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Difícil de explicar, fácil de enseñar: las SAD en el futbol argentino


06 de abril de 2024

Pese a la caída del DNU presentado por el Presidente Javier Milei en la Cámara de Senadores, donde hacía referencia a la privatización de los clubes de futbol, desde el Gobierno Nacional siguen las acciones para que nuestro futbol sea manejado como empresas. La negligencia de la AFA y una película que se parece cada vez más a la vivida en los años 90.

Agustin Vangelista

Las Sociedades Anónimas Deportivas en el futbol argentino han sabido construir su propia historia en la época de los años 90. Junto con las privatizaciones de Trenes Argentinos, YPF, Aerolíneas Argentinas y la frase infame de “Nada de lo que deba ser estatal, permanecerá en manos del Estado” pronunciada por el entonces Ministro de Obras y Servicios Públicos, Roberto Dromi, marcaba el ritmo de una época oscura para nuestra Patria.

El futbol en la Argentina es un emergente de la sociedad. Para muchos, los clubes de futbol fueron ese espacio de contención y desarrollo que marcaron su sentido de pertenencia. Fue, junto con el rock, el lugar de la juventud en una época donde la política era sinónimo de corrupción. Desde sus inicios, dichos clubes tradicionales del futbol argentino tuvieron su nacimiento en pos de un interés social. La práctica del deporte creado por los ingleses era la excusa para encontrarse, para vincularse con el otro que como vos sentía la necesidad de vivir en comunidad. Con mucho esfuerzo los socios e hinchas fueron construyendo sus sedes sociales y dándole mayor volumen a una estructura civil sin fines de lucro donde los dueños eran ellos. Las democracias en los clubes es el mejor sistema para que crezcan, y la participación de cada fanático es fundamental.

Con el Menemato, la crisis económica golpeo a los clubes y sumado a las malas administraciones comenzó a rondar el fantasma de la privatización. El futbol como negocio, donde todo tiene un precio. Racing Club como el caso más conocido que luego del pedido de quiebra fue comprado por la empresa Blanquiceleste S.A y recién para fines de los 2000, con el apoyo y lucha de los hinchas, pudieron volver a ser una asociación civil sin fines de lucro. La privatización tiene un “hermano menor” que es el gerenciamiento, este formato tiene que ver con la adquisición del área de un club (futbol profesional) donde grupos inversores privados se hacen cargo de la disciplina. El experimento fallido más recordado es el de Argentinos Juniors, donde Torneos y Competencias SA, bajo el mando de Carlos Ávila asumió el control del futbol del “semillero del mundo” y obligo al equipo de La Paternal a hacer de local en la ciudad de Mendoza en la temporada 93/94.

Un viejo conocido de este anhelo privatizador es Mauricio Macri, el ex Presidente, antes de su llegada a Boca quiso comprar el Deportivo Español para mudarlo a la ciudad de Mar Del Plata, pero la resistencia de los socios lo impidió (y con eso también la sed de venganza que tuvo el hijo del empresario Franco Macri cuando fue jefe de gobierno porteño y le saco terrenos al “gallego” para que se entrene la policía de la ciudad, reduciéndolo a su mínima expresión).

En la actualidad, no solamente porque el gobierno libertario está copado de familiares sino porque son herederos del proyecto de Carlos Saúl Menem, se vuelve a insistir sobre esta temática. Como dijimos anteriormente, por más que la AFA se haya pronunciado en contra de las SAD, los casos de Riestra (manejado por la empresa Speed y Víctor Stinfale), Independiente Rivadavia de Mendoza (Flia. Vila), Talleres (Fassi y el Grupo Pachuca de México) y Defensa y Justicia (Christian Bragarnik) hacen ver que la gestión de Claudio Tapia en la casa madre del tricampeón del mundo solo proclama descontentos contra los que considera “enemigos” mientras que a los “amigos” les da diversas concesiones para que realicen sus negocios.

“Soñaste angelitos muy profesionales, que iban al grano jugando a los gangsters” dice Patricio Rey en “Es hora de levantarse querido ¿Dormiste bien?” Y Milei de la mano de su secretario de Turismo, Daniel Scioli, está orquestando junto a Guillermo Tofoni (representante FIFA y organizador de los partidos amistosos de la Selección Argentina desde 1999) el desembarco de una empresa estadounidense radicada en Miami que son dueños del Everton (Inglaterra), Genoa (Italia), Vasco da Gama (Brasil) entre otros para la adquisición de un club en nuestro país. Por más que la Asociación del Futbol Argentino en su carta magna considere que “los clubes que adopten la figura de SAD quedarán inhabilitadas para disputar competencias nacionales e internacionales y hasta perderán su afiliación”, explicamos con anterioridad que en formato encubierto los clubes pueden manejarse por capitales privados.

No se trata de pararse a favor de la AFA o de Milei, se trata de llevar la discusión a un lugar por fuera de representantes de cotillón y el empoderamiento de los hinchas que son los que hacen que este deporte sea una parte de la construcción del sentir nacional. Los clubes son de los socios.

Agustin Vangelista

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