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Así la vemos: Qué nos está pasando


23 de octubre de 2026

Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.

Alberto Gomez

Que nos pasa a los argentinos, porque no reaccionamos, porque soportamos pacíficamente todas las atrocidades a las que nos exponen quienes desgobiernan el país. Pero más preocupante es, que nos pasa a los peronistas. Porque no accionamos como verdaderos, y leales, justicialistas. Los que luchamos por los derechos sociales para el goce de todos, los que nunca subimos a ningún púlpito para pontificar políticas del General, pero sí combatimos al capital, porque confiamos siempre en él, y en la compañera Eva, como nobles soldados.

Ya terminaron los festejos del día de la Lealtad, y volvimos a desconocernos nosotros mismos, se sumergió la ciudadanía en su tristeza, todos caímos en un aislamiento peligroso, silenciados, como la conducción. Somos un Pueblo abatido, sin fuerzas, entristecido, enojados con los múltiples Judas, que, por unos denarios, colaboran gerenciando la Miseria Planificada, que nos impusieran dogmas foráneos, de rasgos fascistas y genocidas, que nos han convertido en un enclave colonial, para proteger la seguridad de los colonizadores.

Ni hablar de los representantes; los gremiales y sociales; alejados de la realidad del Pueblo. Una Nación atosigada por el veneno de la derecha amoral, creada a partir de una crueldad inmoral, sin respeto a los mínimos derechos, rozando la criminalidad en cada uno de sus actos, aprovechándose de la impunidad que les brinda el poder de la Injusticia, de una indigna gestión de los cortesanos que la dirigen, avalando cualquier acto delicuencial que roce, o generaran los Asociados Ilícitos que nos desgobiernan hace una década.

Parece mentira, tras soportar 71 años de persecuciones, arrancando por el criminal bombardeo, los dieciocho años de proscripción del sentimiento, el crimen de 30.000 compañeros, una generación diezmada de valiosos militantes, esos que deberían habernos dado apoyo moral e ideológico para sobrellevar los tristes momentos que continuaron. Se entregaron dócilmente a las manipulaciones jurídicas y mediáticas, o se vendieron al vil dinero del poder, transformándose en simples relatores de la realidad, en una inexistente democracia.

Nos preguntamos, el final, vendrá a través del Estado Fallido que nos está demoliendo socialmente, ultrajando derechos, entregando la soberanía nacional, mientras los representantes esperan la caída de los cipayos.

La estrategia, esperar el nocaut del adversario, lo ha convertido en un monstruo de mil cabezas, literal, con mil-millones de razones de peso para avanzar en la destrucción del Pueblo o el Estado, que es lo mismo.

Hoy, esas cabezas y sus tentáculos, están asfixiándonos desde las Cámaras Legislativas.

No soslayemos quienes sostienen al payaso, que ni siquiera habita la Casa de Gobierno. Lo sabían muy bien nuestros dirigentes políticos, lo anticiparon en la campaña, lo denunciaban ante cualquier micrófono, pero cuando conocieron el verdadero poder de la plutocracia, y de su máximo representante sionista, mutaron en simples “monitos sabios” (no ver, no oír, no hablar el mal). Nada dijeron del secuestro del idiota, el lavado del escasísimo intelecto que poseía, para imponerle proyectos de destrucción, en su propio beneficio.

Tampoco reaccionaron, ni hablaron en la calle cuando aparecieron los legendarios “Dioses de la Destrucción”. Los que escribieron “pilas de inmunda tarea” para entregarnos, matarnos a cuenta gotas, y despejando el camino para que los nuevos “patrocinantes” (genocida y ladrón) se hicieran cargo de nuestro territorio, vacío.

Ni se alarmaron por la continuidad de la “Corte Automática” de los noventa, ni los empleados de las embajadas, que operan disfrazados de comunicadores periodísticos, hace una década, como mínimo.

Impensado no creer lo hicieran por cobardes, aunque muchos elegidos representantes, se vieron obligados a esconderse y seguir colaborando en el anonimato, a consecuencia de antiguos o noveles “carpetazos”, de acciones deleznables para el común de la gente, a quienes les confiáramos el destino de nuestras vidas.

Otros, y muchos, se entregaron al vil mercado del dinero, para acompañar acciones que nos llevaron al genocidio social a cuenta gotas. Deseamos no oírlos hablar más, son tan deleznables como los desgobernantes. 

 

¿Están capacitados para volver?

Hay un dicho “cuando los sapos saltan, está lloviendo o viene el agua”. Dudamos que los que figuran para sumarse a la segunda bolsa de sapos, como tragamos en 2019, estén en condiciones de sumar adhesiones basándose en la trayectoria. Por más aturdimiento libertario, o internismo feroz (peor que el nuestro), que sufran, creen poder enfrentarse a los históricos cuatro destructores del país, quienes cuentan con el total apoyo de los plutócratas dueños, y dispuestos a todo para sostener sus negocios, muy lucrativos.

Además, deben estar muy atentos, la idiotez de los que nos desgobiernan, se contrapone con la voracidad, el poder y el control que sobre ellos ejerce el imperio colonizador, demostrado por el Virrey Lamelas. El delegado de “The King” en el circo, dijo: “Estamos poniendo la plata sobre la mesa. Creemos en este rumbo que está tomando la Argentina y creemos en ustedes”, durante la reunión con inversores y empresarios del sector hidrocarburífero en Neuquén, y en una reunión en Balcarce 50 con la tortera KM, devenida en Vicepresidenta.

Ya tuvimos antecedentes nefastos previo a las intermedias que nos ganaran, con los “aportes de campaña” que nos salieron muy caros, no solo porque les permitió concentrar la mayor cantidad de incapaces, inútiles, vedetongas y corruptos legisladores, que coparon las bancas defendidas por algunos nuestros con capacidad.

Por eso, no crean que nos van a inducir a volver a tragarnos otra bolsa, porque ahora serán escuerzos, los que crecieron en ocho años, y no vaya a ser cosa que sean cómplices del inflado que se paseó por España.

La desgastada unidad, se está consumiendo ingentes vidas, con la sobrevivencia de las políticas que los dueños de la Argentina apuran ante la eventualidad que le bajen el pulgar al payaso. Deberán reconstruir al país, no podrán operar con delicadezas o sutilezas. No tiene paciencia la gente, y muchos menos si les piden pongan la otra mejilla. Si no entran, y ponen en Comisión a todo el Poder Judicial, decretan una nueva Ley de Medios para intentar de independizar de las embajadas a los medios, no se podrá gobernar, menos aún cambiar nada.

 

CONCLUSIONES

Se avecinan tiempos más difíciles aún que los vividos. Persistirá la soledad de la dirigencia, seguirán ellos enfrascados en su eterna interna partidaria, mientras por los costados les pasan todas medidas congruentes con la política asesina del Genocidio social, que vienen operando desde el primer día de la gestión libertaria.

Los sobrevivientes al descarte propuesto, debemos unirnos y salir a la calle, total, que nos maten fuera de casa (las fuerzas represivas facciosas), o dentro (vía políticas criminales que los Judas del Congreso le sigan aprobando), demos la cara a la discusión, que sientan el peligro de quedarse sin nada.

DESPERTEMOS ARGENTINOS.

Alberto Gomez

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