Sionismo. ¿Qué es y cómo se lo combate?
Occidente agoniza y antes de desaparecer nos deja un hijo: el sionismo. Entenderlo es empezar a combatirlo.
- ¿Cuándo surge el sionismo?
Entre los siglos XV y XVIII se da un lento proceso de secularización de Europa occidental por el cual la religión como ordenadora de la vida pública y las relaciones sociales disminuye. “Dios”, como ser o concepto, deja de ser el factor determinante de justificación última del accionar político y de explicación lógica. Al mismo tiempo, van surgiendo los Estados e identidades nacionales más o menos como hoy las concebimos.
El sionismo es parte de este proceso de secularización y construcción de identidades nacionales. Tiene sus orígenes hacia fines del siglo XIX entre aquellas minorías judías de clase acomodada que buscaban ser “asimiladas” por los grupos de poder al interior de cada nación. El historiador israelí de origen rumano Elie Barnavi señala que “el sionismo fue una invención de intelectuales o de asimilados, el partido de la inteligencia, que dio la espalda a los rabinos y aspira a la modernidad, y que busca desesperadamente un remedio a su malestar”. Aun así, estos asimilados no lograron despojarse de su “estigma de origen” que los hacía ver aún demasiado judíos para los círculos del poder europeo, pero poco judíos para quienes aún anclaban su identidad en la Torá y las tradiciones.
- ¿Sionismo y judaísmo son lo mismo?
No. El sionismo tiene raíces laicas y modernas; el judaísmo es una religión milenaria.
El sionismo, como cualquier otra ideología que se desarrolla en los marcos de la sociedad capitalista, tiene una base de sustento material que lo ancla a una estructura de clase y la explica como fenómeno ideal. Abraham León, trotskista polaco que en su juventud integró la organización sionista Hashomer Hatzair (Guardia de la Juventud), señala que “En realidad, la ideología sionista, como toda ideología no es más que el reflejo desfigurado de los intereses de una clase. Es la ideología de la pequeña burguesía judía, asfixiada entre el feudalismo en ruinas y el capitalismo en decadencia. La refutación de las fantasías ideológicas del sionismo, no niega naturalmente las necesidades reales que le dieron origen”.
Por su parte, el militante peronista Rodolfo Walsh, quien toma como fuente el trabajo de Abraham León para sus entrevistas recopiladas bajo el título La Revolución Palestina, señala que “aquellos judíos europeos perseguidos que descubrieron en el capitalismo la verdadera causa de sus males, se integraron en los movimientos revolucionarios de sus países reales. El sionismo evidentemente no lo hizo y se configuró como ideología de la pequeña burguesía, alentada sin embargo por aquellos banqueros que –como los Rotschild– veían venir la ola y querían que sus “hermanos” se fueran lo más lejos posible”. Se hace evidente, entonces, que el sionismo es una ideología laica, burguesa y reaccionaria ante las propias bases obreras y populares judías.
- ¿Se puede ser judío sin ser sionista?
Obvio que sí, el sionismo existe desde finales del siglo XIX, el judaísmo como religión monoteísta exista hace milenios. Existen tanto en Israel, en las tierras ocupadas a Palestina, como en varias regiones de Occidente, comunidades religiosas judías que sostienen que el Estado de Israel es una rebelión contra Dios y una violación de la Torá.
También hay personas, culturalmente de crianza judía pero ateas, que tampoco se siente interpeladas por el gobierno de Israel que sostiene hablar por todos los judíos del mundo, crean éstas en Dios o no, sean sionistas o no.
- ¿Se puede ser sionista sin ser judío?
Sí, el sionismo al ser una ideología laica ha sido fácilmente asimilable como herramienta de dominación por otros regímenes políticos, sectores sociales que apoyan la maquinaria imperialista o fracciones de confesiones religiosas no-judías vinculadas a los sectores de poder.
Los diferentes gobiernos estadounidenses a partir de la década de 1950 se han comprometido explícitamente y cada vez más con el sionismo. Hasta se podría hablar de un co-imperialismo entre Estados Unidos e Israel.
Gran Bretaña es otro país que ha apoyado al sionismo desde el primer momento. En parte se explica porque parte de su aristocracia es de origen judío, como los Rotschild (alias de la familia Bauer), y porque el establecimiento de un Estado nacional nuevo como Israel gobernado por una elite laica migrante de Europa, sirve como cabecera de playa de la avanzada occidental sobre los pueblos asiáticos y del norte africano. Israel es heredera del colonialismo británico y francés que sojuzgó Medio Oriente tras la disgregación del Imperio Otomano.
El evangelismo sionista en Estados Unidos y América Latina también son parte del aparato de propaganda imperialista y factores disolventes de la cultura de origen hispano-católica en la región, naturalmente adversa durante siglos al protestantismo anglosajón.
- ¿Qué objetivos tiene el sionismo?
El sionismo representa un movimiento nacionalista de origen europeo que sigue buscando, como señala el profesor de la Université de Montréal, Yakov Rabkin, cuatro objetivos esenciales: 1) transformar la identidad transnacional judía centrada en la Torá en una identidad nacional a semejanza de otras nacionalidades europeas; 2) desarrollar una nueva lengua nacional basada en el hebreo bíblico y rabínico; 3) desplazar a los judíos de sus países de origen a Palestina; 4) establecer un control político y económico sobre Palestina. Este proyecto es el último coletazo de la conformación de las identidades nacionalistas occidentales, pero con la particularidad que para ser logrado implicó trasplantarse fuera de Europa asentándose sobre un territorio con poblaciones autóctonas previas.
