¿La medición de la inflación debe actualizarse?
12 de octubre de 2024
El Indec registró cambios en los aumentos de precios y gastos de los hogares.
El gobierno festeja el 3,5% de inflación general que registró el Indec en septiembre. Exultante, en su pavoneo por redes sociales, el oficialismo reconoce que su gestión alcanzó el nivel más bajo del IPC desde noviembre de 2021 y oculta su responsabilidad en el desborde de los precios de diciembre. Una mirada atenta sobre los rubros que se abarataron y los que se encarecieron señalan un fuerte aumento en vivienda y tarifas (7,3%) pero un descenso en alimentos (2,3%). La medición fue realizada a partir de una base de datos de 2005 cuando los costos en energÃa y alquiler eran mucho menos representativos. Cabe entonces preguntarse cómo se construye el Ãndice.
La medición de la inflación no es una tarea sencilla, se trata de un proceso complejo que requiere de la elaboración de una canasta figurativa del consumo de la población, que luego se somete a una actualización mensual. En el informe sobre la metodologÃa utilizada, el Indec señala: “La elaboración de esta canasta implica una clasificación de los bienes y servicios de consumo, la selección de los que son representativos para el análisis de la evolución de los precios al consumidor y la asignación de ponderaciones a cada uno de ellos. La importancia de cada agrupamiento de bienes y servicios se obtiene a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO)”.
En los últimos años los gastos cambiaron, pero la encuesta utilizada no. El informe publicado este jueves se hizo con los resultados de la ENGHO elaborada hace 20 años y actualizada parcialmente durante la gestión de Mauricio Macri. Esto no serÃa un problema si las formas de consumo y los precios se hubieran mantenido estables. La necesidad de renovar la base de la medición es reconocida por el titular del Indec. El director del organismo, Marco Lavagna, anunció que en los próximos meses el Instituto dejará utilizar la ENGHO de 2005 para comenzar a emplear la del 2018.
La socióloga Ana Clara Benavente destaca la importancia de la actualización de los ponderadores en el cálculo del IPC. “Los gastos en un hogar se van modificando por distintas razones. Por ejemplo, antes no existÃan los smartphones por lo que la gente gastaba más en telefonÃa fija pero no tanto en la móvil. Además, los costos de los alquileres y tarifas eran más bajos para las familias. Estos cambios en el consumo y las quitas de subsidios en energÃa, que constituÃan una forma de salario indirecto, hacen que los hogares cambien el porcentaje de ingresos que destinan en uno u otro servicio”, dice Benavente.
Los ponderadores dan cuenta de la importancia relativa que tienen los distintos bienes y servicios en los gastos de las familias. Actualmente, la ponderación que rige para el cálculo de la canasta del IPC y que, como ya se dijo, fue construida a partir de la encuesta del 2005 y el ajuste del 2015, señala que del 100% del promedio de gastos de un hogar tipo, los alimentos y bebidas representan el 36,52%, la atención médica y gastos para la salud el 8,48%, mientras que la vivienda y los servicios básicos alcanzan el 8,58%.