Asà la vemos: Andando y desandando el camino electoral en medio del desánimo
10 de junio de 2023
Claroscuros de una campaña alejada de una dolorosa realidad popular. Columna de opinión desde los adultos mayores, por Alberto Gómez.
Seguimos transitando una interna electoral que soslaya la peligrosa situación que viven los olvidados de siempre, esa inmensa mayorÃa que históricamente ha soportado cÃclicas crisis que fueron generadas, y lo siguen haciendo, los poderosos del capital. Hoy los disfrazan de un moderno mercado que los nuclea, y sobrevive en un mundo en constante guerra geopolÃtica para dirimir el poder global.
A la oposición ya la conocemos, no les importa nada la plebe, es más, avanzan en mostrar que seguirán buscando su destrucción fáctica. Solo ofrece polÃticas de desmantelamiento de lo poco que quedó en pie, o se ha podido mantener, de su propia gestión anterior, incluso acelerando los plazos de supresión.
Como el odio es la centralidad de su discurso, su campaña es aún más escandalosa en sus formas que el resto de la iletrada comparsa polÃtica que gestiona nuestro voto para hacer los mandados de sus mandantes foráneos.
Del lado del oficialismo, solo vemos un gobierno dividido, acéfalo en su Ejecutivo, con menos diálogo aún que con su electorado.
A la ineficaz gestión ejecutiva, que sostuvo, e inmunizó la deuda ilegÃtima con el fondo, sumó, por descontrol, el sostenimiento de la inflación, que hoy tras sucesivas gestiones, se ha espiralizado a niveles tremendamente preocupantes.
Ahora, en su lucha interna han priorizado mantener la “estabilidad” de los mercados, gestionando ayudas en el poderoso asiático, que el mismo gobierno habÃa cajoneado, y hasta descartado, inversiones conseguidas por un verdadero gobierno nacional y popular, los de Néstor y Cristina.
La campaña se separa del cuerpo social y genera una dinámica con prioridades que son ajenas a la mayorÃa, nos dice Ricardo Aronskind.
Ese pensamiento, refleja claramente la realidad que sentimos la inmensa mayorÃa, sobrevivientes de una democracia acechada. Cuando los candidatos, además de buscar nuestro voto, deberÃan darnos mensajes claros sobre como mejorarán nuestras vidas, solo se dedican a bastardear la escasÃsima discusión polÃtica, y empobrecen aún más las nulas medidas ejecutivas que puedan llegar a mejorarlas. Ni siquiera adelantan alguna coyuntural que servirÃa como base programática para muchos electores que la están pasando realmente mal.
Tan alejados de la realidad están los intérpretes de la polÃtica, que no quieren, ni pueden hablar de la vida diaria de cualquier ciudadano. La inflación, uno de los principales dramas sociales, que saquea los bolsillos de tantÃsimos argentinos, sometidos al Fondo, reduciendo subsidios (déficit fiscal), que ha convertido al propio Estado en uno de los principales “remarcadores” económicos.
Por caso, pagar los servicios básicos (luz, gas, agua, comunicaciones) que en cinco meses crecieron promedio 68%, cuando un Salario MÃnimo solo crecerá; en 6 meses; 49%. O, los alimentos, en 4 meses subieron 61%, y un haber promedio jubilatorio, en 6, solo aumentarán 42%.
Entonces, no sorprende que se informe “Las ventas minoristas volvieron a caer”. Quinta caÃda consecutiva, ya que, desde enero a mayo el retroceso acumulado es 1,7%. No explican porque el mes pasado el único rubro que creció en ventas es, Farmacia, ó que la que más deprimió su consumo fue Alimentos y bebidas, 4,2%.
No asombra, espanta, el crecimiento de la pobreza que llegó al 42,3%, y peor aún, el 52% de jóvenes de 0 a 14 años en estado de indigencia y pobreza. Pensemos, ese porcentaje de jóvenes pobres, son el futuro de una sociedad abandonada.
En campaña, solo consensuan como seguir con los padecimientos. Lo explicó H. Rovelli la semana pasada, “la participación de los asalariados en el ingreso empeoró durante la gestión de Cambiemos (pasó del 51,8% en 2015 al 46,2% en 2019), y esto se profundizó en el gobierno del Frente de Todos, donde la participación de los asalariados en el ingreso bajó a 43,9% en 2022”.
