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Así la vemos: Crueldad, para destruir los extremos de la vida


03 de octubre de 2026

Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.

Alberto Gomez

Los jubilados, como figura social somos un fenómeno relativamente reciente. Como nos reconocemos hoy, debimos transitar períodos de respetos y sufrimientos, como en las sociedades tradicionales de la antigüedad, donde las personas mayores seguían desarrollando roles productivos, mientras sus fuerzas lo acompañaban, o en su defecto, con la claudicación que nos trae la pasividad, eran sostenidos por sus familias.

No existían, sistemas formales para satisfacer los ingresos perdidos, tras declinar la vida productiva activa.

La Revolución Industrial, que se extendió desde fines de los años 1700, y durante cien años, determinó el desarrollo del trabajo asalariado, y a partir de la nueva situación laboral, fue surgiendo la necesidad de proteger a esos trabajadores cuando mermaban sus fuerzas de producción, al acercarse a la adultez.

Hasta comienzos del 1900, varios países implementaron sistemas de seguridad social, estableciendo pensiones y jubilaciones financiadas mediante aportes obligatorios.

En el siglo XX, aparecen cuestionamientos, y se replantean distintas ideas sobre la edad y ancianidad. La sociedad contemporánea, nos enfrenta al desafío del envejecimiento poblacional, como nueva ley del “mercado”, obligándonos a luchar para reinsertarnos en la nueva vida social, y redefinirnos, más allá de los cambios físicos y cognitivos, a la sobrevivencia. No obstante, debemos ver el envejecimiento, como otra etapa, la valoración de lo vivido, aportando experiencias, siempre que las condiciones de vida sean dignas.

La modernidad, empezó a regirnos a través de las estadísticas. Existen instituciones especializadas en marcar cada situación particular de la ancianidad, como es el caso del Observatorio de la Deuda Social (UCA). Este ente informó, a fines de agosto pasado, el sufrimiento emocional o mental en personas mayores de 65 años. Pasó del 20% entre 2017-2019 al 34% en 2024-2025. En el estrato social más bajo, llegó al 52%. Asimismo, refiere que el 46% de hogares declaró ingresos insuficientes, y 35% resignó atención médica o medicamentos.

Otro de los apoyos de la ancianidad, es la Defensoría del Pueblo de CABA, creada por Eugenio Semino en 1998, un eterno defensor de los Adultos Mayores, asesorando básicamente a quienes querían acceder a la jubilación. Hace dos años, las consultas cambiaron, y quienes se acercan a los 65 años, preguntan cómo hacer para no jubilarse. “La oficina cambió de función, porque saben que jubilarse hoy, es caer en la indigencia”, dice Semino. “¿Cómo sigo trabajando?”, es el nuevo fenómeno que se observa en los organismos de adultos mayores.

La caída del poder adquisitivo, el costo de la vivienda, los gastos de salud son los principales motivos que llevan a cientos de miles de adultos mayores a recurrir a empleos informales para sobrevivir. Además, existe la tasa de sustitución, que es el porcentaje de ingresos de la jubilación, comparado con el ingreso del trabajo activo. Semino explica, “la tasa de sustitución en Argentina es muy baja, ronda el 50%”. Por eso, antes de los 65 años, comienzan a buscar nuevos trabajos adicionales, que en asalariados mayores de 65 años pasó de 47% a 55%.

En la Defensoría atienden entre 200 y 400 casos por día, y Semino, aclara, quienes consiguen trabajo lo hacen en negro y en condiciones precarias. El 48% de los nuevos jubilados en el mercado laboral, lo hacen por cuenta propia, y en la total informalidad.

En un año, los mayores de 66 con empleo desprotegido pasaron de 19.700 a 42.000, un llamativo 20% más.

Advierten que, los efectos negativos sobre la salud física y mental, son cada día más preocupantes.

Hay dos ejemplos que marcan claramente esos impactos negativos, según indicaran en la Defensoría.

- Hace unas semanas, un taxista de 80 años se quedó dormido mientras manejaba en San Telmo, y chocó contra una columna de una estación de servicio. Trabajaba entre las 22 y las 6.

- Otro hecho, de crueldad social, ocurrió hace unos días en Cipolletti, Río Negro, con la muerte de una pareja mayor. La Justicia, lo investigó como pacto suicida, entre un jubilado de 75 años, y la sobreviviente esposa.

La historia dice, percibían haberes mínimos, destinando parte del ingreso familiar, al pago del alquiler de su vivienda. Abonaban $600.000 mensuales, y la renovación contractual, exigía cinco meses adelantados.

Dejaron una carta, explicando que no podían afrontar ese costo, y no soportaban terminar sus días en la calle.

Queda claro, sin Estado, el voraz mercado nunca se regula, ni le importa el “costo” social de su angurria.

 

Crece el deterioro del principio y el fin de la Vida.

Si hablamos de la situación económica, un Instituto (INDEC); intervenido por el gobierno; brinda datos de sus encuestas sobre inflación, trabajo y vivienda, mes a mes, y semestralmente indigencia y pobreza, fundadas en las Canastas Básicas que, impactan sobre los índices citados, en los mayores conglomerados urbanos del país.

Para los Adultos Mayores, la Anses determinó para setiembre, una jubilación mínima de $428.633, que junto con el bono de $70.000; el que fuera congelado a partir de marzo 2024; no alcanzaría a cubrir cada canasta.

Como esas Canastas del INDEC, no contemplan la ancianidad, recurrimos a la calculada por la propia Defensoría; que incluye farmacia, comida, vivienda y limpieza. En marzo alcanzó $1.824.682, determinándose que, seis meses después, el haber mínimo cubriría poco más de una cuarta parte del costo, e incluso, un matrimonio, ambos de la mínima, con un ingreso familiar de $ 997.266, solo alcanzaría a solventar el 45%. Afirmemos que, recurren a cubrir la diferencia faltante, con la ayuda de hijos, familiares o endeudándose.

