Espejismo y tragedia: Economía para pocos y economía real en el contraste de un relato
Mientras el gobierno de Javier Milei celebra récords de exportación, superávit fiscal y acumulación de reservas, los números de la economía real siguen pintando un cuadro de deterioro persistente: salarios hundidos, empleos destruidos, deuda familiar impagable y una fuga de divisas que no se detiene. La brecha entre el discurso oficial y la realidad cotidiana nunca fue tan ancha. Análisis del informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
El informe de coyuntura de MATE (Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía) correspondiente a junio de 2026 es un documento que debería hacer temblar los cimientos del relato oficial. Mientras el gobierno de Javier Milei celebra récords de exportación, superávit fiscal y acumulación de reservas, los números de la economía real siguen pintando un cuadro de deterioro persistente: salarios hundidos, empleos destruidos, deuda familiar impagable y una fuga de divisas que no se detiene.
La brecha entre el discurso oficial y la realidad cotidiana nunca fue tan ancha.
La inflación no cede
El informe de MATE comienza con un dato que ya debería encender todas las alarmas: la inflación de mayo fue del 2,1%. Ese número, que a simple vista podría parecer "moderado", es en realidad una señal de alerta. En mayo de 2025, los precios habían aumentado 1,5%. La comparación interanual arroja un acumulado de 33,2% en los últimos doce meses. La inflación no sólo no se desacelera al ritmo prometido, sino que se mantiene en un nivel que erosiona sistemáticamente el poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones.
El gobierno había proyectado una inflación del 10,1% para todo 2026. En los primeros cinco meses del año ya se acumula más de esa cifra. El ancla cambiaria, que era el pilar de la estrategia oficial, muestra fisuras cada vez más evidentes.
Salarios: la transferencia de ingresos más brutal de la historia reciente
El dato más elocuente del informe es el de la transferencia de ingresos desde los asalariados hacia otros sectores de la economía. Desde la asunción de Milei, se produjo una transferencia de 93,5 billones de pesos. El desglose es lapidario: 67,1 billones salieron directamente del bolsillo de los asalariados; 17,4 billones se perdieron en recaudación de la seguridad social; 7,3 billones dejaron de percibir las obras sociales; y 1,7 billones dejaron de recibir los sindicatos.
El salario real del sector privado quedó 8% por debajo del nivel que tenía al asumir Milei. Cada trabajador acumula una pérdida de 2,5 millones de pesos. El sector público está aún peor: el salario estatal cayó 22% en términos reales, con una pérdida promedio de 14,1 millones de pesos por trabajador.
Jubilados: la crueldad del ajuste
El informe dedica un apartado a la situación de los jubilados, que suele quedar relegada en el debate mediático. Los números son estremecedores: el poder de compra de las jubilaciones es 24% menor que el de 2023. Cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de 7 millones de pesos. Los que cobran la mínima perdieron el 30% de su poder adquisitivo y acumulan una pérdida equivalente a 8 jubilaciones completas del año 2023.
Dicho de otro modo: un jubilado que cobra la mínima hoy está percibiendo apenas lo que recibía en cuatro meses del año de la asunción de Milei. El resto del año trabajó, por así decirlo, para el gobierno. O para los intereses que el gobierno representa.
La deuda familiar: una bomba de tiempo
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el crecimiento explosivo del endeudamiento familiar y su correlato en la morosidad. El informe de MATE es contundente: "No hay antecedentes de tales proporciones de crédito en mora para la economía de las familias argentinas". La irregularidad del crédito familiar alcanzó niveles históricos, muy por encima de cualquier registro previo.
Pero el dato más alarmante es la morosidad entre los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), donde se incluyen empresas como Mercado Pago, Tarjeta Naranja, compañías de crédito fácil y de venta de electrodomésticos. Son los préstamos de más fácil acceso popular, y su morosidad es muy superior a la del sistema financiero tradicional. La deuda se ha vuelto impagable para millones de argentinos que recurrieron al crédito para sostener consumos básicos.
