Asà la vemos: Los dinosaurios van a desaparecer
22 de noviembre de 2025
Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.
“cuándo Perón no esté, ¿qué significará ser peronista? Cada uno dará una respuesta propia, y esas respuestas no nos unirán, sino que nos separarán”. John William Cooke
Que nos está pasando a los argentinos, que sensación de desamparo nos agobia tanto, como para generar una sociedad vencida, sumisa, entregada a los desvarÃos de un enfermo mental, cuyo único objetivo es concretar sus deseos incumplidos del pasado. Un individuo con desinterés absoluto del destino del paÃs, derramando odio a todo lo que sea nacional y popular, un converso, admirador de una asesina de jóvenes combatientes argentinos, dependiente afectivo de su hermana, y traidor a la Patria, un pelele del imperio del Norte.
Se podrÃa llegar a entender el voto que le otorgó el acceso al poder de la República, si el mismo fuera por desencanto con la dirigencia polÃtica anterior, o en la búsqueda de cambios, pensando que podrÃan mejorar su situación personal. Lo que no se puede admitir que, por odio ideológico, reiteraran su voto en tres ocasiones más, dotándolo de herramientas para la destrucción institucional y social.
La desintegración nacional que generó, ya se vislumbraba desde la campaña, a partir del encierro con sus mandantes, durante más de un mes, antes de asumir la Presidencia.
Como no se entendió que su plan original era la destrucción de la Nación; algo que hoy ya es un hecho consumado; cuando lo habÃa presumido en la campaña que era “el topo que venÃa a destruir el Estado desde adentro”, o cuando tildó de “héroes a los evasores”, y que, “entre la mafia y el Estado, me quedo con la mafia”.
Como admitimos que desde el primer dÃa atacara a los más pobres, a través de una devaluación del 120% que generó la destrucción de haberes de muchos argentinos, ni hablar de los Adultos Mayores, que nunca los pudieron recuperar, además de sufrir el castigo semanal por reclamarlos.
Como podemos seguir mostrando empatÃa de su proclamado programa anarcocapitalista, cuya filosofÃa polÃtica es la abolición del Estado, sin gobierno central, y dejando librado todo al libre mercado. Como no entender el ensañamiento con todos los sectores productivos, desfinanciando Salud, Educación, Discapacidad, generando una creciente recesión económica, que está destruyendo todo el entramado industrial, con el consiguiente cierre de empresas, que provoca desempleo, hambre y pobreza.
No podemos hoy permitir la desprotección social de las inmensas mayorÃas populares, hoy extendida, también a la clase media ansiosa del cambio, tan solo porque durante décadas asimiláramos las verdades reveladas de los medios de comunicación, voceros de la oligarquÃa dominante, que estigmatizaron la polÃtica toda.
No debemos asumir como irreversible, reiterar la entrega moral y ciudadana de aquello que nos explicara Ernesto Jauretche sobre la década infame, “la dependencia estaba naturalizada: somos americanos, criollos, brutos, negros a los que no nos gusta trabajar y además inferiores intelectualmente; peor aún: tuvimos la desgracia de que fracasaran las invasiones inglesas. Esas eran las verdades reveladas, lo cierto, lo inalterable, instalado por los medios de comunicación y las clases dominantes.”.
Para comenzar a revertir el infame gobierno actual. de los sufrimientos que provoca, releamos pensamientos de John William Coke, “El peronismo es la ruptura del orden burgués conservador y por eso resultó intolerable para las clases altas de Argentina: ascenso social, progreso y bienestar económico y cultural, derechos adquiridos y poder polÃtico, sobre todo esto último”.
LeÃmos, nos informamos sobre la década infame (1930-1943), y confirmamos que representó un periodo de gobiernos dictatoriales y fraudulentos, que generaron inmensa corrupción, represión y carencia en muchos de vivencias democráticas. Fue una época signada por la manipulación polÃtica, concentración del poder y la violación de derechos humanos. Durante ese perÃodo, Argentina experimentó una profunda crisis económica y social, afectando a la mayorÃa de la población, y provocando un malestar generalizado, enorme descontento social, que generó al final de la misma el enorme hecho del nacimiento del peronismo, a través del General Juan Domingo Perón, a partir de su gestión en la SecretarÃa de Trabajo.
Debemos asumir lo que representó el peronismo para aquella parte de la Historia nacional, que solo se volvió a vivir en la denostada década ganada, de derechos, con una vida organizada, y no solo los peronistas, la inmensa mayorÃa del Pueblo, incluso, la burguesÃa nacional, aunque nunca dejará de ser oligárquica.
Como en aquella infame década, hoy, sufrimos creciente desigualdad, que afecta a las clases populares, mientras, coincidente con aquella historia, las élites agroexportadoras, y ahora los poderes financieros, son los únicos privilegiados. Cunde la corrupción, como metástasis de un cáncer, diseminando en toda la burocracia dirigente, ahondando el desprestigio polÃtico; ese que nos “hizo cambiar” electoralmente; acrecentando el descrédito de democrático, con peligrosa autocracia, con menos poder ciudadano.
Somos conscientes que la profunda crisis económica y social de aquella década, ahora está generada por una criminal estafa financiera, que se iniciara en la dictadura, estatizando deuda privada.
Aquella entrega a la burguesÃa (nacional y transnacional) al estatizarle su deuda, generó que de la deuda de facto (43MM de dólares, el 50% provenientes de las empresas privadas beneficiadas) se llega a la monstruosa actual, tras las sucesivas renovaciones (hoy se conoce “roll over”) sin abonar un solo peso, y capitalizando los intereses (o sea no pagarlos, pasarlos capitalizados al vencimiento), se llega a un valor que representa el 70% del PBI (riqueza generada por la economÃa),
En alguna otra nota decÃamos que esa enajenación del erario público (estatizar deuda privada), inició el ciclo de endeudamiento neoliberal, que podrÃamos patentizarlo que a fines del año 2017 (gobierno macrista) la deuda total representaba un 57% del PBI., creciendo un año después con la deuda del préstamo FMI.
