El equipo del pueblo

29 de junio de 2024
Agustin Vangelista

La Selección Argentina enfrentará esta noche, a partir de las 21 horas, en el estadio Hard Rock de Miami a Perú por la tercera fecha de esta copa américa 2024. Con el boleto asegurado a cuartos de final, el conjunto de Lionel Scaloni tiene en vilo a todo el país, en un contexto negativo para las mayorías, el seleccionado funciona para la Argentina como un motor de esperanza y de saldar viejas discusiones en nuestro futbol. Se acabó la época de las partes, llego la hora de lo colectivo.

La identidad de nuestro país está directamente relacionada con el futbol. Desde lo interno con la práctica del deporte a muy temprana edad, en los famosos potreros, donde los crack del mañana, todos los días cultivan su sueño de jugar un mundial y salir campeones como reflejo de ese niño de Fiorito hace tanto tiempo. Según tu historia serás hincha de algún club toda tu vida y, por supuesto, seguirás a la Selección Argentina en cuanto torneo juegue. Desde lo externo, en cualquier otro país, a los argentinos nos conocen por el futbol, Maradona y Messi.

Para los hinchas existen diferencias y las mismas se gestan en base a la manera que tenemos de ver el deporte. Argentina ha conseguido 15 copas américa, siendo así junto a Uruguay el más ganador del continente. Cuenta con 3 campeonatos del mundo y 2 medallas doradas en los juegos olímpicos. Los logros obtenidos por la albiceleste marcan, junto con nuestra historia, que han existido diversas escuelas sobre cómo el conjunto nacional debía representar a nuestro futbol adentro de la cancha.

En primer lugar, la obtención del primer campeonato mundial en 1978 disputado en nuestro país bajo el gobierno de facto de Jorge Videla y su junta militar, ha desarrollado una inicial escuela en nuestro Futbol. La selección del 78 en aquel momento era dirigida por Cesar Luis Menotti, que le brindo a nuestro futbol el sello de la circulación permanente de la pelota, buscar las pequeñas sociedades, búsqueda constante del arco rival y salida “limpia” desde el fondo. Bajo ese formato, la selección no solo obtuvo su primer título mundial, sino que se comenzó a hablar de una “forma” de jugar a la pelota en donde no se especulaba y no había adaptación del juego más allá del rival. Se desarrolla la idea de que el resultado es importante pero no es lo único, importan los métodos a implementar, sostiene la escuela menottista.

Con la llegada de los 80, también llegaron nuevas ideas para revitalizar a nuestro futbol. En el mundial de México 86, la albiceleste se alzaría con su segunda estrella, en lo que fue la consagración de Diego Armando Maradona como leyenda indiscutible del futbol mundial. En aquel momento, su entrenador era Carlos Salvador Bilardo, el polo opuesto a la escuela anterior. La escuela bilardista no ve al futbol como un entretenimiento, no lo disfruta. Lo único importante es ganar sin importar los medios, la victoria es el techo. Pero para poder obtenerla el trabajo es indispensable, parte del mismo consta del sacrificio colectivo y la actitud. Desde lo táctico un esquema revolucionario de 3-5-2 con una defensa sólida y ningún detalle librado al azar marco en la historia del futbol argentino una nueva forma de ver al deporte más popular sobre nuestro suelo.

Con la llegada del nuevo milenio se volvió a repensar para nuestro seleccionado una forma distinta a las escuelas ya establecidas. Marcelo Bielsa obtuvo una medalla olímpica en los juegos de Atenas 2004 y bajo su conducción como director técnico, pudo instalar una idea. Verticalidad, dinámica y buen juego son marcas registradas de esta escuela. “Éramos muy amigos, nos gustaba jugar juntos. La pasábamos bien reunidos, intentábamos hacerlo lo mejor posible, atacar mucho y luego recuperarla con la intención de volver a atacar” declaró el técnico rosarino cuando le preguntaron qué significaba el futbol para él. La escuela bielsista es atacar y agresividad defensiva para volver a recuperar la pelota.

Llegando a estos tiempos modernos, nos encontramos con la selección del pujatense Leonel Scaloni. Su conducción técnica desde el arranque es colectiva, junto con él se encuentra Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala en la planificación de “la escaloneta”. En el grupo no solo se cuenta con el mejor jugador del mundo que es Lionel Messi, sino con un grupo de grandes jugadores que están comprometidos con la causa del pueblo, que es la de hacernos felices. Dura tarea para unos deportistas, pero desde la época de la pandemia este grupo nos ha sacado una sonrisa cuando a nuestro alrededor todo era oscuro y ni hablar de la obtención de la tercera estrella en Qatar donde, por un momento, fuimos las personas más felices del mundo. Esta selección tiene todo, juega bien y se ven excelentes asociaciones entre pibes y veteranos como predica el menottismo, defensivamente muy certero y principal hincapié en el sacrificio colectivo como predico Bilardo y la verticalidad en ataque como la agresividad para recuperar la pelota y seguir atacando marca ese sello distintivo del “Loco” Bielsa. Esta selección tiene todas las escuelas y también con eso creo la propia, la cual está en su era, y en el futuro será recordada.