La ley del infiltrado y los traidores
15 de junio de 2024
Compartimos la columna editorial de La RaÃz del Grito, programa radial que se emite los miércoles de 21 a 22 horas por el Sistema Integrado de Radios de la Universidad Nacional de Entre RÃos. A continuación, el texto y el fragmento del audio, para escuchar cuando y donde quieras.
Milei dijo a la prensa norteamericana que le encanta ser el topo que destruye el estado desde adentro y lo aclara con un ejemplo contundente: dice que “es como estar infiltrado en las filas enemigas”.
El que avisa no traiciona dice el refrán popular y ahà anda por el mundo el presidente avisando, una vez más, cuáles son sus objetivos concretos y sus motivaciones. Pero ¿cuánto vale dedicarle tiempo a lo obvio? ¿No es acaso ésta una de las razones que nos mantiene como impávidos?
Tengamos presente que este proyecto de ley es peor que el pacto Roca – Runciman. Y en torno a él hay un grupo de legisladores que votan a favor y gobernadores que acompañan, con mayor o menor grado de contorsionismo argumentativo. Son traidores a la Patria. No hay duda alguna.
Por otro lado, está el conjunto de legisladores y gobernadores que votan en contra y no acompañan el proyecto de ley bases. Y que pareciera que, en algún lugar de su interpretación, con eso basta. Y no, no caben dudas, que con eso sólo no alcanza. No los llamarÃamos traidores, pero están lejos de hacernos sentir representados y representadas. ¿no?
¿Y el tridente que gobernó hasta hace seis meses atrás? Alberto/Cristina/Massa ¿dónde están?
Los más benevolentes opinan que quizás están haciendo, cada cual por su lado, la gran Napoléon. Esa historia de que “Nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error”.
Quizás, exista alguna estrategia en sus cabecitas, lo cierto es que no lo sabemos y que de aprobarse esta ley, parece que no hay retorno.
Sabemos que suena drástico. Pero imaginate, si con gobiernos peronistas los dueños del capital hicieron lo que quisieron ¿cómo crees que va a ser si les damos todas las concesiones habidas y por haber? Y un poco más.
Esperamos de la dirigencia en general que esté a la altura de las circunstancias. O mejor dicho, en las profundidades de la circunstancias. Que se exprese, se movilice y convoque a movilizar.
No queremos que se repita la historia del 2001. Donde nunca se los vió en la calle.
En estos tiempos que corren resulta de trascendental importancia que se movilice en la calle todo lo que somos y lo que fuimos y todo lo que queremos ser, como pueblo, como comunidad, como paÃs.
Milei no sirve ni para espiar. No para de mover la ligustrina. Pero no por eso está cometiendo un error.
Es tiempo de construir aciertos de nuestro lado y es en la calle. Y mientras la dirigencia va viendo cómo pinta la cosa, nosotros, nosotras, nosotres, no nos traicionemos a nosotros mismos.


