Asà la vemos: De utopÃas a distopÃas
01 de agosto de 2026
Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.
“Cuando la Patria está en peligro, todo es válido, excepto no defenderla”. D. José de San Martín.
Hablamos mucho del actual gobierno los jubilados. Un desgobierno que nos endeudó, saqueó nuestros fondos sociales para pagar acreencias ajenas, nos generó creciente hambruna, y nos denigra a la cruel indigencia. Si tratamos de presentar nuestras quejas, nos intimida, y reprime, una vez por semana. Hasta nos “suicida”, a través de un genocidio social a cuenta gotas, incentivado por la vieja regente económica, que nos trajo más recetas de ajuste, dictadas por el imperio, que va por todo, queriendo dar el golpe final de la entrega.
Lamentablemente, el “éxito” de la cruel gestión gubernamental actual, alcanzó de nuestra parte, la asimilación profunda de su prédica colonizadora. Esa cantinela que nos obnubila y nos paraliza, y nos ha convencido que somos bastardos de la política, que nos entregaron, tras el abandono de la utopía, como expósitos quedamos en la República. Con el verso de la futura sociedad prometida; de Libertad e Igualdad; los liberotarios nos han entregaron a los imperios, haciéndonos creer que nos van a proteger del averno que se avecinaba.
Históricamente, sabotearon, mejor dicho, bombardearon la Nación justa, libre y soberana que creara el General Perón. Desbarataron la independencia económica, desmocratizaron la política, y actualmente quieren transformar la Justicia Social en un acto delictivo, llamando delincuentes a quienes la proponen, o ejecutan.
Nos hemos abandonado a la desidia, a la comodidad de vivir aislados, protegiéndonos entre pocos, sin buscar el bien social del conjunto. Nos tiranizan con que, la política es mala, y los Derechos Humanos son un curro.
A cada ataque, antecede una campaña. Nos distraen con actos corruptos, que el “bufón imperial” idealiza. Ahora, lanzaron la “anti-argentina”, y no es otra cosa que una nueva guerra cognitiva, para enfrentarnos entre argentinos, separarnos aún más, y doblegarnos hasta la sumisión. Divididos, somos presa fácil del avance balcanizador de la Patria. Aceptamos mansamente el poder y sus falacias, como el lunes pasado, con la visita de la regente del FMI; cuyo tutelaje nos impusiera el MacriMileismo; y que, llegara para auditar sus riquezas.
Debemos pensar, la propia Georgieva, durante la conferencia de prensa, nos interrogaba a nosotros, a la propia sociedad argentina. Preguntó, cual es la capacidad de perseverancia (cualidad virtuosa de esclavos) para alcanzar la transformación del país. Solo la frase, desnuda la realidad del vínculo entre el buitre financiero y el Pueblo. El ajuste, con perseverancia, lo soportamos los argentinos de bien, mientras, los recursos y beneficios saqueados, son destinados al Norte imperial, y ningún traidor burocrático habla, ni nos defiende.
Como Pueblo, no tomamos decisiones propias, ni asumimos acciones confrontativas, que cambie el destino fijado por el neoliberalismo. Somos un enclave de los imperios; pedófilo genocida; y ninguna reacción popular.
Aceptamos desfinanciamientos, ajustes, en aras de un resultado fiscal que beneficia al colonizador financiero. Admitimos el Genocidio a cuenta gotas, con Sistemas de Salud, Educación, Provincias inviables, Discapacidad, Salud Mental, en ruinas, y obviamos una Seguridad Social saqueada, con pronóstico (del FMI) de quiebra.
Con nuestra indolente actitud, con la soberbia de pensar que trabajan para nuestro bienestar, con la candidez de entenderlos, creemos que son honestos los elegidos como representantes. Mercaderes de la política, que han avalado, y entregado vía Leyes, el agua (Ley de Glaciares), las centrales hidroeléctricas y su generación, con el Acuerdo de sumisión a USA, entregaron bienes minerales y recursos de la Tierra, creamos una “Zona Franca” para la corporación financiera internacional, y entregamos la soberanía, territorial y económica.
