El General que late en centenares de canchas
José Francisco de San Martín y Matorras no solo liberó medio continente, también bautizó sin saberlo, a más de un centenar de clubes de fútbol. El 17 de agosto se cumple un nuevo aniversario de su muerte, y el deporte más popular de la Argentina le rinde tributo cada fin de semana.
Nacido en Yapeyú, Corrientes en 1778, San Martín fue el artífice militar de nuestra independencia. Cruzó los Andes con un ejército que desafió lo imposible y liberó a Argentina, Chile y Perú. No buscó poder ni honores, sino la libertad de un continente. Su sueño era una Patria Grande, unida y soberana, y por eso hoy su nombre está grabado en plazas, calles y en las camisetas de cientos de equipos de fútbol que llevan su apellido como un estandarte. Su legado trascendió la política y se metió de lleno en la cultura popular.
San Martín y su ejército de clubes son para este pueblo la expresión de que nuestro Libertador no se guarda solo en los libros de historia: se juega, se grita y se defiende en cada rincón del territorio nacional. Por este motivo y en la segunda categoría del fútbol argentino, dos clubes llevan con orgullo el nombre del Padre de la Patria. Son homónimos, rivales y protagonistas de un duelo que trasciende lo deportivo.
San Martín de Tucumán fue fundado el 2 de noviembre de 1909 por catorce jóvenes del sur de la ciudad. Su estadio, La Ciudadela, se levanta sobre los mismos terrenos donde en 1812 se libró la batalla que frenó el avance realista. Viste de rojo y blanco, como los Granaderos a Caballo, y es uno de los clubes más populares del norte argentino.
San Martín de San Juan, en tanto, es el más antiguo de los dos: nació el 27 de septiembre de 1907 en una peluquería, luego de que un grupo de hinchas se separara de otro club. Sus colores, verde y negro, no tienen nada que ver con el prócer: el negro era el apodo de uno los fundadores y el verde simbolizaba la esperanza. Pero su nombre sí es un homenaje directo al Libertador, y hoy es el equipo más ganador de la Liga Sanjuanina.
Pero los dos “San Martín” de la Primera Nacional son apenas la punta del iceberg. Según relevamientos, existen al más de un centenar de clubes deportivos en la Argentina que llevan su apellido desde la Primera División hasta el fútbol amateur, el nombre de San Martín aparece en camisetas de todo el país.
Entre los más destacados se encuentran el Atlético Club San Martín de Mendoza (fundado en 1927), el Club Social y Deportivo San Martín de Burzaco (1936), y el Sportivo General San Martín de Formosa. También hay casos pintorescos, como el Tiro Federal General San Martín de Isla Verde de Córdoba, que originalmente se llamaba Club Flobert y adoptó el nombre del prócer recién en 1940.
En este link podes encontrar la lista completa de clubes San Martín a lo largo y ancho de la Patria.
La huella de José de San Martín como Libertador no se detuvo en la Cordillera de los Andes. Su nombre cruzó fronteras como en Perú y Bolivia. La diferencia es clave: mientras en Argentina los clubes honran directamente al General, en estos países el nombre “San Martín” llega, en la mayoría de los casos, mediado por una universidad, un santo o una parroquia.
La presencia sanmartiniana en el fútbol no es casual, la influencia del prócer se extiende a cientos de instituciones del fútbol nacional. Y es que, en la Argentina, el fútbol nunca fue solo un deporte: es identidad, barrio, pertenencia y memoria colectiva. Por eso, bautizar un club con el nombre de San Martín fue, para generaciones de inmigrantes y trabajadores, una forma de inscribir su pasión en la historia grande del país.
A 176 años de su muerte, San Martín sigue presente en cada cancha donde un equipo con su nombre salta al césped. No importa si es de Primera, del Nacional, en el Federal A o en la liga del barrio: ese apellido es un recordatorio de que la patria se construye también desde abajo, con sudor, barro y pelota de por medio. Y cada 17 de agosto, mientras los hinchas alientan a su “Santo” o a su “Verdinegro”, el General, desde la historia, sigue siendo parte del partido.
