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Así la vemos: Las amenazas de disolución nacional


12 de octubre de 2024

Columna de opinión desde los adultos mayores.

Alberto Gomez

Estamos viviendo idéntico programa iniciado con la terrible dictadura, e “institucionalizado” a partir de los 90. A través del farandulesco traidor del sentimiento peronista., que se abrazara inmediatamente al primer Consenso que le impusieron. Aquel patilludo, con poncho, que llegó de su feudo norteño, y en pocas horas se convirtió en “self made man”, hecho a la medida del capitalismo, buscando el abrazo con el gran empresariado nacional, y extranjero, presto a entregar todo lo que le exigieran.

Los que peinamos canas, conocimos esa época traicionera al sentir popular. Veíamos las chicas del Presidente, tuvimos la “ñata contra el vidrio” de pizza y champagne, mientras, el plan imperial, destruía la industria, el comercio y “Nada de lo que deba ser estatal, permanecerá en manos del Estado”, según “furciaba” un tal Dromi. Hoy, lo parafrasea el irracional, “Todo lo que pueda estar en la mano del sector privado, va a estar en la mano del sector privado”.

Desde aquel pérfido gobierno liberal y plutocrático, se esparció como reguero de pólvora la corrupción, llegando el innombrable a volar Fabricaciones Militares, como concluyó el Juzgado “también por unanimidad y con plena certeza que el móvil de la explosión fue el encubrimiento del contrabando de armas a Ecuador y Croacia…” Gracias a la “Corte menemista”, murió impune el innombrable. Hoy, vemos con horror emplazar su busto en Casa Rosada.

La economía, trágica desde los 80, y a principios de los 90, se sintetizó la hipocresía y crueldad del Consenso de Washington, sin botas, que sigue hoy.

Año 1991, una pensionada, Norma Pla, viuda, con un haber de 150 pesos, reclama todos los Miércoles por un haber jubilatorio de 450 pesos, para todos.

Año 1994, el Ministro de Economía (Cavallo) declaraba que necesitaba 10.000 pesos por mes para vivir, y “no todos los argentinos podían ganar lo mismo”. Veamos el paralelismo de esos años y la actual situación de los viejos.

En un programa en horario central, Norma Pla interpeló sencillamente: “Yo gano 150 pesos, me arreglo porque me ayudan mis hijos, pero hay otros que están todavía peor que yo. Pedimos 450 pesos de jubilación, ¿es mucho? Si el ministro Cavallo dice que 10 mil no le alcanzan. ¿Que no hay plata?… No habrá para nosotros, pero sí para aviones o canchas de tenis en Olivos. Yo aporté toda mi vida, quiero que me devuelvan ese dinero”.

Ese Cavallo, de los 90, sostuvo la hipocresía y crueldad económica hasta que le explotó en 2001 y abandonó en helicóptero el gobierno, dejando 40 víctimas en todo el país. Recién hace unos días se encarcelo a dos funcionarios.

Hubo otros hipócritas, que nos trataban de someter a la crueldad económica.

El ministro (Educación) Esteban Bullrich, dijo: "debemos crear argentinos capaces de vivir en la incertidumbre, y disfrutarla".

No contento con eso, enseñaba, "Hay que entender que no saber lo que viene es un valor", habría dicho en 2016.

Como ejemplo de aquella época de neoliberalismo duro, durante el gobierno macrista, hubo una frase del secretario de Empleo, Miguel Ángel Ponte, para explicar la inestabilidad laboral, dijo: "Contratar y despedir debería ser natural como comer y descomer".

El ex Techint se cagó en la movilidad laboral, y la comparó con algo natural como el proceso de ingesta y evacuación de comida. Quien era su jefe, Jorge Triaca, insigne flexibilizador, e indigno hijo del ex socio del Jockey Club.

No menos singular es el hilo conductor desde aquellas épocas en la política de reclamo, en la causa Islas Malvinas, su devolución y soberanía.

Desde los libros del “osito Winnie the Pooh” que enviaba el canciller (Di Tella) a los kelpers, hasta el viaje de Milei a Ushuaia, para arrodillarse a una generala ( Richardson), que se oponía a construir puerto con capitales chinos, y complacer el deseo de garantizarse la explotación de litio y otros minerales.

