomez

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