Información privilegiada
Javier Milei arranca la segunda parte de su mandato luego del resultado que obtuvo en las elecciones del 26 de octubre. La profundización del modelo económico llevado a cabo por los empleados del JP Morgan a cargo de las áreas más importantes del gobierno se profundiza, al tiempo que se oscurece el proceso de endeudamiento que nos condena a muchos años de ajuste, miseria y desigualdad.
Es obvio que el capital financiero de Manhattan (con el JP Morgan incluido) al haber influido para la designación de los principales funcionarios del área económica, Luis Caputo y José Luis Daza en Economía, Pablo Quirno como Secretario de Finanzas (y ahora Canciller diciendo que su política con los EEUU va a ser óptima y debutó en la ONU votando a favor del bloqueo a Cuba con Ucrania, Israel y los EEUU); Santiago Bausili y Vladimir Werning en el BCRA, quienes tienen acceso a información y elaboran políticas y medidas que, como se ha demostrado en muchas veces, no consultan con el Presidente de la República, ni con los demás ministros y funcionarios.
Información que, inferimos, conocen sus patrocinadores y es la que les ha permitido festejar antes, el viernes 24 de octubre 2025, con una fastuosa cena en el Teatro Colón, presididos por Jamie Dimon (CEO del JP Morgan) y Facundo Gómez Minujin, CEO del JP Morgan para la Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, y presidente de la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina), que no derraparan los títulos de deuda argentinos (que los hubiera hecho perder fortunas) de los que, no solo poseen un monto apreciable (en pesos el capital financiero de Manhattan posee títulos de deuda argentinos por no menos de 35.000 millones de dólares[1]), sino que pretender acopiar más títulos de deuda y colocar en la Argentina más dólares financieros, aumentado la deuda pública de la Administración Nacional.
El BCRA administrado por Bausili -Werning no se preocupa en generar crédito a la producción, los préstamos son a corto plazo y a tasas confiscatorias del capital de las empresas solicitantes, la función que tienen asignada es generar tasas de interés que aseguren rentabilidad a los fondos especulativos (carry trade mediante), y aseverarle a los “ahorristas” que no iba ni va a haber al menos en el corto plazo, devaluación, ni tampoco captura de los depósitos, que se observa claramente en la “tranquila” evolución de las principales variables del sistema
El 11 de abril de 2025 se anunció el acuerdo con el FMI de ampliación del crédito en 20.000 millones de dólares, de los cuales ingresaron el martes 15 de abril 12.000 millones, y en agosto 2.000 millones de dólares más, que amplió la liquidez del sistema reflejado en el aumento de los depósitos y de los préstamos en pesos y en divisas.
La ampliación de nuevas deudas lo certifica el actual Canciller, Pablo Quirno, que como Secretario de Finanzas fue el encargado de hacer las infantiles predicciones de una inflación medida por el IPC del INDEC del 10,1% para el año 2026, y un tipo de cambio promedio de 1.325 pesos para el corriente año 2025 y de 1.423 pesos para el año 2026, que reconoció, el día jueves 20 de octubre 2025 cuando fue a informar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados de la Nación, que eran meros números para hacer el cálculo presupuestario, pero si dijo con conocimiento de causa y plan a seguir: “Argentina no tiene un problema de cantidad de deuda, sino de credibilidad y de acceso al mercado".
Traducido, van a endeudar más al país y van a dar como garantía y/o venderán a ese efecto, las empresas públicas como YPF SA, el Banco de la Nación Argentina, FFCC Belgrano Carga, AySA Argentina, ENARSA, Nucleoeléctrica Argentina, etc. y los generosos recursos naturales que cuenta nuestro país (petróleo, gas, litio, tierras raras, uranio, cobre, agua pesada, agua potable, etc.).
La remonetización de la economía argentina
Para ello, necesitan internamente que el BCRA reduzca la esterilización de pesos (encajes y demás retenciones de los depósitos). Es decir, que no compense la emisión, generada esencialmente por el ingreso de divisas, con absorción. El BCRA compraría dólares (reservas) al mismo ritmo en que se demanden pesos, de esa forma inyectaran pesos en la economía sin generar una mayor inflación o mayor presión al dólar, para ello necesitan que el dinero mantenga una paridad no muy distinta a la actual (el dólar mayorista de 1.430 pesos y el dólar oficial de 1.460 pesos a fin de octubre 2025, ajustada por un numero semejante a la inflación mensual medida por el IPC del INDEC).