El empleo: 350 puestos formales perdidos por día
El derrumbe del mercado de trabajo es otro de los ejes del informe. Desde que asumió Milei, se perdieron 319.444 empleos formales. El sector privado expulsó a 216.643 trabajadores registrados; el sector público, que también sufrió el ajuste, perdió 82.752 puestos; y las casas particulares sumaron otras 20.049 bajas. Son 350 empleos formales que se pierden cada día. La destrucción de empleo es sistemática, persistente y no muestra signos de reversión.
La pérdida de empleo formal no es compensada por el crecimiento de la informalidad. Muchos de quienes pierden su empleo formal encuentran una alternativa de ingresos trabajando de manera informal en múltiples actividades. Desde que gobierna Milei, la informalidad creció de manera constante. Pero los empleos informales no alcanzan a compensar la pérdida de empleos formales. En los aglomerados urbanos (dos tercios de la población total) ya hay 1,1 millones de desocupados.
La inversión en caída libre
El informe documenta el derrumbe de la inversión agregada de los diferentes sectores de la economía. Luego de una recuperación solo parcial, volvió a caer con fuerza en los dos últimos trimestres. La inversión en maquinaria nacional cayó con una fuerza inusitada, pero tampoco se salva la compra de equipos importados: a pesar del "dólar barato" que pregona el gobierno, la importación de bienes de capital extranjeros lleva cinco trimestres en caída.
El consumo en supermercados sigue sin recuperarse. Las ventas cayeron muy fuerte durante gran parte del gobierno de Milei y en los últimos meses volvió a manifestarse esta caída. La demanda interna está en su piso histórico. No hay crecimiento si la gente no consume. Y la gente no consume porque no tiene plata.
La fuga de divisas: el modelo que sólo cierra por deuda
El último capítulo del informe aborda la paradoja del sector externo. A pesar del récord de exportaciones de mayo, los dólares que salieron superaron a los que ingresaron. La economía real generó 2.834 millones de dólares en mayo, pero la economía financiera consumió 4.296 millones. El desequilibrio fue compensado con 5.107 millones de dólares de nuevo endeudamiento público y privado.
El cuadro de situación acumulado desde la asunción de Milei es dramático: la economía real generó 52.223 millones de dólares entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, pero la economía financiera consumió 81.215 millones. El agujero se tapó con deuda: 40.984 millones de dólares conseguidos por mecanismos financieros (nueva deuda pública, nueva deuda privada, blanqueo, ayuda de Estados Unidos). El modelo, concluye el informe, "solo sobrevive, por ahora, con un fuerte incremento de la deuda pública y privada y con el apoyo financiero de Estados Unidos".
En los últimos seis meses, por concepto de giro de utilidades y dividendos al exterior, se fugaron 2.022 millones de dólares. El protagonista de este proceso es el sector petrolero, pero empresas de otros sectores importantes de la economía también están remitiendo masivamente ganancias al exterior. La fuga es generalizada y sistemática.
La Argentina que viene
Este es el modelo que el gobierno de Milei presenta como "éxito". Un modelo que destruye salarios, elimina empleos, endeuda a las familias hasta la asfixia, desfinancia el Estado y fuga divisas al exterior mientras las petroleras se llevan las ganancias. Un modelo que no genera crecimiento genuino, sino que se sostiene artificialmente con deuda y con el apoyo de Washington.
El informe de MATE no deja lugar a dudas: los indicadores no mienten. La caída del salario real, la masiva pérdida de empleos registrados, el derrumbe del consumo, la morosidad récord de las familias y la fuga de divisas son la verdadera cara de la política económica de La Libertad Avanza. El gobierno celebra récords de exportación mientras la economía real se desangra. El superávit fiscal se construye sobre los hombros de los trabajadores y jubilados. La acumulación de reservas se financia con deuda que pagarán las próximas generaciones.
El informe de MATE es un llamado de atención. La Argentina no puede seguir así. Pero para cambiar el rumbo, primero hay que reconocer que el rumbo actual es un desastre. Los números están a la vista. Sólo falta la voluntad de verlos.
