Cae el consumo de carne al nivel más bajo en los últimos cien años
03 de agosto de 2024
El consumo de carne bovina está en el corazón de la identidad del paÃs desde que Argentina existe como nación. Históricamente una de las poblaciones con mayor consumo de carne per cápita, y una que generó infinidad de rituales alrededor del asado. Hoy el consumo de carne de vaca en el paÃs está en su nivel más bajo desde que se tiene registro.
Los últimos cien años son un período significativo de tiempo hoy en día en Argentina, no solamente porque es permite analizar tendencias a largo plazo, sino porque es un período destacado una y otra vez por el presidente Javier Milei. Reiteradamente se ha referido a los últimos cien años como un tiempo de decadencia del país y ha planteado que, en seis meses, su gobierno hizo más que en los últimos cien años. Hoy, tenemos un nuevo indicador para analizar esta comparación temporal: en 2024 el consumo de carne bovina per cápita perforó el piso de los 50kg anuales, como no lo hacía desde hace cien años.
Hoy en día los argentinos están comiendo menos carne de vaca que lo que comieron desde que se tiene registro. Así lo estableció un informe presentado por la Cámara de Comercio de Rosario, que muestra una serie de cifras alarmantes para la población del país. El primer indicador tiene que ver con esta caída estrepitosa en el consumo per cápita. Mientras que el nivel histórico se encuentra en 72,9 kg anuales de carne consumidos por persona, el nivel actual de consumo se proyecta para 2024 en apenas 44,8 kg anuales.
Esta fuerte baja en el consumo de carne de vaca tiene dos motivos. En primer lugar, se encuentra el traslado del consumo de carne bovina a otros tipos de carnes. En el mismo informe, se demuestra que, a medida que baja el consumo de carne bovina crece el consumo de carne aviar -principalmente- así como de carne porcina. Este año, por primera vez el consumo de carne aviar se equiparará al consumo bovino. Se podría pensar que este cambio en el consumo tuviese que ver con cambios culturales en la dieta de los argentinos, sin embargo, el informe es esclarecedor en un punto clave: el precio relativo de la carne bovina con respecto a los demás tipos está más caro de lo normal.
Tal como plantea el informe “con el dinero que cuesta adquirir un kilogramo de carne vacuna, pueden comprarse casi 2 kg. de carnes sustitutas. El promedio de los últimos 10 años es de 1,7, lo cual significa que la carne vacuna está más costosa que lo usual respecto de sus sustitutos, siendo este uno de los factores que explican la pérdida de participación relativa del consumo de carne de vaca contra el de cerdo y pollo.”
Ahora bien, no solo es el consumo relativo el que cayó. También cayó el consumo total de carne per cápita. Mientras que en 2023 el consumo total de carne fue de 116,2kg, la proyección para 2024 se ubica alrededor de diez kg menos, en 105,7 kg por persona. Esto va en concordancia con los índices de consumo de alimentos que marcan una caída notable en lo que va del año, así como los de medicamentos y productos de primera necesidad en general.
¿Qué pasa con la producción?
Ahora bien ¿qué pasa con la producción? Si bien la producción cayó levemente en lo que va del año, lo que viene teniendo un crecimiento notable es el volumen destinado a la exportación. Según información de la Secretaría de Bioeconomía este año se exportó un 10% más que en 2023, rompiendo récords desde 1990, año en que comienza la medición.
Si bien el aumento en los ingresos no es tan notable debido a una caída de los precios, queda en evidencia una tendencia que pareciera ir a profundizarse: mientras los productores sostienen su producción y ganancias gracias a la creciente desregulación de los mercados internos y externos, la población argentina cada vez tiene menos acceso al fruto de su tierra producto de una crisis económica que golpea fuertemente la capacidad de consumo.