Con la nuestra: El “dólar agro” ya empieza a impactar en los precios de la carne

05 de agosto de 2023
InfoNativa

Desde que Sergio Massa anunció una nueva devaluación a pedido de los exportadores de granos adelantamos que impactaría negativamente en el precio de la carne. De maíz está compuesto el balanceado que alimenta a los animales. El costo en el bolsillo de la mayoría de financiarle la rentabilidad a los pocos que venden granos en el extranjero.

Como adelanto del disciplinamiento que exigía el Fondo Monetario Internacional para adelantar el pago de la deuda que igual acabamos de terminar de pagar al cierre de ésta edición con más deuda contraída con Qatar, China y otros organismos internacionales, Sergio Massa había dispuesto una devaluación oblicua de la moneda nacional con un nuevo dólar diferencial para los exportadores de maíz y otros productos de la denominada “economías regionales”.

“El maíz es particular porque, además de aportar a la alimentación humana con harinas, polentas, aceites, etc., es un componente clave de la alimentación animal. Pollos y cerdos son grandes convertidores de alimentos balanceados de base maíz, en carne. También, es muy importante en la alimentación de las vacas lecheras y en la terminación de vacunos en engordes a corral antes de ser enviados a faena” señalaba el economista Guillermo Cieza.

En efecto el uso forrajero del maíz ronda entre el 70 y 80 % de la demanda interna, de los cuales un tercio se destina a la industria ganadera, otro tercio al sector avícola, un 12% sería para los porcinos y la lechería consumiría el 19% del forraje. Al mismo tiempo, el cereal integra casi el 80% de las fórmulas de las raciones para los animales, y por ende tiene una amplia participación en la estructura de costos de los establecimientos.

Los cálculos más conservadores que examinaban el mercado interno, indicaban la semana pasada que los precios locales del maíz destinado a forraje aumentaría al menos un 15%. Los más osados, hablaban del 20%.

Las razones son de estricta rentabilidad de unos pocos productores intensivos que colocan los granos en el extranjero y que ante el valor diferencial entre el mercado interno y el dólar que se les paga, a lo que se suma el incremento de los saldos exportables, van a achicar el número de granos al mercado interno y trasladar el precio internacional al local.

Desde el Ministerio de Agricultura, rápidamente, dijeron que establecerían un mecanismo de compensación para los productores. Es decir, buscar la forma en canalizar desde el sector público la rentabilidad de los de arriba en la cadena de producción.

Hasta el presente no hubo novedades concretas y el forraje empezó a aumentar en las proporciones esperadas, lo que augura que la carne habrá de aumentar en forma inevitable en el tiempo corto en el que, además, se sustancia un proceso electoral.

“Un maíz más caro utilizado en la última etapa del engorde, generará aumentos que serán trasladados al precio final. El otro factor indirecto es que los bajos precios del pollo y el cerdo, cuando el maíz está barato, contribuyen a reducir los precios de la carne vacuna. Por el contrario, una abrupta subida de esas otras fuentes de proteína animal, tonifica los valores de la carne vacuna. Y esto es lo que va a ocurrir porque, tanto en el cerdo como en el pollo, los balanceados de base maíz son la alimentación de toda la crianza del animal. Si el precio del maíz aumenta 25%, ese incremento se transfiere íntegramente al valor de las carnes” señala Cieza.

El economista agrega que “pensado desde las economías familiares, quienes se alarmen por el aumento del precio de la carne vacuna, irán a comprar pollo o cerdo y encontrarán que están un 25% más caros y si elige comprar pan, harinas o fideos, les ocurrirá lo mismo.”

Concluyendo, Cieza destaca que “en un país donde la derecha vive quejándose de los subsidios que el Estado le da a los pobres, vuelve a concretarse otro gigantesco subsidio de los consumidores, en particular de los más pobres, que son los que gastan casi todos sus ingresos en alimentos, a los productores que fueron afectados por la sequía. No es incorrecto ser solidarios con los que han tenido dificultades por cuestiones climáticas. Es incorrecto ser solidario con plata ajena y sobre todo, si es de los que menos tienen.”