De ahí su carácter reaccionario e imperialista al que no le queda otra salida que ejercer su racismo militarista sobre los pueblos de Medio Oriente como única forma de lograr sus objetivos. El Estado de Israel creado por el sionismo europeo solo puede sustentarse en el genocidio de miles de palestinos, la segregación de todos aquellos no-judíos, la subordinación de otras naciones y la explotación de los que aun siendo judíos (tradicionalistas o seculares) no son parte de la alta burguesía israelí.
- ¿Quiénes fueron Leo Pinsker y Teodoro Herzl?
Ambos son considerados padres del sionismo.
Leo Pinsker (1821-1891), nació en el Zarato de Polonia (Imperio Ruso). Escribió un folleto bajo el título “Auto-emancipación. Exhortación de un judío ruso a los de su estirpe” alentando a la conformación de un Estado nacional judío “para que no tengamos que deambular de un exilio a otro necesitamos tener una tierra de refugio amplia y que sustente a los dueños, un lugar de concentración que nos pertenezca”.
Teodoro Herzl (1860-1904), húngaro de nacimiento y perteneciente a una de las varias familias integradas a la burguesía del Imperio Austrohúngaro. Es autor de “El Estado Judío: ensayo de una solución moderna de la cuestión judía”. De raíz secular, responde a un nacionalismo moderno. En su libro señala que “El problema judío existe donde quiera que vivan los judíos en número apreciable. Donde no existe, es introducido por los judíos inmigrantes […] nuestra aparición provoca las persecuciones. Esto es cierto, y lo seguirá siendo en todas partes hasta que el problema judío no sea resuelto políticamente”.
- ¿Medio Oriente era una tierra vacía antes del surgimiento del Israel moderno?
Palestina era parte integrante del Imperio Otomano. Hacia el año 1900 contaba con una demografía aproximada de 700.000 árabes y 60.000 judíos. Era una región próspera y altamente urbanizada, con una élite intelectual pujante y un movimiento popular con ansias de independizarse de la tutela otomana, como luego de la dominación franco-británica.
- Si a principios del siglo XX los judíos eran una minoría religiosa en Palestina, ¿dónde estaban los judíos de los relatos bíblicos?
La guerra judeo-romana finaliza con la destrucción de Jerusalén y el Segundo Templo por las legiones del Imperio Romano en el año 70. El emperador Adriano vuelve a sofocar un levantamiento judío en el año 135 y como consecuencia Jerusalén se convierte en una ciudad pagana expulsando de ella a todo habitante judío. Las regiones de Judea y Samaria pasaron a llamarse “Siria Palestina”; para ese entonces, ya el 40% de los judíos vivían fuera de la región.
Las grandes mayorías judías del llamado Israel Bíblico se cristianizaron en parte durante los primeros siglos de nuestra era; pero a partir del siglo VI, el grueso de ellas se islamizó. La mayoría de los actuales ciudadanos de Israel culturalmente judíos provienen de Europa, no son autóctonos de Palestina. La paradoja macabra, es que el actual gobierno sionista de Israel masacra a la población palestina musulmana descendiente de aquellos semitas originarios de la región (los judíos bíblicos).
- ¿Por qué el sionismo apela a una retórica de justificación religiosa siendo una ideología laica?
Porque todo aparato de opresión fascista y supremacista se basa en la mentira y construcción mítica de un pasado que no se verifica racionalmente. En el sionismo, como lo fue en el nazismo alemán o en imperialismo yanqui, el aparato de propaganda ideológica, la censura y la persecución de la opinión política opositora es fundamental para que se sustente en su retórica segregacionista.
- ¿Qué fue la Declaración de Balfour?
En noviembre de 1917, Arthur James Balfour, canciller británico, le hace saber al barón Lionel Rothschild (banquero, sionista, exparlamentario y parte de la nobleza), que “El gobierno de Su Majestad considera favorable el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío, y utilizará sus mejores medios para facilitar el logro de este objetivo […] Le agradeceré que ponga esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista”.
Esta declaración no se realizó por una preocupación humanitaria hacia la población judía, que en Gran Bretaña del 1900 rondaba en las 250.000 personas (más que en Medio Oriente). De hecho, Balfour en 1905 había impulsado la Ley de Extranjería diseñada para impedir la migración judía desde Europa a Gran Bretaña.
El direccionamiento de la migración judía europea a Palestina fue una solución que la alta burguesía europea en alianza con el sionismo encontró para desembarazarse de una población que en su mayoría era culturalmente talmúdica y campesina, o lo que es peor aún, que si era laica posiblemente también fuera proletaria y socialistas. En el fondo, la “cuestión judía”, era una “cuestión social” que, para banqueros como los Rothschild, preferían evitar a toda costa.
- ¿Por qué el presidente Milei dice ser sionista?
Nadie sabe, es algo totalmente inexplicable y parte constitutiva de la psiquis de una persona violenta, reñida con la realidad, opuesta a la razonabilidad, carente de patriotismo y con el alma rota.
En la sumisión del gobierno a los dictámenes de Washington nadie le había pedido tanto. Sin embargo, él quiso ser más que otros humillándose hasta tal punto que, aparente un día se sintió más cómodo siendo un sionista con bandera ajena, que volverse patriota enarbolando la verdadera celeste y blanca.
- ¿Cómo se combate al sionismo?
Al sionismo se lo combate promoviendo como valor supremo la defensa de toda vida humana. Se lo combate respetando la autodeterminación de todos los pueblos sin importar su confesión religiosa, raza o doctrina política. Al sionismo se lo combate siendo un protagonista en la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados en donde la ética y la moral colectiva busquen la Justicia Social.
A días de recordar el genocidio de miles de compatriotas que se practicó en nuestro país entre 1976-1983, es clave concientizar que el sionismo es una praxis política contraria a los valores democráticos, reñida con nuestros valores patrios y enemigo de toda dignidad humana.
