Ecuador, dolarización ¿y después?
La escalada de violencia y el crecimiento del crimen organizado en el país contiene un estrecho lazo con la dolarización que el país realizó en el año 2000.
En Argentina vuelven a escucharse recetas que ya utilizamos, hambrearon a la gente y solo engordaron al cocinero. Pero para ser más prácticos y llevar las cosas al ejemplo más crudo y a fuego máximo, esta semana Ecuador protagonizó una escalada de violencia, inusitada para cualquiera que viva afuera del país, pero palpable cuando se conoce la historia reciente. ¿Cómo llega una Nación a ser el país más inseguro de la región, con 44 crímenes cada 100 mil habitantes?
Ecuador adoptó el dólar como moneda en el año 2000, hace unos meses Crónica TV una ecuatoriana radicada en nuestro país contó lo terrible que fue esa experiencia. “Al principio fue durísimo. Había personas que de la noche a la mañana pasaron a ganar 300 dólares, hubo muchos suicidios, la gente no sabía qué hacer.” Pero desgraciadamente eso fue solo el comienzo, porque lo que trae la dolarización de cualquier economía, además de la muerte de cualquier industria, es también la posibilidad de que el crimen organizado internacional vea el territorio como una oportunidad.
Por un lado, para aprovecharse de la pobreza en crecimiento y también tejer una red en la política, la policía etc. La expresidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador, Gabriela Rivadeneira, en diálogo con AM 750 aseguró que el giro económico significó un caldo de cultivo para el crecimiento de la violencia.
"El crimen organizado no solo se establece en un solo territorio, es un anclaje de una red internacional, que vive de la red de la droga, pero que también tiene sus tentáculos en la política, en la policía, en las fuerzas armadas y también se alimenta de la trata de personas y del tráfico ilegal de migrantes. Todo esto en una economía dolarizada, claro que permite que el sistema financiero internacional tenga mayor fluctuación del tráfico que vive Ecuador" explicó.
El gobierno de Rafael Correa significó un avance en las políticas públicas y también en el desarrollo del país. Pero ni siquiera diez años de gobierno pudieron garantizar una moneda propia. “A nosotros nos fue bastante bien en nuestro gobierno. Crecimos más que el promedio de América Latina, pero el mundo debe tener claro que no fue gracias a la dolarización sino a pesar de ella” aseguró el ex mandatario en una entrevista realizada por Martín Guzman el año pasado.
Correa fue de los primeros en ser golpeado por el proceso del lawfare, ya que se lo encontró culpable de una serie de sobornos para “financiar” su partido que nunca pudieron probarse, al igual que el “LavaJato” en Brasil y “La Causa cuadernos” en Argentina. El siguiente gobierno, el de Lenin Moreno, comenzó en apariencia cercano al de Correa, pero rompió el acuerdo electoral y sus medidas tomaron un tinte neoliberal.
Según el portal Ocipex “Las políticas de ajuste, desregulación, desempleo, desfinanciamiento del Estado y el préstamo con el FMI llevaron a que en 2020 la pobreza se ubique en 32.4% y la pobreza extrema en 14.9% (teniendo en cuenta que los valores que utiliza el instituto nacional de estadísticas y censos de Ecuador para medir pobreza e indigencia es de poco más de 80 dólares para no ser pobre por grupo familiar, y de poco más de 40 dólares por grupo familiar para no ser indigente).”
Un Estado sin presencia en la vida de los ciudadanos, ayuda a la proliferación del crimen organizado y el narcotráfico, ya que con la dolarización el lavado de dinero es mucho más sencillo. En 2017 Lenin Moreno desarticuló la inteligencia militar y dejó a las Fuerzas Armadas con un presupuesto mínimo para combatir la venta de drogas en Ecuador.
Nietzsche decía que, si miras adentro del abismo, después es el abismo el que mira dentro de uno. Si Argentina no quiere profundizar la pobreza y generar un industricidio, debe luchar para que sus gobernantes no se tiren al vacío y nos condenen a vivir al servicio del dólar.