Cierre de la Escuela Nacional de Pesca, un capricho con olor a privatización
En diciembre dejaría de funcionar la única escuela de pesca del país, un ahorro exiguo en una industria que genera USD 2000 millones anuales.
“En diciembre la escuela va a cerrar” eso es lo que les comunicó hace unos 10 días el contralmirante Gustavo Principi, director general de educación de la Armada Argentina, a las autoridades de la Escuela Nacional de Pesca (ENP) “Luis Piedrabuena” que funciona en la ciudad de Mar del Plata. La decisión se tomó aduciendo motivos presupuestarios, lo que a priori suena a una excusa porque el presupuesto total de la escuela ronda el millón y medio de dólares anual, lo que representa el 0.26% del presupuesto de la Armada.
Ante esta situación, los alumnos y las autoridades de la ENP se sumaron a la marcha universitaria del último martes, tanto en la ciudad de Mar del Plata como en la de Buenos Aires. Es que se huele un tufillo a privatización de fondo. Cabe aclarar que la escuela es la única de su tipo no solo en el país sino en el resto de Latinoamérica y forma profesionales en dos áreas indispensables para la pesca comercial: piloto de pesca y conductor de máquinas navales. También ofrece cursos de capacitación para la industria pesquera que son pagos y generan ingresos para la escuela.
La posición del sindicato y cuánto genera la pesca para el país
Ante la situación de cierre de la EPN, el secretario general del Sindicato de Conductores Navales (SICONARA) tomó posición y expresó que los formados en la institución aportaron USD 2000 millones a la economía nacional durante 2023, por lo que es un sinsentido el cierre pensándolo solo como un ahorro de recursos. A su vez, consultado por los rumores de privatización Mariano Vilar dijo: "El año pasado, la institución colaboró con la pesca industrial en más de $2 mil millones al país. Hablamos de buques que abarcan desde la metodología artesanal hasta la congeladora y procesadora a bordo. Esta es la única escuela en su tipo, en Latinoamérica y en el país. Si cierra, se dejarán de formar profesionales en el área. Por eso decimos que hay una privatización encubierta, ya que donde el Estado se retira, aparecerá un privado a continuar con estos tipos de cursos."
El mismo Vilar contó que pidió reuniones con varias autoridades de la Armada y el ministerio de Defensa que se concretaron y que la respuesta siempre fue ambigua con respecto a la privatización, todas las autoridades le contestaron que no había nada en concreto, pero no negaron la intención.
En la lógica libertaria -donde hay algo nacional que funciona puede haber un negocio para sus amigos- no sería extraño que en 2025 la operación de la escuela quede en manos de un empresario amigo del gobierno. En el medio, hay 200 alumnos que querían estudiar para aportar a la producción nacional, todo un pecado para un gobierno de timberos.