Y del punto de vista externo requieren de financiación, y para ello deben contar con el apoyo y dirección del JP Morgan, quien lideraría un pool de bancos (entre ellos Goldman Sach, Citibank, y Bank Of America) y también lideraría un canje de deuda (en que seguramente irán parte de los títulos argentinos en pesos como los BONCER, Bonos Global y Bonar en pesos) con el pretexto de financiar la educación, cuando ni siquiera cumplen con la ley 26.206 de Educación Nacional que exige que se destine para sus gastos el 6% del PIB, es más, está planteada su derogación en el Art. 30: del proyecto de ley de presupuesto nacional 2026.
También propiciarían que las empresas locales se endeuden en dólares, con el riesgo siempre latente de que se produzca una crisis cambiaria y, tras ella, la solicitud de los seguros de cambio, mecanismo por lo que han transferido gran parte de su deuda al Estado argentino desde 1982 en adelante.
Recordemos que, para sostener el precio del dólar, el gobierno necesitó que las compañías privadas se endeuden en divisas y le vendan las mismas al Banco Central, según la CNV (Comisión Nacional de Valores) las empresas argentinas YPF, Pampa Energía, Tecpetrol, Compañía General de Combustible, Vista Oil & Gas (así se llamaba la hoy “Vista Energy”), TGS, CAPEX, IRSA, CRESUD, EDENOR, GENNEIA, TELECOM etc. colocaron obligaciones negociables en dólares por 25.177 millones hasta agosto 2025.
Es más, pueden volver a recurrir al “Blanqueo de Capitales” que, de acuerdo con datos oficiales, posibilitó el ingreso al sistema registrado de 20.631 millones de dólares, en más de 330 mil cuentas especiales de regularización de activos (CERA). Pero debe aclararse que la ley 27.743 llamada “Ley de Medidas Fiscales Paliativas y Relevantes", que establece el régimen de regularización de obligaciones tributarias, aduaneras y de la seguridad social, dice expresamente que no se producirá otro “blanqueo” hasta el año 2038, pero han hecho tantas modificaciones a todo, han ido de un lado a otro, que sería una incoherencia más, pero de querer hacerlo, esa ley sería modificada por otra y no impediría el procedimiento.
El ajuste monetario previo a las elecciones y con el fin de que se compren menos dólares, llegó a su fin y deben reducir los encajes bancarios para aumentar la disponibilidad de créditos y disminuir la tasa de interés. Hecho que lograron en la semana del 27 al 31 de octubre 2025 en que las entidades financieras pasaron a abonar tasas de 77% a 55% nominal anual para los plazos fijos grandes (Tasa “Tamar” por imposiciones de más de un billón de pesos), cuando la inflación anualizada a septiembre 2025 por el IPC del INDEC es de 31,8% (y la inflación acumulada en los nueve meses es del 22%, y para el año 2026 en el proyecto de ley de presupuesto nacional estiman de 10,1%).
Paralelamente, en la licitación de la Secretaría de Finanzas de la Nación del miércoles 29 de octubre 2025, en que vencían títulos públicos en pesos por $12,009 billones, se adjudicó $6,867 billones habiendo recibido ofertas por un total de $7,843 billones, por ende, el rollover fue de 57,18% sobre los vencimientos.
Al revés que antes de las elecciones del 26 de octubre que se priorizaba la colocación en bonos ajustados por el tipo de cambio oficial, dollar linked[2], la Secretaría solo colocó títulos en pesos capitalizables (pagan interés al vencimiento) y a una tasa sensiblemente menor.
LECAP/BONCAP con vencimientos:
- 28/11/25 (S28N5) $2,337 billones a 3,09% TEM, 44,09% TIREA
- 30/01/26 (T30E6) $2,019 billones a 2,91% TEM, 41,07% TIREA
- 30/04/26 (S30A6) $1,494 billones a 2,68% TEM, 37,35% TIREA
- 30/10/26 (S30O6) $0,670 billones a 2,55% TEM, 35,28% TIREA
- 30/04/27 (T30A7) $0,346 billones a 2,55% TEM, 35,28% TIREA[3]
La no renovación de 5,142 billones de pesos recompone la liquidez de los bancos y demás tenedores de títulos que prefirieron quedarse con pesos, suma que se liquidó el viernes 31 de octubre 2025
La combinación de los anuncios de swaps de moneda con el Tesoro de los EEUU por 20.000 millones de dólares, que se instrumentaría en varios tramos; el crédito “repo” (con compromiso de recompra) coordinado por el JP Morgan por otros 20.000 millones de dólares; y que el mismo JP Morgan a su vez, actuará como asesor financiero para la recompra de bonos de deuda soberana argentinos, una operación que se estima de 16.300 millones de dólares, ha generado cierta calma y frenado la venta masiva de los mismos en los mercados donde cotizan (de esa manera recuperaron su precio de cotización), dado que el marco de los anuncios garantizaría que se va a contar con recursos para pagar los vencimientos de la deuda pública de los años 2026 (por 19.400 millones de dólares) y 2027 (por14.800 millones de dólares).
