El plato vacío: la Canasta Básica Alimentaria sube 41,8% interanual y el Salario Mínimo apenas cubre 16 días de comida

17 de octubre de 2026
Silvia Paez

Silvia Paez es comunicadora, colaboradora de InfoNativa. 

La Canasta Básica Alimentaria subió 41,8% interanual y alcanzó $224.947 en septiembre. El Salario Mínimo apenas cubre 16,5 días de comida de una familia tipo. Un informe de la Fundación Colsecor desnuda disparidades regionales de hasta 39,9%, la crisis alimentaria golpea a los sectores populares mientras el gobierno celebra la desinflación. La comida se volvió un lujo para millones de argentinos. El plato vacío es la nueva normalidad

Un nuevo informe de la Fundación COLSECOR revela que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto alcanzó los $224.947 en septiembre de 2026, con un incremento interanual del 41,8% y un acumulado en el año del 29,1%. Mientras tanto, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) cubre apenas 16,5 días de alimentación básica de una familia tipo, profundizando una crisis que golpea con más fuerza a los sectores populares y a las provincias del interior.

 

Una canasta que no da tregua

El relevamiento de la Fundación COLSECOR, que monitorea los precios de los alimentos en 30 localidades de siete provincias, confirma que la inflación en alimentos no se detiene. Con una suba mensual del 1,8% respecto de agosto, la CBA para un adulto equivalente se ubicó en $224.947. Para una familia tipo de cuatro integrantes —un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 años y una hija de 8—, la canasta alcanzó los $695.085. Los hogares de dos, tres y cinco integrantes necesitaron $337.420, $553.369 y $731.076, respectivamente.

El informe destaca que, en los últimos doce meses, el costo promedio acumula un incremento del 41,8%, muy por encima de la inflación general y de la evolución de los salarios. "Hace un año que el SMVM no aumenta por encima del costo de la CBA", señala el documento, evidenciando que el poder de compra del salario mínimo se ha convertido en una ficción.

 

El Salario Mínimo, un piso que no pisa nada

El dato más crudo del informe es la relación entre el SMVM y la CBA. "En agosto, el SMVM se ubicó en $376.600 y alcanzó para cubrir solo 16,5 días de alimentación básica de una familia tipo". Es decir, el salario mínimo de un mes completo ni siquiera alcanza para que una familia de cuatro integrantes coma durante tres semanas.

La comparación histórica es igualmente elocuente: en octubre de 2021, el SMVM cubría 32 días de la CBA para una familia tipo. Hoy, apenas 16,5. La caída es de casi la mitad. "El SMVM dejó sin cubrir el equivalente a 13 días de alimentos de un hogar de cuatro integrantes", advierte el informe.

 

Las provincias del interior, las más golpeadas

El relevamiento de COLSECOR abarca localidades de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Río Negro, Santa Fe y Tucumán. Los datos muestran una marcada disparidad regional. La Paz (Entre Ríos) registró la CBA más económica para un adulto equivalente, con $189.598, seguida por La Para (Córdoba) con $195.713 y Pueblo Belgrano (Entre Ríos) con $200.043. En el otro extremo, Santa Rosa (La Pampa) alcanzó los $265.230, General Deheza (Córdoba) los $248.134 y Las Varas (Córdoba) los $246.407.

La diferencia entre la localidad más barata y la más cara es del 39,9%. Esta brecha refleja no solo las diferencias en los costos de distribución y logística, sino también la falta de políticas públicas que garanticen el acceso a una alimentación adecuada en todo el territorio nacional.

El informe también registra diferencias significativas por provincia. Mientras que la CBA promedio en las localidades de Córdoba se ubicó en $226.394, en Santa Fe fue de $229.578 y en La Pampa de $245.678. Estas disparidades se suman a las ya existentes en los ingresos, profundizando las desigualdades regionales.

 

La composición de la canasta: la carne, el rubro que más pesa

El informe desglosa la composición de la CBA por bloques de alimentos. La carne vacuna es el rubro de mayor peso, representando el 35,5% del valor total de la canasta, con un costo de **$79.796** por adulto equivalente en septiembre de 2026. Le siguen **frutas y verduras** (19,2%, $43.260), pan y harinas (15,3%, $34.487) y **leche, yogur y productos lácteos** (13,4%, $30.200).

La comparación interanual muestra que los mayores aumentos se registraron en frutas y verduras (57,7%), carne vacuna (56,5%) y pan y harinas (26,7%). Estos incrementos reflejan no solo la inflación general, sino también el impacto de los aumentos en los costos de producción, el transporte y la energía, así como las condiciones climáticas que afectaron la oferta de productos frescos.

 

El impacto en los hogares: la comida como lujo

El informe de COLSECOR se complementa con el análisis de otras consultoras y organismos. La Canasta Básica Total (CBT), que incluye no solo alimentos sino también otros bienes y servicios esenciales, se ubicó en $1.500.000 para una familia tipo en septiembre. Esto significa que un hogar de cuatro integrantes necesitó más de 4 salarios mínimos para no ser pobre.

La crisis alimentaria se refleja en el consumo. Según los datos del informe, el consumo de carne bovina cayó un 10,5% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2025. El consumo de leche también retrocedió, mientras que el de pollo se mantuvo estable. Los hogares están reemplazando proteínas animales de alto valor por opciones más económicas, o simplemente reduciendo la cantidad y calidad de los alimentos que consumen.

 

El círculo vicioso de la pobreza

El informe de COLSECOR no es un dato aislado. Se suma a una serie de estudios que documentan el deterioro de las condiciones de vida de la población. La pobreza alcanza al 30% de la población, mientras que la indigencia afecta al 6,5%. Entre los niños y adolescentes, la pobreza trepa al 43% y la indigencia al 9,5%.

La relación entre el SMVM y la CBA es un termómetro de la crisis. "El SMVM dejó sin cubrir el equivalente a 13 días de alimentos de un hogar de cuatro integrantes". Esta brecha no solo refleja la insuficiencia del salario mínimo, sino también la falta de políticas de protección social que garanticen el acceso a una alimentación adecuada.

 

La urgencia de una respuesta integral

El informe de COLSECOR plantea la necesidad de una respuesta integral a la crisis alimentaria. No se trata solo de aumentar el salario mínimo o de implementar políticas de transferencias monetarias. Se necesita una estrategia que aborde las causas estructurales de la inflación en alimentos, que garantice el acceso a una canasta básica a precios accesibles y que proteja a los sectores más vulnerables.

La disparidad regional en el costo de la CBA requiere políticas diferenciadas que atiendan las realidades locales. La composición de la canasta, con un peso significativo de la carne y los productos frescos, exige políticas que promuevan la producción local y el abastecimiento en todo el territorio.

Mientras tanto, millones de argentinos siguen ajustando sus consumos, reemplazando alimentos y, en muchos casos, salteando comidas. La crisis alimentaria no es una amenaza futura: es una realidad que se profundiza mes a mes. Y el informe de COLSECOR es un recordatorio de que, sin políticas públicas que aborden las causas estructurales, la mesa de los argentinos seguirá vaciándose.