Así la vemos: El credo liberotario
06 de diciembre de 2025
Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.
Porque será que nos toman por tontos, y nos quieren transformar en unos idiotas iletrados e hipócritas, como lo son sus sectarios seguidores. Seguro, están convencidos que la colonia en la que han convertido al país, y de lo que nos quieren convencer, será el futuro para los argentinos, reduciendo el país a un nuevo, y primarizado distrito del imperio colonizador, una estrellita más en la ensangrentada bandera yanqui.
• Creen que la inmensa mayoría de argentinos / as somos tan tontos como para aceptar la atrocidad de sus infames y criminales actos antivacunas, montando un delicuencial acto circense en la Honorable (sic) Cámara de Diputados; auspiciado y avalado por su Presidente, un feudal representante de la casta que venían a combatir y desterrar; con un grotesco individuo, exponiendo sus repugnantes grasas donde le acumulan objetos metálicos, pontificando una profesional del Conicet que se trata de anomalías producidas, residualmente, por efecto de las vacunas del Covid.
No saben que hoy la información, que ellos utilizan como arma colonizante de las débiles mentes de los sectarios fanáticos, corre a través de las redes antisociales como reguero de pólvora, y que, en el 2014, otro payaso, actuaba la misma dolorosa escena, en un programa de “interés general”, para regocijo de su público.
Quieren hacernos creer que somos iguales a la Diputada (gracias a Dios, termina su mandato en diciembre, y se va, esperando no vuelvan a elegirla) que armó el bochornoso acto, y que vocifera en la tv que no quiere la obligatoriedad de las vacunas. Es la misma representante que consultada sobre la aftosa (es empresaria agropecuaria) aclara que el país está libre de esa enfermedad, y al ser consultada el porqué, con una mueca payasesca y burlona, responde que, es gracias a la vacuna.
• Creerán, para que los suyos no lleguen a enterarse que, los terratenientes sojeros, los dueños de las divisas tan necesarias para cubrir sus deudas, serán indulgentes con la traición del elegido, el orate, cuando descubran que el FMI le exigirá imponer fuertes retenciones a los cultivos, para recaudar sus divisas y pagarles, y el “tío Scotty” sostenga el súper dólar, para luego, el colorado imperial arreglar con China, declinar en sus exigencias de castigos y/o retenciones, para volver a venderle soja a los comunistas, eliminando el mercado nacional.
Creen que los pobres de toda pobreza, los que sostienen dramáticamente el ajuste que los beneficia, no se enteran que, como dice Bercovich, como hizo con la “casta de jubilados y pobres de toda pobreza”, a los terratenientes, los “fundirán con la tuya”, y encima los engañaron con el voto, para elegir la troupe de payasos que poblarán el nuevo Congreso, y solo servirán para levantar la mano a sus delirios mesiánicos.
• Creerán que no hay memoria, ni sentimientos en los Adultos Mayores. Se han lanzado a difundir un libro (un pasquín) sobre el defenestrado Mauricio Macri, quien habla sobre su padre Franco, tratando de romantizarlo hablando de Dignidad, con anécdotas sobre los últimos días de su progenitor, cuando enfermo e imposibilitado físicamente para vivir, por sus propios medios, al final de sus días le exigió a su hijo “Soy Franco Macri, no merezco esta indignidad”.
A quien le pedía Franco dignidad, al mismo que por el lado personal, lo trató de loco, lo quiso internar, para poder, con sus mafiosos legales, quedarse con bienes que no le correspondían, y por el lado institucional, como fallido gobernante, con sus políticas neoliberales ambicionaba hacer “desaparecer” a todos los costosos viejos, para quedarse con los fondos que éstos le demandaban al Estado. Lo mismo que había intentado con su propio padre.
• Creerán que no sabemos que los dibujos de datos estadísticos son de una magnitud tan descomunal, que ya resulta insultante para la inteligencia del Pueblo, para los verdaderos argentinos de bien.
Piensan que, los constantes aumentos de los combustibles (cinco veces en un mes) no impacta en el precio del litro de la leche (como en todos, si todos, los productos del mercado), que fijar paritarias por decreto del 1%, o ajustar los haberes jubilatorios por la caricatura de un verdadero índice inflacionario, no impacta en los bolsillos de los de abajo, no los succiona hasta reducirlos a sobrevivencia de medio mes, ó algo mes en algunos trabajadores formales.
Ocultan, disimulan, y hasta tratan de rodearlo de bondades, la vieja tradición del empresariado nacional, “si no hay consumos, aumentamos los precios para compensar la caída de ventas”.
Como desean que no sepamos que esos aumentos en los combustibles, generan una porción destinada a Vialidad Nacional, para obras públicas, que desde hace dos años, lo vienen robando sin ningún efecto legal.
• Creen que no sabemos que la impunidad NO es para siempre, que todo tiene un final, que la Justicia no puede ser Injusta por siempre, que los cortesanos no durarán mil años, que algún día se cumplirá aquel dicho por el cual “algún día sonará un tiro para el lado de la Justicia”.
Sepan, puede estar adormecida la sociedad, pueden habernos horadado el sentido de rebeldía, pero hagan memoria, no lo olviden, el peronismo siempre ha vuelto por sus fueros, podemos recuperar la rebeldía contra las crueldades e hipocresías de muchos nefastos gobernantes.
Aun careciendo de militancia, con la dirigencia entregada a la comodidad de los beneficios del “mercado”, con ciertos poderes en pleno estado de cooperativismo, para sostener una ínfima democracia que se ha transformado en un peligroso Estado Fallido.
CONCLUSIONES
Estamos concluyendo un año trágico para la democracia, con una pauperización extrema del 60% de la población, con sensibles mentiras estadísticas que nos quieren hacer creer vivimos en el primer mundo, y solo nos están llevando a ser una colonia del tercer mundo, saqueada, con crecientes hambrunas y enorme descontento social que podría generar estallidos (nunca nos olvidemos del 2001).
Nos vamos despidiendo hasta el próximo año, deseando que la enorme sociedad cambie su obsecuencia, y comience a luchar por sus derechos, perdidos, afectados o depreciados.
Solo el Pueblo salvará al Pueblo, pero deberá aparecer una dirigencia, o un eje conductor que organice la bronca, que sostenga la misma en la calle, y provoque cambios en la obscena política de entrega.


