El despojo sin fin: La desposesión del patrimonio social para el negocio inmobiliario
Existe un consenso entre las fuerzas políticas del orden, en acepta y promover centralmente la ciudad como un espacio para generar negocios, y para eso hay que favorecer y flexibilizar las normas para allanarle el camino a los principales operadores inmobiliarios, que tienen como parte de su ontología apropiarse de las plusvalías generadas por toda la sociedad en beneficio propio.
Consultatio, la desarrolladora liderada por Eduardo Costantini, adquirió recientemente un terreno en Palermo mediante una subasta organizada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), pagando un total de US$ 127 millones por una parcela de 42.000 m², el precio más alto jamás pagado por un predio urbano vendido por el Estado argentino en subasta pública.
El terreno de 4,2 hectáreas se ubica en avenida Bullrich y Cerviño. Actualmente es el emplazamiento del complejo comercial Portal Palermo (Easy y Jumbo). La concesión a Cencosud a 20 + 5 años, renovada en 2019, comenzó en noviembre de 1994, fue una entre los muchos favores realizados durante el gobierno del menemismo. Este acuerdo le permitió a la empresa explotar comercialmente el predio, que incluía la construcción de un supermercado, a cambio de restaurar el histórico Pabellón del Centenario que quedo oculto detrás del supermercado a pesar ser declarado Monumento Histórico Nacional, un compromiso que Cencosud cumplió parcialmente, recien en el 2023.
La subasta, del excepcional predio tuvo participación de empresas como Cotto, Ragsha de la familia Khafif dueña de la marca inmobiliaria LeParc el propio Cencosud. La venta fue gestionada por la AABE ( Agencia Administradora de Bienes del Estado), creada en 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner , a propósito de la privatización de las playas ferroviarias de Liniers, Caballito y Palermo y el frustrado megaproyecto de la Isla Demarchi . Actualmente la agencia está presidida por Nicolas Pakgojz, un hombre estrechamente vinculado a la empresa IRSA de Eduardo Elsztain, el otro gran operador del mercado inmobiliario.
Es la Ley de Bases, que entró en vigencia el 9 de julio de 2024, la que permite estos procedimientos de privatización en modo express , sin pasar por el Congreso Nacional como fijaba la ley, puntualmente es la resolución 950/24 la que autoriza a la AABE a disponer a discreción de la enajenación de propiedades del patrimonio estatal . Según el incompleto inventario de la Agencia, el Estado posee en todo el país y entre todas sus dependencias cerca de 19.000 propiedades, esa lista incluye desde escuelas, hasta hospitales, sedes ministeriales, oficinas, campos militares, aduanas etc. De ellas, 400 están en carpeta para su pronta privatización.
En Palermo como en Miami
Próximo al terreno en subastado en Bullrich entre Creviño y Av. Del Libertador se halla la Mezquita Rey Fahd, construida sobre el predio que el presidente Saul Menem le dono a la monarquía de Arabia Saudita en 1995. de una superficie de 3,5 hectáreas, el regalo genero cierta polémica teniendo en cuenta que había sido valuado en 20 millones de dólares y el país árabe es una potencia petrolero con enormes recursos económicos. En ese momento el lobby saudita y la disciplina partidaria menemista lograron que el Congreso aprobara la operación. El dato es relevante también pues muestra como se ha disparado el precio de los terrenos, casi seis veces en tres décadas, particularmente en las zonas privilegiadas de la ciudad. Ese enorme plus, está basado, entre otras variables por una creciente e incontenible sobre-acumulación de capital que se vuelca hacia bienes tangibles. El proceso está estrechamente vinculado a la financiarización del sector inmobiliario y favorecido por las facilidades que ha generado la normativa del Código de Planeamiento Urbano, hecho por y para quienes solo ven la ciudad como un mega negocio.
Ante la escasez de tierra urbana, un bien raíz no renovable, hacerse del suelo es uno de los objetivos principales que tiene este grupo selecto de inversores y grandes operadores inmobiliarios. Así es que el Estado se ha transformado en el principal proveedor de tierra para el mercado, privatizando centenares de hectáreas de bienes comunes para facilitar los grandes emprendimientos inmobiliarios. Entre los más recientes se encuentra el emblemático edificio del INTA en Cerviño y Ortiz de Ocampo, también en Palermo, vendido en subasta a la empresa de bienes raíces Mansilla- Brukman. El Estado recauda millones dólares, mientras desfinancia y despide a trabajadores del INTA.
La inversión estimada para el proyecto en el terreno comprado por Consultatio supera los 350 millones de dólares, incluirá viviendas premium y residencias de diseño. Oficinas y locales comerciales y gastronómicos, y como parte del perfil del dueño del MALBA incluirá esculturas y áreas culturales. Consultatio publicita el emprendimiento señalando que su modelo es el Design District de Miami donde se concentran más de ochenta tiendas de las marcas top a nivel mundial y setenta showrooms de interiorismo del alto diseño. Asi quienes vivan alli, podrán extrañar menos cuando les toque volver de la ciudad shopping estadounidense.
Se estima que serán aproximadamente 150.000 m2, la superficie total construida. Por supuesto que Consultatio no tendrá dificultades para obtener la factibilidad del estudio sobre el impacto ambiental y la propuesta será vendido como muy sustentable. El 65 % de espacio verde abierto, será como en Puerto Madero básicamente para disfrute de los futuros propietarios que pagaran 6.000 dólares el m2 y los visitantes que siempre quieren codearse con la elite que sabe lo que es vivir a lo grande.
El creador del exitoso mega barrio-aldea Nordelta, está desarrollando otro proyecto semejante, llamado Puerto Escobar sobre 1400 hectáreas, en un humedal que debería estar protegido, pero que como en otros casos de proyectos ribereños cuenta con la permisividad del gobierno provincial. El toque snob se lo da la nueva sede del MALBA que ya está abierta y es el anzuelo para visitar el emprendimiento, Costantini y su equipo saben como vender.
En un país con millones que carecen de un hábitat con servicios básicos, se ratifica que la única libertad que existe es la del capital. La belleza escénica y las mejores opciones para elegir son para quienes pueden pagarlas Para quienes reclaman suelo urbano para ejercer su derecho a tener un techo donde vivir, la respuesta del Estado sigue siendo palos y balas.
El terreno privatizado es metabolizado a través de los metros construidos en él, transformado en unidades que aunque innecesarias, para la vida urbana, hacen que prácticamente sea imposible recupéralo como espacio comunitario. El proceso incesante de desposesión, significa que se pierde espacio físico como reserva para materializar proyectos futuros de interés colectivo.
La venta del terreno que en otro tiempo era parte del Regimiento de Infantería 1 de Patricios, es un caso testigo de la política de privatizaciones del patrimonio colectivo acumulado por la sociedad, una operatoria que ha sido implacable y se ha ido acelerando, conforme se profundiza al recetario neoliberal vigente. Es una práctica que no ha cesado durante los más de 40 años de gobiernos electoralmente elegidos. El cuestionamiento al despojo sistemático, que tuvo a Puerto Madero como el mayor negocio inmobiliario de Latinoamérica, seguido de la apropiación de las 70 hectáreas de la Ciudad Deportiva por parte de IRSA, no figura como prioridad en la agenda política. Existe un consenso entre las fuerzas políticas del orden, en acepta y promover centralmente la ciudad como un espacio para generar negocios, y para eso hay que favorecer y flexibilizar las normas para allanarle el camino a los principales operadores inmobiliarios, que tienen como parte de su ontología apropiarse de las plusvalías generadas por toda la sociedad en beneficio propio.