En síntesis
Todo el proceso de endeudamiento de la Administración Nacional es oscuro y cada vez más concentrado en pocas manos, convirtiendo una deuda cada vez mayor y cercana al 100% del PIB argentino, que a su vez se garantiza con los activos públicos, lo dijo claramente Scott Bessent, la Argentina para pagar tiene uranio y tierras raras.
La misma injerencia del Tesoro de los EEUU, anunciado al finalizar el día viernes 19 de septiembre 2025 (que iba apoyar al gobierno de Milei), y con venta de dólares en el mercado local a través de los bancos Santander, Citibank y JP Morgan desde el 9 de octubre hasta el mismo viernes 24 de octubre, por unos 2.100 millones de dólares, para suplir parcialmente la oferta de divisas que solo hacía el BCRA y el ministerio de economía argentino, no tiene otra explicación que la que no derrapen los precios de los bonos argentinos.
En esta etapa, comenzada desde la devaluación de nuestra moneda el 12 de diciembre de 2023 y que llevará su tiempo, se centra en un tipo de cambio que le permite a los que tienen excedentes en pesos (las grandes empresas formadoras de precios y los bancos) comprar dólares y fugarlos. Esos dólares los vende el BCRA que es deuda del Estado[4]. Endeudamiento nacional y fuga de un sector de la sociedad asociado al capital extranjero.
La fuga se profundiza y facilita con este gobierno que suspendió la mayoría de los controles y que no respeta las normas y formas de endeudamiento, excluyendo al Congreso de la Nación.
Es más, está vigente el Decreto 353/2025, publicado en el B.O. del viernes 23 de mayo 2025 con el fin (pretexto) de simplificar y desregular los trámites relacionados con la inversión y adquisición de bienes, que posibilita el lavado y la fuga de dinero. Así, por ejemplo, las administradoras de tarjetas de crédito no le informan al ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero) sobre las compras que hace una persona usando ese medio de pago. También cesa el llamado “Cruzamiento Informático de Transacciones Importantes”, los escribanos debían reportar mensualmente determinadas operaciones notariales y no lo hacen más. Las entidades financieras no solicitarán las Declaraciones Juradas de impuestos nacionales, etc.
Se incurre en un nuevo régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias que deja de exigir datos sobre el patrimonio y los consumos personales de los contribuyentes y se enfoca exclusivamente en los ingresos facturados y los gastos deducibles
De esta manera se incumple con las leyes 11.683 de Procedimientos Tributarios, 25.246 de Encubrimiento y Lavado de Activos de origen delictivo, 27.430 de Régimen Penal Tributario, y también con la ley 19.359 penal cambiaria que es un régimen legal que establece sanciones para quienes infrinjan las normas sobre operaciones de cambio de divisas.
Eso sí, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham) celebró la victoria de Milei, pero agregó que "Argentina necesita mejorar su competitividad, modernizar su infraestructura, simplificar su sistema tributario, adecuar las normas sobre las relaciones laborales modernas e impulsar la formalidad laboral y fiscal".
La fuga beneficia a una minoría parásita y rentista, la deuda le queda a la Nación Argentina que la va a pagar con sus empresas públicas y con los recursos naturales que generosamente la naturaleza nos proveyó. Y la población con menos industria, menos trabajo y más precarizado, más pobreza y más exclusión
Un país que cuenta con alimentos, energía, con tierras raras, uranio, litio, etc., que se emplean en la tecnología moderna, y se la endeuda para someterla. Una colonia es más digna que esta Argentina de Milei.
[1] El total de la deuda bruta de la Administración Nacional al 30 de septiembre 2025 es de 454.031 millones de dólares, de los cuales 158.897 millones de dólares (el 35% del total) es deuda en pesos (contabilizada en dólares por la Secretaría de Finanzas de la Nación).
[2] La Letras ajustadas por el dólar oficial (Lelinked) cubre de la devaluación del peso, ya que el capital y los intereses se ajustan según la variación del dólar, aunque se paga en pesos.
[3] Tasas de interés sumamente positivas para la inflación y la evolución del precio del dólar esperada por el equipo de economía que dirige Luis Caputo.
[4] Es deuda del Tesoro de la Nación que le transfiere parte de la misma (la que no paga deuda en el exterior) en divisas al BCRA (Deuda con el FMI, con otros organismos internacionales, con la colocación de dos repo, etc. y los compromisos planteados se swaps de moneda y el nuevo crédito de los bancos de los EEUU encabezados por el JP Morgan, y el canje de deuda coordinado por el JP Morgan.
