Cierre de la Escuela Nacional de Pesca, un capricho con olor a privatización

05 de octubre de 2024
Matías Cardone

Militante sindical

En diciembre dejaría de funcionar la única escuela de pesca del país, un ahorro exiguo en una industria que genera USD 2000 millones anuales.

“En diciembre la escuela va a cerrar” eso es lo que les comunicó hace unos 10 días el contralmirante Gustavo Principi, director general de educación de la Armada Argentina, a las autoridades de la Escuela Nacional de Pesca (ENP) “Luis Piedrabuena” que funciona en la ciudad de Mar del Plata. La decisión se tomó aduciendo motivos presupuestarios, lo que a priori suena a una excusa porque el presupuesto total de la escuela ronda el millón y medio de dólares anual, lo que representa el 0.26% del presupuesto de la Armada.

Ante esta situación, los alumnos y las autoridades de la ENP se sumaron a la marcha universitaria del último martes, tanto en la ciudad de Mar del Plata como en la de Buenos Aires. Es que se huele un tufillo a privatización de fondo. Cabe aclarar que la escuela es la única de su tipo no solo en el país sino en el resto de Latinoamérica y forma profesionales en dos áreas indispensables para la pesca comercial: piloto de pesca y conductor de máquinas navales. También ofrece cursos de capacitación para la industria pesquera que son pagos y generan ingresos para la escuela. 

 

La posición del sindicato y cuánto genera la pesca para el país

Ante la situación de cierre de la EPN, el secretario general del Sindicato de Conductores Navales (SICONARA) tomó posición y expresó que los formados en la institución aportaron USD 2000 millones a la economía nacional durante 2023, por lo que es un sinsentido el cierre pensándolo solo como un ahorro de recursos. A su vez, consultado por los rumores de privatización Mariano Vilar dijo: "El año pasado, la institución colaboró con la pesca industrial en más de $2 mil millones al país. Hablamos de buques que abarcan desde la metodología artesanal hasta la congeladora y procesadora a bordo. Esta es la única escuela en su tipo, en Latinoamérica y en el país. Si cierra, se dejarán de formar profesionales en el área. Por eso decimos que hay una privatización encubierta, ya que donde el Estado se retira, aparecerá un privado a continuar con estos tipos de cursos."

El mismo Vilar contó que pidió reuniones con varias autoridades de la Armada y el ministerio de Defensa que se concretaron y que la respuesta siempre fue ambigua con respecto a la privatización, todas las autoridades le contestaron que no había nada en concreto, pero no negaron la intención. 

En la lógica libertaria -donde hay algo nacional que funciona puede haber un negocio para sus amigos- no sería extraño que en 2025 la operación de la escuela quede en manos de un empresario amigo del gobierno. En el medio, hay 200 alumnos que querían estudiar para aportar a la producción nacional, todo un pecado para un gobierno de timberos.