Combustibles: Argentina es productora de petróleo y paga nafta a precio de guerra
Argentina se ubica entre los 40 países más caros del mundo en cuanto al precio del combustible en surtidores y, exceptuando EE.UU., es el más caro de los países productores y exportadores. Un análisis técnico para responder a una sencilla pregunta ¿YPF, Shell y Exxon nos ayudan a no subir “tanto” la nafta en la guerra o están se están preparando para estafarnos?
La discusión: ¿subsidios o precio real nacional?
Es la discusión si está bien o mal mantener los subsidios al gas en Argentina y el BAFFER a los combustibles. ¿O se deberían eliminar los subsidios y garantizar precios relacionados al costo nacional real?
El costo de producción de la nafta (gasolina) es un valor complejo que depende principalmente del precio del petróleo crudo, los costos de refinación y factores logísticos. A nivel general, el costo de "fabricar" el combustible representa solo una fracción del precio final que se paga en el surtidor, el cual está fuertemente influenciado por impuestos y márgenes comerciales.
Desglose del costo de producción y precio final
Materia Prima (Crudo): Es el componente más significativo. Al 1 de abril de 2026, el barril de crudo cotiza cerca de los USD 99,92. En Argentina, el costo promedio de producción de un barril de petróleo se estima en aproximadamente USD 7,70 (excluyendo regalías e impuestos locales). Los costos de producción (denominados técnicamente Lifting Cost) informados por YPF y Vista Energy en sus reportes financieros ante la SEC reflejan una eficiencia creciente en Vaca Muerta, alcanzando niveles competitivos con las mejores cuencas de Estados Unidos.
A continuación, se detallan los valores extraídos de sus reportes de resultados para el año fiscal 2024 y las proyecciones para 2025/2026:
1. YPF S.A.
La compañía liderada por Horacio Marín ha segmentado sus costos:
- Lifting Cost No Convencional (Vaca Muerta): se sitúa actualmente en torno a los USD 4,20 - 5,00 por barril equivalente de petróleo (boe).
- Lifting Cost Convencional: es significativamente más alto, reportándose en USD 31,10 por barril a fines de 2024.
- Lifting Cost Total (Promedio): al cierre de 2024, el costo promedio ponderado de toda la compañía fue de USD 16,10 por barril.
- Meta Estratégica 2025/2026: con la desinversión en campos maduros, YPF proyecta que su costo de producción promedio baje a USD 8,00 para 2025 y se estabilice en USD 5,00.
2. Vista Energy (VISTA)
- Lifting Cost 2025: reportó un promedio de USD 4,40 por boe.
- Eficiencia del 4Q 2025: en el último trimestre de 2025, el costo bajó a USD 4,10 por boe.
- Objetivo 2026: la empresa proyecta mantener sus costos en un rango de USD 4,00 - 4,35 por boe.
Refinación: El proceso de transformar el crudo en gasolina cuesta entre USD 0,40 y USD 0,70 por galón (aproximadamente USD 0,10 - 0,18 por litro).
Biocombustibles: En países como Argentina, las naftas incluyen un corte obligatorio de bioetanol.
Impuestos y otros: En muchos mercados, la carga impositiva representa cerca del 45% al 50% del valor final de venta.
Situación actual en Argentina (Abril 2026)
Debido a la escalada del precio internacional del petróleo y la inflación local, los precios en los surtidores han mostrado subas constantes:
- Precio en surtidor: el litro de nafta súper ya supera los $2.000 en diversas regiones del país.
- Contexto externo: el conflicto en Medio Oriente ha disparado los precios internacionales.
- Variación regional: existen brechas significativas entre provincias; por ejemplo, en Misiones los productos premium ya superan los $2.300.
El precio final que pagás por el combustible en el surtidor se compone de varios factores, donde el costo del petróleo y los impuestos son los protagonistas. A fines de marzo de 2026, el precio promedio de la nafta en Argentina se sitúa en torno a los USD 1,43 - 1,53 por litro (2.117 ARS), ubicándose ligeramente por encima del promedio mundial de USD 1,44. Argentina se ubica entre los 40 países más caros del mundo en cuanto al precio del combustible en surtidores y, exceptuando EE.UU., es el más caro de los países productores y exportadores.
Esto se debe a la liberación de los precios y la concesión a las productoras, cuyas principales son de capitales nacionales como YPF, PAE, PAMPA, PLUSPETROL y VISTA, entre otras. Las expendedoras tienen integrada verticalmente su cadena de valor, por lo que esta suba del precio internacional —que no tiene nada que ver con los costos de producción— genera una sobreganancia que va a los bolsillos de cuatro empresarios (que después invierten un 10% en Argentina y el resto la fugan del país). Son cuatro vivos que se llevan el excedente de ganancia que genera el sobreprecio causado por la guerra, que no tiene nada que ver con nosotros.
La propuesta del "barril criollo"
Si el directorio de YPF —que tiene el 50% del mercado local— tuviera una visión de empresa de bandera y motor de la economía nacional, se debería garantizar un precio de barril criollo con una ganancia razonable analizando los costos de producción en Argentina, que debería superar los 45/55 dólares el barril, obteniendo una sobreganancia con la exportación. Esto permitiría tener un precio de combustible local que no solo redundaría en la baja de precios en el surtidor, sino en la mayoría de los productos de la canasta familiar, dado que los precios de los combustibles inciden en un 60% en los costos de la energía eléctrica y entre un 7 y 12% en los costos de la canasta básica familiar. Debido a que la política de destrucción de los ferrocarriles y la marina mercante (desde los 90) hace que el 86% de las mercancías en Argentina se transporte por vía terrestre, los sobreprecios en los combustibles inciden directamente en sus costos y se trasladan al mostrador indefectiblemente.
