Milei en el Congreso: “Si buscan conflicto, conflicto tendrán”
En la Apertura de las Sesiones Ordinarias, el presidente desafió a los legisladores después del fracaso de la Ley Ómnibus y comunicó el rumbo del ajuste.
Javier Milei avanzó por la noche en el Congreso Nacional, una imagen poco común en la política argentina, más parecida a lo que sucede en Washington, pero con un tono tenso con respecto a la “casta” afirmando que, de no contar con el congreso, podrían hacerlo por decreto: “no vamos a dar marcha atrás.”
La disputa continuó hacia el ala “díscola” de Juntos por el Cambio, ya que criticó a Gerardo Morales por la detención de los tuiteros. "Un exgobernador metió tras las rejas sin debido proceso a un ciudadano por 50 días meramente por el hecho de hablar mal de la corona en un chat privado".
Su normal mensaje en contra de la “casta” estuvo dividido por el sector al cual se dirigió, desde que los docentes no pueden parar ya que su tarea es “esencial” y los empleados públicos, que tendrán el día descontado ante un posible paro. Sobre los sindicatos, aseguró que van a garantizar que las elecciones sean “eventuales”, sin explicar cómo sería el mecanismo, sin intervenciones masivas.
Con respecto a los gobernadores, es interesante que el presidente sigue intentando sentarlos a la mesa, sin ningún tipo de cintura política. Javier Milei invitó a los representantes de las provincias a reunirse con él el 25 de mayo para firmar algo que llamó “Pacto de Mayo”, lo que parece ser un “acuerdo” para firmar ítems que solo le interesan a Milei.
Estos diez puntos son: inviolabilidad de la propiedad privada, equilibrio fiscal innegociable, reducción del gasto público al 25 por ciento, una reforma tributaria, rediscutir la coparticipación, un compromiso de las provincias para explotar los recursos naturales, reforma laboral, reforma previsional, reforma política “estructural” y la apertura al comercio internacional.
Hay aspectos que ya se encuentran en la Constitución Nacional y después las modificaciones son parte del proyecto que ya se rechazó en el Congreso Nacional, una idea de “Ley Bases” pero reforzada buscando que, si los legisladores de las provincias no la quisieron votar, se hagan cargo de esto los gobernadores. ¿A cambio? “Alivio fiscal” aunque después se queja de las supuestas coimas de los legisladores.
Después, los enemigos que describe Milei siguen siendo los mismos, hasta utilizó una parte de su discurso para criticar a “los artistas”, “los periodistas que tienen privilegios” (tal vez debería estar al tanto del básico de cualquier redactor) y los políticos “ensobrados”.
El presidente sigue sin llamar al resto del arco político con la cintura que su plan necesita, ya que tanto en la calle como en los distintos sectores de la política muchos entienden a este plan como un suicidio político.
En busca de triunfos para su propia tribuna, anuncio el cierre de la Agencia de Noticias Télam, asegurando que "gastaba millones de pesos para mantener militantes rentados". También que las personas que tengan doble procesamiento van a ser exentas de participar en cualquier elección y que “los políticos” que han apoyado presupuestos que generen emisión monetaria serán procesados.
En este punto, Milei describió a la emisión monetaria – que según él genera inflación – como un “delito de lesa humanidad” volviendo a reírse de los momentos más oscuros de nuestra historia.
Ya en muchos portales se anunciaba que el siguiente paso era atacar el modelo previsional y en medio de los anuncios aparecieron nuevos enemigos imaginarios: los que se jubilan y no quieren aportar. "El uso de bonos es una muestra de lo mal diseñada que está la formula jubilatoria", dijo Javier Milei y resaltó que "la misma requiere ser actualizada urgente". Además, criticó que "casi 4 millones de beneficiarios sin aportes" accedieron al derecho a la jubilación a través de moratorias "que son una afrenta moral".
En resumen, el mensaje fue extorsivo ya que, si la convocatoria es al diálogo, es imposible que se realice solo en los términos de Milei. Parece que el presidente, a pesar de ya contar con algunas derrotas en su haber, no sabe hacer otra cosa más que imponer.