Comunidad newberista
En tiempos de negocio por encima de los lazos sociales, en la ciudad de Lobería, provincia de Buenos Aires, un grupo de socios e hinchas de Jorge Newbery Football Club crearon mucho más que una agrupación en su club, sino un modelo de asociación civil sin fines de lucro, donde la institución aurinegra forma parte del desarrollo de la comunidad. Un proyecto integral con el gen newberista.
Lobería es una localidad bonaerense de 134 años. El club más popular de la ciudad tiene 109 años y su identidad lleva el nombre de Jorge Newbery Football club. La vida de la institución está directamente relacionada con la idiosincrasia y la cultura de la ciudad, van por el mismo carril.
Un grupo de socios e hinchas crearon una agrupación bajo el nombre de “Movete, Newbery, movete”, donde además de realizar actividades sociales y comunitarias, plantean un modelo de club identificado con las raíces de todas las entidades deportivas desde su creación. Por encima del negocio y entendiendo que los clubes son las personas que los componen.
Elías Mauad es hincha de Newbery, socio Nro. 237 e integrante de la agrupación. A la hora de hablar con él sobre la agrupación y el motivo de su creación, comentó: “Surge la idea de un grupo de socios que siempre hemos tenido como punto de encuentro el club y la tribuna. Lo primero fue poner como punto en común que el club somos las personas que lo integramos” y agregó: “El club tiene la necesidad de contribuir con la comunidad de Lobería desde su faceta social, dado que las asociaciones civiles tienen en su razón de ser ese rol y al salir al territorio y desarrollar nuestras actividades, poder transmitir nuestro ADN newberista”.
La agrupación aurinegra entiende que la formación de las personas es una parte esencial del club, donde están formando loberenses con características que aprenden de la misma institución. El rol del club es el mismo que se tiene en otras entidades de fin comunitario como las escuelas en la formación de los ciudadanos. A la hora de hablar de metodologías de construcción sobre el ciudadano loberense y su vinculación con el club, Mauad añadió: “Nosotros somos hinchas de un club de futbol, transmitir los valores a la comunidad en la salida a ese encuentro, lo hacemos en base a nuestra identidad que es el futbol. Este deporte lo entendemos como una herramienta de transformación social”.
“Movete, Newbery, movete” se plantea el futbol desde otra perspectiva, se compite dentro de la cancha y en la comunidad es transmisor de valores. Entendiendo que el futbol es el deporte más popular y con más arraigo en la Argentina, donde podes practicarlo desde una calle, un potrero o con arcos y todas las cosas necesarias para desarrollar su práctica deportiva. Con respecto al futbol y el desarrollo de valores, “el turco” como lo llaman cariñosamente sus amigos newberistas argumentó: “Accionamos para que los niños y jóvenes de Lobería consideren al futbol como una verdadera herramienta donde se puede promover el desarrollo social, educativo y equitativo”.
Los hinchas agrupados realizan kermeses por distintos puntos de la ciudad que consisten en juegos y futbol, merienda para los más pequeños y sorteos de pelotas y banderines para culminar dichas actividades recreativas. El objetivo es brindarles a los vecinos de Lobería la posibilidad de contar con un lugar de encuentro para fortalecer los lazos comunitarios. Además, cuentan con un taller de futbol, un proyecto comunitario bajo el nombre de “Newbery en los barrios” que cuentan con la conducción de otro de los socios e hijos de la institución, Adrián Massan y a nivel cultural, cuentan con el programa “los colores del barrio” donde se expresara el arte a partir de murales para generar ese sentido de pertenencia en todos los rincones de Lobería bajo los colores amarillo y negro.
Estos encuentros realizados por la agrupación, también se dan en visitas una vez por semana en el Hogar Mitre, Gambeteando Vientos y Nuevo Amanecer. Mauad se refirió a los mismos como “La idea de poder llevar a esos lugares la pelota y que puedan realizar las actividades culminando con una merienda y compartir momentos agradables con niños que lo necesitan y unir el compromiso de Newbery con el hecho de satisfacer ese tipo de tareas sociales”.
En torno a un modelo de club, la agrupación tiene la certeza de que la metodología es ideología y por lo tanto su accionar tiene que estar comprometido con la construcción colectiva y con un accionar noble que es lo que representa el club. Newbery tiene una representación para la comunidad y es antagónica al mensaje sobre que es la institución para cada uno de nosotros desde lo individual, ya que esa mirada es un instrumento para fines por los cuales el club no ha sido creado.
En base al proyecto de club, Elías reflexiono: “Desde la autogestión, podemos transmitir el mensaje de que los clubes, en su razón de ser, no tienen como objetivo ganar dinero, sino que el dinero es solo un medio para el cumplimiento de sus objetivos, desarrollo de sus disciplinas e crecimiento en infraestructura que son propiedad de cada una de las personas que integran el club” y con respecto a la formación de cuadros dirigenciales en la institución, sentencio: “ Estamos convencidos que la evolución de los dirigentes de cara al futuro, necesita cuadros comprometidos que transmitan la importancia de lo colectivo, que es el valor que tienen que tener las instituciones civiles sin fines de lucro y que no existirá el principio individual de ganar dinero a costa de Newbery mientras nosotros llevemos estas ideas comunitarias adelante”.