No se discute, se cajonean a los que piden que el Estado restablezca el poder interno. Menos, buscar los fondos para revertir esa pérdida. Lo plantea también Rovelli “Los fondos están en poder del BCRA que los retiene en Leliq y Notaliq por más de 11 billones de pesos (equivalente a unos 40.000 millones de dólares)”.
Solo rescatan a los poderosos, asegurándoles la “inseguridad financiera”. Consensuan (secretario Setti) con banqueros y representantes de administradoras de fondos para acordar las caracterÃsticas técnicas que deberÃan cumplir los nuevos bonos, de forma tal de que los tenedores privados participen. Como dijo Setti: “Estamos pasando los meses más complicados que tiene la SecretarÃa de Finanzas como desafÃo. Nos quedarÃa un mes más muy cargado del sector privado [por el mes de junio] y después en adelante son vencimientos del sector público…”. Queda claro de que lado de la “guerra” anunciada por Alberto Fernandez contra los poderosos y a favor de los que menos tienen.
Tampoco se someten a la discusión con los ciudadanos, sus posibles votantes, la dependencia unidireccional con el poder global a las que nos someten.
Ya hablamos la semana pasada de la inversión del FGS., en un proyecto productivo para la firma MSU S.A. (del MSU Holding, de origen británico) por hasta US95M., con plazo máximo de 120 meses.
Ahora, nos enteramos de un acuerdo hÃdrico con Mekorot (Israel) para concretar “Plan Maestro de Conservación del agua”. Conocimos, que esa empresa, denunciada por AmnistÃa Int., en 2011 (gobernación Scioli), se intentó avanzar en la construcción de una planta potabilizadora en La Plata, tras visita a Israel.
La obra, se suspendió por el rechazo público (ambientalistas) que generaba.
Igualmente esconden la desigualdad social, no hablan, no consensuan, solo callan.
Por caso, y puntualmente, en la localidad de Añelo, que es el epicentro de la explotación no convencional de gas y petróleo de Vaca Muerta. Quienes viven sobre la segunda reserva mundial de gas y la cuarta de petróleo, no pueden acceder a servicios básicos como gas, cloacas y agua potable. Ni hablar, de las cifras INDEC, que muestran que más de 300 mil neuquinxs viven bajo la lÃnea de pobreza.
Averigüemos, la provincia posee algo más de 650mil habitantes. Crecen la producción y las ganancias empresariales, pero también crece la pobreza.
Este es solo un caso, en todo el paÃs se reproducen idénticas gestiones desiguales.
A falta de 14 dÃas para oficializarse las listas electorales, se agudiza la rosca polÃtica interna. Cada integrante de la tripleta elegida, muestra sus condiciones partidocráticas, sin dirigirse al Pueblo, para calmar algo su creciente inquietud.
Aparecen los gobernadores exigiendo un paÃs federal, con lista de unidad y convocando a otras fuerzas. No explicitan, a quienes.
Hoy mismo se reunirÃa otro integrante, Renovadores, exigiendo unidad sin PASO, y mostrando su hartazgo con el tercer, y minoritario, sector de la Coalición, quien propugna sin concesiones luchar en una interna.
Ya no quedan expectativas esperanzadoras con los polÃticos. Si el “ausente” Presidente, aclara que el gobierno y algunos funcionarios (algunos eh!) se van como entraron, denuncia a los que enriquecieron a su familia (cual será?), no otorgaron obras a sus amigos (Baez?), ni beneficiaron amigos.
Tristeza, de un inepto burócrata que enriqueció aún más a los “cuatro vivos” con su dejarlos hacer. Hipócrita, como sus “fieles seguidores” que atacan para perdurar, temiendo sea para buscar contubernios, con enemigos declarados, para subsistir.
Al Pueblo, solo le queda esperar estoicamente los aterradores datos de inflación, ó que el Fondo nos dé un “empujoncito” para sobrevivir financieramente hasta las elecciones, esperando no nos empujen al fondo del precipicio.
CONCLUSIONES
Concluyamos con lo que nos decÃa Néstor Kirchner al asumir su Presidencia: “No debemos ni podemos conformarnos los argentinos con haber elegido un nuevo Gobierno. No debe la dirigencia polÃtica agotar su programa en la obtención de un triunfo electoral sino, por el contrario, de lo que se trata es de cambiar los paradigmas de lo que se analiza el éxito o el fracaso de una dirigencia de un paÃs”.