Agudiza la falta de ingresos, el colapso de la obra social, PAMI, que no provee muchos medicamentos, ni subsidia a otros del Vademecum. Además del desfinanciamiento, la repugnante corrupción, potencia la carencia de médicos de cabecera, o especialidades que los privados dejan de atender, o con copagos. Llegamos a que, médicos y odontólogos de todo el país, lanzaran un paro de 72hs, por el deterioro salarial del servicio. Dice Semino: “Es impresionante la cantidad de amputaciones por falta de seguimiento de la diabetes”…

Los patéticos números dibujados por el INDEC, indican una indigencia de 7.5% y pobreza de 32.3% en el primer semestre 2026, y a pesar de no corresponderse con la realidad social, crecen en relación a igual período 2025. Debemos saber, más de 4 millones de niños y niñas no logran llegar a cubrir las necesidades básicas de pobreza, que aumentó 3,2% contra fines 2025; un aumento escalofriante; y 11% más de chicos indigentes en seis meses. Son números, mentirosos y dibujados, que marcan la tragedia social de quienes ni siquiera comen.

Tratando de escenificar el Genocidio sobre las puntas de la vida, el INDEC, marca la pobreza de los mayores de 65 años jubilados, que aumentó 5,1% en igual semestre que el de la niñez. Casi 900.000 Adultos Mayores pobres más, en solo medio año, siendo por edad, el segmento más castigado en el dibujo del INDEC. No hay sorpresas en el universo de 8millones de jubilados, si el 70% percibe una jubilación mínima, que no alcanza a  $ 500.000. Ya vimos, que no cubre ni la cuarta parte de la Canasta emitida por la Defensoría de Adultos.

Lo triste y doloroso no es solo la pobreza que nos marcan los números, falsos y mentirosos de una pobreza numeraria, porcentual, sino la escabrosa posibilidad de ingresar o salir de ella, solo por la medición de tendencias, que dependen del pensamiento sesgado de tecnicismo político, y maniqueísmo sectario.

Lo grave, es la estructura que vemos se formaliza a través del régimen colonial, obsecuente imperial, generando el genocidio social por goteo, que acrecienta el derrumbe social, a través del empobrecimiento.

Millones de personas pauperizadas constantemente; a través de los métodos ya descriptos; los cuales, si bien aún no cayeron “técnicamente” en la pobreza, sufren un deterioro gravísimo en su calidad de vida, que les duele en su triste cotidianidad, los aísla y los hace insolidarios con los mismos ciudadanos en su condición.

La pérdida de la alegría que trae el empobrecimiento, es una muesca en el alma, ante la pérdida del tiempo para el placer, las salidas sociales, las vacaciones, la cultura, y la retracción de la educación, de él y los suyos.

 

El gobierno continúa negando la realidad

Así estamos con un desgobernante tan incapaz y enfermo por múltiples odios, vive una irrealidad tan grosera como cruel, despreciable y de una vileza extrema, dejando de llamar la atención sus exabruptos.

No sorprenden las incongruencias monologadas, como “La economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso los indicadores están arrojando cualquier cosa”, donde, además de desvirtuar a los que le proveen datos para defender el modelo, desconoce que, “cualquier cosa”, son niños, viejos, son personas.

Preocupan las divagaciones, y genera dudas la capacidad psíquica, ante los dichos como “7 intentos de juicio político, es decir, de intento de golpe de Estado”. O victimizarse “deportamos cerca de 20 mil terroristas. Es decir, gente infiltrada de otros países para dinamitar el modelo argentino. Eso está pasando”. Culminó alarmando, “la decisión de Olivos se tomó por cuestiones de seguridad interna… la Quinta, es una base militar. Cuestiones más profundas, porque tengo enemigos pesados en el mundo”.

Entre los infiltrados de otros países para dinamitar el modelo argentino, no nombra al JP Morgan, quien “recortó sus previsiones para Argentina”, recalibración producida tras la difusión de los datos del Indec del mes de julio, cuando la economía, experimentó un marcado retroceso del 2,9%. De esta manera, el banco más grande de Estados Unidos, y ex empleador de Luis Caputo, José Luis Daza, Santiago Bausilli, Pablo Quirno, Damian Reidel, sostiene que, la economía estará en recesión durante el tercer trimestre.

En su vigésimo viaje al exterior, partió a “vender la Argentina”, segunda versión de otra que fracasó, de “Argentina Week” a Francia. Voló con su hermana, el gabinete y 13 gobernadores. En una alocución, en la OCDE dijo: “por eso vengo a trasmitirles que Argentina puede, y podrá ofrecerles energía abundante, una región pacífica, alineada con los valores de occidente y lejos de conflictos… además, tenemos litio, cobre y uranio las mayores reservas del planeta, y la Ley de Glaciares dimos seguridad jurídica al boom minero…”

 

CONCLUSIONES

Solo concluiremos con lo leído en páginas de la Defensoría, donde se explaya un jubilado.

“En este momento de la vida nosotros tendríamos que estar contenidos socialmente, tendríamos que estar en una etapa de jubileo”. Yo agregó, como lo fuimos hasta el 2015, y desde 2003.

Los lamentos de un niño, solo lo sufren, quienes escuchan sus llantos de hambre, o el doloroso ruido de las tripas cuando falta alimentación. Aún, No puede expresar su dolor por la alteración del futuro de su vida, la imposibilidad de ser parte de una generación de hombres y mujeres, que deberían ser armas de lucha contra el voraz capitalismo, que lleva a la sociedad a una durísima desolación en el corto plazo.

Alberto Gomez

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