Club de barrio, club de locos

05 de octubre de 2024
Agustin Vangelista

Peñarol como reflejo de Mar Del Plata, el club de barrio más popular contado por sus hinchas. Su historia, el legado de sus fundadores y cómo las asociaciones civiles cumplen un rol social que hoy los poderosos quieren poner en jaque con las SAD. La idiosincrasia del equipo más patriota de la liga nacional.

La ciudad de Mar Del Plata celebra sus 150 años de historia y con ella ha crecido el mito del club de barrio más popular de la ciudad. La feliz tiene al básquet como deporte identitario y a nivel colores, Peñarol es el mayor representante en los certámenes nacionales e internacionales. Una ciudad partida por dos equipos, donde distintas personalidades de la Argentina que han venido a la ciudad, han elegido a Peñarol por sobre otros clubes.

Javier y Mariano son pibes del club, nacidos y criados en el corazón milrayita de Garay 2524. Para ellos el club es todo, porque su vida ha transcurrido en Peñarol y encontraron en esta lógica de asociación civil sin fines de lucro, la posibilidad de lidiar con los problemas individuales que le suceden a todas las personas. “Viví una infancia conflictiva y el club fue mi lugar de contención. Prefería estar en Peñarol más que en mi casa, era mi lugar de paz” comentó Javier, mientras que Mariano reflexionó: “Mi abuelo y mi papá jugaron al futbol en el club, un día lo vinieron a buscar a mi viejo de un club de Buenos Aires para que fuera a probarse y mi abuelo le dijo que, si quería seguir jugando al futbol, iba a ser solo en Peñarol. La relación con la institución viene de familia”.

Existe una cuestión identitaria sobre la ciudad y sus clubes. En el caso del básquet, Peñarol refleja a las clases populares mientras que Quilmes (su clásico rival) a los sectores patricios y acaudalados de la cuidad. La función del club es contener al otro y respecto de eso Javier agregó: “Yo llego al club y si veo a alguien triste le pregunto qué le pasa. La magia del club está en el nosotros, no en uno mismo” y sobre las futuras generaciones concluyó: “Les enseñamos a nuestros hijos, sobrinos y demás chicos a caminar el club, se lo inculcamos a los más jóvenes, Peñarol es velar por el todos sin individualismos”.

Los pibes del club son socios, son los que arman la fiesta cada vez que Peña juega en el Polideportivo Islas Malvinas. Ver un partido de Peñarol es ver banderas del Gauchito Gil, las Islas Malvinas y el Diego. “La idiosincrasia del club son las banderas que llevamos, muestran lo que somos” expresó Javier.

Existe un vínculo importante entre la figura de Diego Maradona y el milrayitas, el 10 en una entrevista de los años 90 declaro: “Peñarol en Argentina es lo más grande que hay”. En torno a las diferencias entre el club del barrio el materno y Quilmes, Mariano sentenció: “No solo Maradona eligió a Peñarol en Mar Del Plata, también el campeón mundial de superligeros Uby Sacco y Alberto Olmedo que iba frecuentemente a comer al club” mientras que por el club de Luro y Guido señalo: “Macri fue varias veces a Quilmes”.

Todos los hinchas tienen su rol, los pibes del club son “los guardianes de la manera de sentir y vivir el club que forjaron nuestros fundadores”. Javier opinó: “nosotros vamos por la gloria para Peñarol, no por el dinero o la fama, La hinchada es el alma del club”. También son conscientes que dé más jóvenes le han hecho mal al club indirectamente. En el 2008, en un clásico disputado en Olavarría, por defender a la familia peñarolense sucedieron hechos de violencia con la parcialidad de Quilmes que derivaron en el derecho de admisión de varios de los integrantes de la hinchada (Jugador nro 6). Sobre esa época Mariano dijo: “Con el derecho de admisión, hubo un repudio generalizado de la gente porque a Peñarol le sacaron puntos y a su hinchada” y agregó: “También nos vieron que durante los 140 partidos que no pudimos entrar (5 años), estábamos en la puerta del Polideportivo escuchando por la radio los partidos. Eso provoco que el día que volvimos los hinchas nos reciban con aplausos”.

Si hubiera que explicar la manera de sentir que tiene este club, Javier da testimonio sobre la forma de vivir “a lo Peñarol”: “Acá es dejar todo de lado, fuimos presos, nos hemos separado de parejas y hemos perdido trabajos por seguir estos colores y no vamos a dejar de venir nunca”.

En noviembre del 2022, Peñarol festejó sus 100 años y la nro. 6 tuvo mucho que ver. Los pibes del club aseguraron: “La hinchada fue fundamental para los festejos del centenario, hicimos 10 cenas para recaudar fondos para esos festejos”.

En 1922, un grupo de amigos decidió crear una entidad para realizar actividades sociales y deportivas, en torno a la primera actividad, los pibes del club también siguen llevando el legado de los fundadores. Integrantes de la hinchada junto con el apoyo de distintos sectores del club juntan donaciones durante 6 meses para llevarlas a las comunidades Wichis del Chaco salteño, en esos lugares donde el estado no llega, Peñarol está presente.

Con respecto al contexto actual de los clubes de barrio, Javier indicó: “A las SAD hay que hacerles la guerra, quieren matar nuestra identidad y que venga un millonario a apropiarse de nuestra esencia”.

Para finalizar, los pibes concluyeron en que “La función del club es la contención, el amor, ayudar al que menos tiene y seguir construyendo esta gran familia que es Peñarol”.