Aceptamos despreocupadamente la Ley Laboral, la desintegración del entramado del trabajo, hasta eliminar el Derecho a Huelga. Con ese soslayo, el 50% de los trabajadores activos, sobreviven en la informalidad.
Nos negamos a creer que el 49% de los jóvenes entre 18 y 29 años es vulnerable. Que 4.145.458 jóvenes, solo han logrado acceder al primario completo o menos, consecuencia de las privaciones de sus hogares, para la cual salieron a improvisar tareas para ayudar a la familia. Solo el 15% tiene trabajos formales.
Hay terror en el colorado imperio norteamericano, porque observan mucha reacción social en “sus territorios”, y temen la desobediencia civil. Quieren reeditar un símil Plan Cóndor, desbastador en LaTam.
Por eso aumentan el espionaje, para conocer la crítica situación de las inmensas mayorías, el industricidio y el consiguiente desempleo, con la seguridad que el rechazo surgirá de protestas masivas, que habrá división política y social, aumentará la violencia doméstica, y los trastornos por adicciones, y terminará en tragedia.
Conocimos una antigua canción, entonada notablemente por Mercedes Sosa, y compuesta por Angel Petroccelli y Daniel Cancio Toro, que arrancaba con una estrofa, confrontativa al proyecto futuro imperial.
“Cuando tenga la tierra, sembraré las palabras
Que mi padre Martín Fierro, puso al viento
Cuando tenga la tierra, la tendrán los que luchan
Los maestros, los hacheros, los obreros”
Si no recobramos el ímpetu patriótico, seguiremos padeciendo las políticas coloniales, como hace 70 años, avaladas por abyectos representantes congresales, aprobándole todo; previa recompensa; al “mononeural”.
Si no reaccionamos, si no asumimos que en nosotros está (en nadie más, ni dirigencia política ni gremial) el futuro de la vida de nuestros hijos, nietos, biznietos, y la argentinidad en general, se hará realidad la sociedad distópica de los tecno-billonarios; cruel e individualista, que terminarán enajenándonos la Patria.
Hay una fecha que puede ser el quiebre democrático que revierta la República en un formal enclave colonial. El tratamiento de la rimbombante “Ley de Inviolabilidad de Propiedad Privada”, un falso título para enmascarar la anulación de la Ley de Tierras 2011, que limitaba la entrega territorial a poderes extranjeros.
El debate, previsto para el 16 de julio lo postergó el oficialismo por falta de votos, hasta el próximo 6 de agosto. ¿Cambiaron por la explosión de argentinidad, tras el triunfo sobre Inglaterra, o la bandera de Malvinas?
Si el desgobierno de Javier Milei, y su agente desregulador, Federico Sturzenegger, logran que los mercachifles legisladores, alcancen la mayoría, y aprueben en el Senado la derogación de la Ley de Tierras, amparados en nuestra odiosa dejadez, sin movilizarnos a protestar por lo nuestro, el proyecto permitirá la posesión de tierras, en pocos grupos de gran poder de lobby, y se habrá esfumado el sueño de aquellos artistas populares, que cantaban en la primera estrofa, sus sueños sobre quienes deberían poseerlas.
CONCLUSIONES
Ya no queda tiempo para esperar milagros ajenos, si les entregamos la Tierra, no nos quedará nada, solo un páramo de soberanía que nos llevará a la desintegración social, la balcanización de la vida nacional, y la subsiguiente tragedia social.
No será un nuevo drama social, como en el 2001. En ese momento, surgió alguien que pudo sacarnos del infierno, y llevarnos a mejores estándares de vida. Ahora, el futuro de los tiempos, nos asegura ser okupas de nuestro propio país, esclavos de los poderes billonarios que digitan y colonizan el mundo, llevándose todo.
Más que nunca, DESPERTEMOS ARGENTINOS, el 6 de agosto es una gran oportunidad para que todos vayamos al Congreso a exigir el Juicio Político al antinatural principal dirigente, y desenmascarar como Traidores a la Patria aquellos que levanten sus manos (con los bolsillos llenos de dádivas) para liquidar la Patria.