No olvidemos, Macri fue denunciado por Traición  la Patria por el decreto 602/2019. Permitía el tránsito aéreo de aviones de gran porte desde el continente, Brasil, hasta Malvinas.

Según la denunciante, estamos cediendo la soberanía del espacio aéreo, y no podremos controlar qué llevan, quién viaja, y podrán hacer cualquier cosa.

La política exterior, y más aún la de Malvinas, sigue el hilo conductor de la colonización que sufrimos hace casi cuatro décadas.

Hemos recorrido estos casi 35 años, porque entendemos los ‘90  como la grieta que marcó la diferencia entre un estado presente y uno ausente, con breves interregnos de reorganización de la vida del Pueblo como estado.

El Pacto de Olivos, y la Constitución de 1994, convalidaron la desintegración del país. La dirigencia política tradicional, se transformó en intermediaria de los grandes grupos económicos, tanto nacionales (acumuladas en las privatizaciones de empresas públicas) como internacionales.

Esa es la plutocracia que nos gobierna desde esa “bisagra” hasta nuestros días

Con la aparición, impensada, del irracional, tras ganar tres elecciones, los plutócratas modificaron parcialmente sus tácticas, y el gran empresariado se anticipó (soslayó al tercero, PRO, que eran sus candidatos) colocando a su gente en el gobierno, ministerios y gerencias de segundo orden.

Con la “toma” del poder, procedió a redactar sus leyes, y comprar voluntades para aprobarlas. Como siempre, con el beneplácito, y complacencia, del “partido  político” de medios concentrados / injusticia cortesana.

Milei, o sus mandantes (de acá y de allá) continúan imponiéndonos idéntica económica oligárquica, con el propósito indisimulable de llevar al país a un estado de situación pre-peronista. Destruye derechos laborales, elimina justicia social, reduce al mínimo las clases sociales (solo pocos ricos, y la base inmensa de pobres y desclasados).

También desean disolución nacional, y depositarnos en un estado colonial, donde, viviremos los argentinos como extranjeros en nuestro propio país.

Seguirán las históricas recetas “Consensuadas” de los imperios; obligándonos a estabilizar macroeconómica, liberalizar la económica del comercio doméstico, reducir el Estado (los jubilados, los trabajadores estatales, educación, salud, provincias, son testigos sufrientes del achicamiento), expandir el mercado exterior, aún con la extrema pauperización del interno, entregando riquezas.

La Historia, nos marca, las mismas recetas hace cincuenta años, exigidas por las instituciones imperiales, FMI, Bco. Mundial, Depto del Tesoro, para cobrar sus acreencias, sin importar que y como se consiguen los fondos para hacerlo.?.

 

CONCLUSIONES

No queremos sacar conclusiones de la historia del saqueo relatada, la venimos sufriendo hace cincuenta años, la inmensa mayoría del Pueblo argentino.

Solo queremos advertir, vivamos la presente gestión de extrema derecha, en estado de Alerta permanente.

Milei, muestra una personalidad sumamente peligrosa, en términos políticos y sociales. Desde la asunción, observa creciente nivel de desequilibrio mental, actuando violentamente en sus inter-relaciones sociales.

No abundaremos las desagradables menciones y discursos violentos. O en sus groseras, procaces insinuaciones sexuales a las que recurre habitualmente.

Debemos estar muy atentos a sus “amistades” extranjeras de ultraderecha.

Políticamente, continúa tomando medidas brutales, afectando la salud, la educación y la vida de los más vulnerables de una comunidad empobrecida, a la que además, les roba alimentos, restringe medicamentos ó derechos para trabajar (previamente otorgados).

Genocidio Social, y medidas recientes, nos llevan a la disolución nacional. Sin Estado presente, no hay futuro para las inmensas mayorías populares.

Sin Justicia, sin prensa libre, sin soberanía, un Congreso entregado, creciente violencia estatal, represión a los reclamos, sin dirigencia (gremial y política) que nos defienda, y hasta “abandonando la histórica neutralidad” en la ONU., solo queda que el Pueblo salvará al Pueblo, pero ¿podremos?, y ¿cómo?

Alberto Gomez

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