Gambeteando desde el más allá
17 de agosto de 2024
El vocero presidencial, Manuel Adorni, hizo mención al día del zurdo y saludó a los principales autores que “aportaron a la grandeza de la Argentina” entre los cuales nombró a Lionel Messi, Ángel “Fideo” Di María, Manu Ginobili, también grande músicos como Gustavo Cerati y “Charly” García, pero un periodista se sorprendió porque faltaba la zurda inmortal que gambeteo a una monarquía: ¿Y Maradona?
Diego Armando Maradona, quien tenía una zurda mágica, llena de sueños, de virtudes, pero por sobre todas las cosas amor por su bandera y no paró de esquivar colonizadores hasta llevarla a lo más alto del cielo. Asimismo, un personaje en su cargo de vocero del Presidente, quien “será olvidado en el trayecto hacia el cementerio”, como bien dijo el gran Fernando Signorini, se atrevió a ningunear al ídolo popular más grande que parió esta Nación.
Ahora bien, pongamos las cartas en la mesa y averigüemos: ¿Quién es Manuel Adorni? Es un analista, consultor económico, que se desempeña en distintos medios de comunicación, pero su mayor logro fue obtener el Martín Fierro Digital al “mejor twittero”. Sí, leyeron bien. Esta misma persona se atrevió a meterse con un ídolo que ya no está en su tierra con su pueblo, sino que, cansada de gambetear en el plano territorial, decidió emprender su viaje al más allá para convertirse en inmortal, como su zurda.
Diego fue un icono que logró ser noticia en casi todos los fines de semanas cuando se jugaba a la pelota, parece un logro muy fácil de conseguir, pero en la época que Maradona comenzó en su andar por el verde césped, los medios de comunicación eran muy escasos, obviamente las redes sociales no existían, si no créanme que el “mejor twittero” sería él, pero tampoco le hacía falta ya que nos dejó tantas frases que le podríamos dedicar al muñequito de Adorno, que nos daría lastima, pero “lastima a nadie, maestro”.
Podemos estar diferenciados en muchas cuestiones políticas, en formas de manejar un país, o en cualquier otra cosa por más mínima que sea, pero no podemos negar o diferenciarnos de las personas que hicieron felices a los más humildes, a los de la clase media, y también a los de la alta sociedad. Estamos hablando de un hombre que atravesó a todas las clases sociales, trascendió las épocas, solamente por golpear con el pie una pelota de cuero de 32 paneles, pero lo más importante es que fue argentino por sobre todas las cosas, donde había una bandera celeste y blanca, con un sol resplandeciente estaba él, y no tenía ningún problema en dejar su aliento.
Nadie podrá ocultar la memoria de un tipo que está más vivo que nunca, al que nunca dejarán de olvidarlo, en cada 22 de junio, en su navidad maradoniana o en el día que decidió volver a su casa para ocupar el trono que durante 60 años estuvo desocupado, Dios debió volver a casa, pero tranquilo Diego que acá en la tierra, vamos a defenderte y cuidarte, como vos lo hiciste hasta tu último suspiro, nadie podrá matarte en nuestras almas.