Con la visión de Milei de la economía, tener Vaca Muerta no trae ningún beneficio a los argentinos. Alimentar guerras como las de EE.UU.-Israel no solo pone en riesgo las vidas de argentinos (como ya nos pasó con la AMIA y la embajada de Israel, donde murieron cientos de argentinos), sino que empobrece a casi 47 millones de argentinos en beneficio de cuatro empresarios inescrupulosos.
Hay que volver a la política de barril criollo, donde se garantizaba un precio razonable a los argentinos cuando subía el precio por razones externas y se les garantizaba una ganancia razonable cuando bajaba por debajo de los costos a los empresarios. Garantizando así precios justos que el tener Vaca Muerta nos dé una ventaja competitiva a todos los argentinos y nuestra industria, y sobre todo garantizando el empleo no solo del petróleo y gas sino de toda la industria. Para esto hay que auditar bien los costos en toda la línea de producción: upstream, midstream y downstream.
¿Cuál debería ser el precio del combustible si se aplicara el costo que las operadoras denuncian ante la SEC de EE.UU.?
Si el precio de las naftas y el gasoil en Argentina se calculara estrictamente con base en el costo de extracción directo (lifting cost) reportado por YPF ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de EE.UU., el litro de nafta súper en el surtidor debería costar entre 350 y 550 pesos, en lugar de los más de $2.100 que vale actualmente.
El "costo real" de YPF ante la SEC vs. el surtidor: en sus balances internacionales auditados, YPF declara que el lifting cost promedio en sus operaciones de Vaca Muerta se ubica entre US$ 3 y US$ 4 dólares por barril. Si se sumara el costo de desarrollo (amortización de inversiones), el break-even técnico se sitúa cerca de los US$ 35 a US$ 40 por barril.
Sin embargo, el mercado argentino de combustibles no funciona bajo el concepto de "costo de producción + margen", sino bajo la Paridad de Importación. Las refinadoras locales le pagan a YPF y al resto de las petroleras el barril de crudo a valor internacional (Brent), el cual cotiza en torno a los US$ 105 debido al contexto global.
¿Por qué no se aplica el costo de la SEC al público? Lo que dicen las operadoras
- Estrategia de reinversión: Si YPF vendiera el combustible a precio de costo de extracción, no obtendría los ingresos necesarios para financiar su plan de inversiones (estimado en US$ 6.000 millones).
- Desabastecimiento garantizado: Si el combustible local costara una cuarta parte del valor internacional, las petroleras privadas exportarían el 100% de su producción (esto sería así si no existiera YPF y el gobierno se lo permitiera; es una falsa excusa. Chevron jamás se fue de Venezuela).
- El costo del refino: Extraer el crudo es solo el primer paso. Luego requiere transporte, procesamiento químico, mezcla con biocombustibles, fletes y comisión de la estación de servicio.
- Presión impositiva: Los impuestos fijos y porcentuales se calculan sobre los precios de venta generales, actuando como un piso inflacionario.
A fin de amortiguar el impacto de la escalada internacional, YPF aplica un "buffer de contención" de 45 días. Sin embargo, lo que nos está diciendo es que ahora nos subió "poco" los combustibles a una referencia del barril de apenas 85 dólares, cuando aquí le cuesta extraerlo 7,70 (o 20/25 dólares promediando con el convencional). Cuando baje a 60 nuevamente, nos lo va a mantener como si saliese 85 dólares. La pregunta es: ¿YPF, Shell y Exxon nos ayudan o nos estafan y nos van a seguir estafando?
Para finalizar: el costo real de los combustibles en el mercado interno argentino
Si se aplicara de manera lineal el costo de extracción puro de Vaca Muerta de US$ 3,50 por barril, el litro de nafta super en el surtidor costaría apenas $ 190. En cambio, se se tomara el “break-even” técnico completo (que incluye la amortización de inversiones para seguir perforando) de US$ 37,50 el barril, el prcio final al público se ubicaría en 495 pesos.
Si el barril de petróleo crudo se estabilizara en US$ 60 el precio de referencia para el litro de nafta super en el surtidor debería ubicarse en torno a los $720.
Así que ya saben, queridos lectores: no les vengan con el cuento del ‘precio internacional’ ( el que hable de precios sin hablar de costos seguro nos miente y estafa) ni con la excusa de la ‘guerra lejana’. Acá el costo real de sacar un barril de Vaca Muerta ronda los 4 dólares, y sin embargo pagamos nafta como si la trajéramos de Arabia Saudita en camello.
El negocio lo hacen seis grupos concentrados que facturan en dólares, invierten dos mangos y se llevan la ganancia afuera. Mientras tanto, el 86% de las mercancías viaja por camión, y cada aumento en el surtidor golpea el bolsillo de cada uno de los no ven jamás los dólares que produce la exporación de petróleo.
No se trata de debates abstractos. Se trata de aplicar la lógica del que tiene el recurso debe tener algun beneficio mas alla de los pocos empleos ( por cierto cada vez menos ) si Vaca Muerta es nuestra, que nos beneficie a todos. Exijamos una política que pongan a la rentabilidad en el límite de lo razonable, auditoría de costos en toda la cadena y un fondo soberano para cuando el Brent se derrumbe y un fondo con el excedente exportable para jubilaciones y/ o salud publica y/o infraestructura ( como hacen noruega y arabia saudi) Porque de lo contrario, seguiremos siendo el único país productor y exportador donde el combustible es más caro que en casi todo el mundo. Y eso no es economía de mercado: es una estafa con patente y estación de servicio. Que Nuestros recursos naturales esten para mejorar la calidad de vida de todos los Argentinos y hacer nuestra industria mas competitiva. Si no es asi es lo mismo que no tenerlos.
