¿Quién quiere ser millonario?: Los ciber gurúes y la llave del éxito solo por 100 dólares

11 de mayo de 2024
Matías Rodriguez

Matías Rodriguez es periodista, colaborador de infoNativa. 

Influencers que se convirtieron en millonarios en pocos meses, viviendo vidas de lujos, en paraísos y rodeados de mujeres hermosas te enseñan el método para tener sus vidas de ensueño. ¿Qué puede ser mejor que esto?

¿Estás cansado de ser un fracasado que no llega a fin de mes? ¿No te arrepentís de haber estudiado una carrera que no te permite tener ingresos para tomarte esas vacaciones soñadas o cambiar el auto? ¿No sentís lástima por vos mismo cada vez que te escuchas quejarte por “nunca tener un mango”? Pare de sufrir, acá están los influencers millonarios. Jóvenes entre 18 y 25 años, que en simples pasos te explican cómo volverte un acaudalado cuentapropista, que deje de preocuparse por el dinero. Lo mejor de todo, estos gurúes cuasi adolescentes multimillonarios no te hacen perder tiempo. Los secretos del éxito en videos que duran menos de 3 minutos. 

 

Los millonarios transmitiendo desde Dubái

Matías Molina y Ramiro Cubría son dos influencers de 23 y 21 años respectivamente que venden cursos grabados en videos de tik tok y subidos a su página “Club de Negocios”. Para hacerte millonario con los consejos de Molinia y Cubría hay que pagar tan sólo 100 dólares por mes.

El target de estos gurúes es el público adolescente y joven hasta 25 años. Personas con bajo nivel de formación económica, con poca experiencia laboral y, en muchos casos, con identidades ideológico-políticas no muy definidas.

En general se habla poco del contenido de los cursos. Molina y Cubría plantean que se enseña una “habilidad de alto valor”, como la edición de videos para “ganar en dólares” y “alcanzar la independencia financiera”.

Está lleno de cursos de edición de videos por todos lados y, en muchas ocasiones, buenos editores aprenden de manera autodidáctica ayudándose con su propia intuición y tutoriales gratis en You Tube. Lo que seduce en el discurso de estos vendedores de ilusiones es justamente eso: la esperanza, el mundo de palabras que rodea la experiencia del curso y la pasta base motivacional que personas supuestamente exitosas te brindan.

 

Mauro Stendel, el “heroe de Milei”

Stendel tiene 29 años y fue un joven corriente en Argentina, hizo el servicio militar en Israel y se convirtió en uno de los “16 hombres mejor entrenados de la fuerza israelí”, participó de más de cien misiones ultra secretas, fue indigente en Estados Unidos hasta que “decidió cambiar su vida” e ideó una “fórmula para hacerse millonario”. En el negocio de ventas por internet “se hace millonario en solo dos meses”.

Milei en una reunión libertaria virtual dijo que Stendel era “un héroe y ejemplo a seguir”. Además, el influencer tiene una relación de amistad con Fernando Cerimedo, uno de los cerebros de la comunicación digital de Milei, quien es sospechoso de participar del asalto al Planalto, la movilización golpista contra la asunción de Lula Da Silva en Brasil.

Culquiera que escuche el discurso de Stendel en una reunión social se sonreiría y miraría de costado sin creerle demasiado. Pero es justamente ahí donde funciona la estrategia de nicho. Jóvenes precarizados que sufren la falta de perspectivas alentadoras en una economía que cada vez paga menos a quienes se capacitan y castiga con toda su fuerza a los trabajadores, pavimenta el camino para que todo tipo de vendedores de humo prometan salidas rápidas y sencillas a cambio de 100 dólares.

 

"La universidad es para fracasados"

“Yo prefiero aprender administración de un narco que de un profesor que va a la universidad”, “deje de estudiar porque era una pérdida de tiempo, todo ese tiempo podía usarlo en hacer plata”, “¿qué puede enseñarte un profesor gordo con el pelo gris que maneja un auto que paga en cuotas de 45 mil pesos?”, son algunas de las frases que estos capos de las finanzas dicen en sus transmisiones. Si tan solo fuese real, si para aprender a ser millonarios solo habría que pagarle 100 dólares por mes a dos chicos y en dos o tres meses se acumularían dividendos en las cuentas bancarias, sería el primero en ir corriendo detrás de estos jóvenes genios. La realidad es que la vida es un poco más compleja y es un mundo ultra competitivo y voraz.

 

Un telar de la abundancia digital

El contenido del curso no es importante, porque lo que se crea es una comunidad. Entonces, sos valorado dentro de ella por cuantas personas atraes a ella. El contenido del curso no importa porque lo que se vende es la proximidad al éxito, la pertenencia a una experiencia que mantiene viva la esperanza de salir de pobre como por arte de magia.

Los influencers aparecen desde Dubai, Miami, manejando autos caros y rodeados de mujeres hermosas. En general siempre media una pantalla entre ellos y sus seguidores. Nadie interactúa con ellos de manera presencial y todo puede ser un show. Hasta ahora no han trascendido personas famosas que se hayan hecho millonarias con sus cursos.

Me encantaría haber escrito otra nota, la nota de quienes descubrieron cómo se transforma el plomo en oro, de quienes te vuelven millonario en meses con tan solo tener “hacer el clic”, pero no, me toca transmitir una realidad más gris y aburrida: esta, como tantas otras fórmulas rápidas del éxito, es una simple estafa.