Un triste día de los y las periodistas
El Sindicato de prensa de Buenos Aires (Sipreba) publicó el informe del relevamiento integral 2025 que arroja datos alarmantes respecto de la situación socioeconómica y política de quienes ejercen el trabajo de la prensa en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La encuesta 2025 contó con 1100 participantes de medios públicos, privados y autogestivos de prensa escrita, oral y televisada -20% del total de la actividad-. A partir de los cuestionarios implementados, se conocieron datos alarmantes. En primer lugar, que el 70,45% de las personas encuestadas tiene sueldos por debajo de la línea de pobreza.
En este sentido, el factor predominante es el pluriempleo: 5 de cada 10 tiene dos o más trabajos. Lo cual se arrastra con situaciones cotidianas de precarización laboral, trabajando más horas de las humanamente posible: poco descanso y cerebros agotados por la multiplicidad de formatos que se deben abarcar en el rubro. Todo esto, para intentar vivir dignamente.
Entre los empleos informales que se suman, se encuentran: albañilería, cuidado de personas y casas, venta de comida casera, atención de comercios, reparaciones, fletes y también la búsqueda de ingresos vía plataformas como Uber, Cabify o las de delivery.
Esta situación se da en paralelo a un proceso de profunda transformación tecnológica en los medios en los cuales trabajan: se registra que en el 66% de las empresas mediáticas se usa inteligencia artificial para realizar tareas periodísticas.
Entre quienes respondieron la encuesta, el 43% tampoco supera la línea de la pobreza sumando los sueldos de todos sus empleos. Solo un 4,8% le alcanza el salario de su principal empleo para cubrir la mayor parte de gastos y poder vivir.
Otro dato que llamó la atención fue que el 86.3% de los encuestados considera que la libertad de expresión empeoró a partir de la gestión del gobierno de La Libertad Avanza, una paradoja si simplemente se presta atención a la literalidad del nombre del partido que tiene como máximo exponente a una persona que ataca de manera permanente a toda persona que critique su accionar. Todo periodista que se anime a contradecir o cuestionar al gobierno, es atacado.
En este sentido, un 27% de las personas encuestadas manifestó haber recibido agresiones por ser periodista en el último año, entre los cuales el 33% fue víctima de represión y un 20% fue atacado por funcionarios del gobierno.
Parecen números fríos y abstractos, sin embargo, son el testimonio de vidas precarizadas, desordenadas y que, encima de todo, reciben ataques de violencia. Un combo que podría ser la explicación del 27% de encuestados que contestó que registra problemas de salud con síntomas como ansiedad, estrés o depresión.
El informe completo se puede descargar en ESTE link