Todo lo ajustado para lograr el déficit fiscal 0, que provocó, y provoca el sufrimiento de tantos pobres, es sola una mentira para “cumplir” con el pedido de Georgieva (FMI), como vemos en el siguiente cuadro, donde lo que proclaman superávit, no es más que una burda maniobra contable:
Ahora, el amoral, converso y apátrida que nos desgobierna, no solo recurrió al buitre FMI., para financiar su polÃtica fiscal 0, sino que fue a pedir rescates a su “amado” Trump, para salvar el gobierno de unas elecciones intermedias que lo podrÃan haber proyectado al baño de la Historia.
Por supuesto, coherente con su idea autócrata del gobierno, no lo hizo pasar por el Congreso, limitó al extremo la información pública (la excusa es, “confidencialidad”), debiendo enterarnos cuando habla el Ministro yanqui Scott Bressent de las atrocidades que están firmando el selecto grupo de “financistas” empleados del mayor Banco buitre del mundo, el JP Morgan, como contragarantÃas de las acreencias norteamericanas.
Nunca más acertadas las palabras de Jauretche, “La cosa es sencilla. Se nos quiere hacer pasar por democracia el mantenimiento del parlamento, la justicia, las instituciones, en una palabra, lo formal que el régimen maneja. Para nosotros, democracia es el gobierno del pueblo con o sin parlamento, con o sin jueces: si el pueblo no gobierna, las instituciones no son más que alcahuetas de la entrega”.
No comprendemos la gravedad de la situación que vivimos, hace mucho tiempo carecemos de Justicia, un Parlamento cooptado, y muchas veces comprado, sin representación dirigencial, ya sea polÃtica, empresarial y menos aún gremial, que hable en nuestro nombre.
Lo que nunca debemos romantizar, ni soslayar como una “gracia” divina, el sometimiento y la entrega que han hecho del paÃs, a los desvarÃos del supremo imperialista norteamericano, de quien nuestro amoral desea imitar en todo. No podemos convalidar lo que también nos deja muy claro D. Jauretche sobre aquel paÃs de la década infame “era un paÃs sometido económicamente a una potencia europea, con un pueblo subordinado, ignorante de las causas de su propia miseria, donde los peones votaban a los patrones y el debate polÃtico era entre el socialismo librecambista y el nacionalismo oligárquico en disputa por ver quién servÃa mejor al amo extranjero, donde la pobreza era lo normal…”
Nadie habla sobre la gravedad del despliegue del plan “Lanza del Sur”, por parte de Estados Unidos, contra Latinoamérica. Ni se dice que es coincidente con el rescate (deuda) que implementaran los yanquis, previa elecciones intermedias, para ayudar al declinante gobierno nuestro.
El plan, no es otra cosa que la exhibición del “garrote para disciplinar” gobiernos, que pretendan desplegar alguna polÃtica soberana en sus paÃses.
Ya hemos dicho, nuestro “rescate” es un “copy paste” firmado por Guatemala, Ecuador y el Salvador, pero más grave es ver las amenazas reiteradas hacia Colombia y México sobre “intervenciones” ante polÃticas de narcotráfico, o la más grotesca hacia Venezuela, donde instaló fuerzas navales (un portaviones) y atacó con misiles balsas pesqueras, acusadas de traficar cocaÃna.
Sin que se pretenda exculpar, ni establecer dudas sobre legalidad, debemos evaluar la doble vara que sufren quienes trataron de darnos derechos y una vida más organizada.
El ataque a los que trataron de impulsar polÃticas nacionales y populares, aquellos que afectaron intereses de los poderes reales en el paÃs, aquellos que buscaron con nuevos derechos mejorar la vida de generaciones de argentinos en la pobreza e indigencia, de quienes han buscado un respeto a los Derechos Humanos sobre todo demás interés, esos, los que como Boudou logró re-estatizar el sistema previsional, quitándole a los capitales buitres las AFJPs, para que fueran manejadas por el propio Estado nacional, o quien logró insertarnos en el privilegiado mundo de la energÃa nuclear, como Julio de Vido, o desde los inicios quien desde una de las provincias más pobres creó un sistema que proveyó a muchos jujeños de viviendas a través de su propio trabajo, o les dio lugares para educarse o esparcimiento, Milagro Salas, son los que sufren hoy la venganza del atrevimiento de “mirar a los ojos” a los poderosos, sin pedir permiso para lograr un paÃs soberano.
Décadas que carecemos de Justicia en la Argentina, con una CSJN que pasó de ser uno de los orgullos en el mundo por actuar, colaborar y legislar en defensa del sistema de DDHH, siendo reconocida en los estrados internacionales como un defensor de la Libertad con Justicia.
Ni hablemos del conglomerado de medios hegemónicos, un sector que, desde el advenimiento del capitalismo brutal impuesto desde el norte, resulta cooptado para sesgar la información favorable siempre a la derecha, colonizada para actuar contra todo aquello que pueda sospecharse nacional y popular.
CONCLUSIONES
Para concluir, la próxima vez que quieras un cambio, imagÃnate en la relación del chiste de los dinosaurios
Si haces como el dinosaurio, y buscas otra vez el cambio, serás partÃcipe de lo que escribió desde la cárcel, Jauretche, con prólogo de Jorge Luis Borges.
A la Patria se la llevan / con yanquis y con ingleses / al pueblo mal le parece / pero se hacen los que no oyen”


