Así la vemos: Traicionera Realidad
Columna de opinión de Alberto Gómez desde los adultos mayores.
Cuanta tristeza sentimos en nuestro país de las realidades que nos azotan. El conocimiento de crueles medidas gubernamentales que amenazan nuestras vidas, las que generan alertas psicológicas en la población, por los riesgos de políticas despolitizadas, tratando de reconfigurar problemas del modelo como conflictos técnicos. Un modelo tan alejado del sentir nacional, muy distante del sentir patriótico, y de la honra de los argentinos.
Más bronca dan otras que, resultan realidades de enorme insensatez, lanzadas por pocos e irracionales argentinos, que no reparan, ni consideran la gravedad de la situación que atraviesan muchos otros nacionales.
En una excelente nota de Melisa Molina, para página12, leemos que muchos insensatos bestiales, el jueves pasado, jugaron de súbditos Virreinales, al concurrir al festejo de un aniversario tan lejano a nuestros sentimientos y valores nacionales, que demuestran su estigma de traición a la nacionalidad.
Describe la periodista, “Primero suena el himno de Estados Unidos y, en las gradas, los argentinos se paran. Algunos, hasta ponen su mano en el pecho. En segundo lugar, suena el himno de nuestro país”.
Esta angustiosa realidad, patentiza, tristemente, que vivimos un país colonizado, absolutamente sodomizado.
Otra dolorosa realidad es la ratificación de la absoluta dependencia al imperio, transformados en una triste colonia saqueada, desgobernada por un idiota delegado que convirtió a la Nación en un simple territorio de paso de delincuentes, narcos, y dictadorzuelos.
En la madrugada de la fantochada country, nos informamos del cobarde Jair Bolsonaro, fugándose perdidoso de Brasil. Su huida se concretó a través de un desfachatado plan de fuga organizado por Marco Rubio, a instancias del gobierno estadounidense. Pero, la realidad que nos golpea, primero como “chimento”, pero luego oficialmente confirmada desde Brasil. La fuga, contó con la complicidad de nuestro país.
Tristes realidades, que confirman el ajuste implementado con la entrega soberana.
Las realidades; tristes y dolorosas, que venimos marcando hace mucho, prácticamente tres años; que generaron la entrega de la independencia económica a los poderes financieros internacionales, se patentizaron en los últimos días, con un par de hechos.
• La tragedia se introdujo en el abandonado y desfinanciado sistema educativo. Desde principios de octubre sabíamos que, en la provincia de Corrientes, era buscada la docente Nancy Estela Godoy, de 52 años, que se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Rural N° 626, del paraje El Malezal, en el departamento de Esquina.
Noticias Argentinas confirmó el hallazgo de su cuerpo, el pasado miércoles, cruelmente golpeado y descartado en un curso de agua para que fuera “desaparecida” por las fieras. Los fiscales, a cargo de la investigación, previo al hallazgo, ya habían informado que las pruebas reunidas sostenían la hipótesis de un femicidio.
No entraremos a detallar datos macabros del caso, si informar el abandono de las autoridades nacionales y provinciales, sobre las denuncias previas de la propia docente. Informaba sus condiciones de trabajo; el estado de la propiedad abandonada, derruida e infectada de alimañas; como también de las complicidades judiciales (no le recibieron la denuncia en la policía) y patronales, ya que, el director titular de esa escuela, no concurría a trabajar (según denunciaron los padres de los 8 alumnos de la plantilla) desde hacía dos o tres años, aunque percibía el sueldo correspondiente. Lo más grave es, el absoluto control de los propietarios y latifundistas donde se emplazan, esa escuela y todas las demás escuelas rurales de Corrientes en su territorio.
Una lógica consecuencia del acto criminal, fue el llamado a un paro general del gremio docente, hecho que generó que muchos abominables seres, se quejaran que los chicos se tenían que quedar en sus casas.
• Otra lamentable realidad, que afecta la Salud de la población, y provocado en el desmantelamiento de todo lo que representaba Ciencia y Técnica, en cuanto al control de efectos nocivos en la salud de los argentinos.
El INTA exoneró a la investigadora Virginia Aparicio, quién a través de una iniciativa internacional, coordinada desde Europa, estudió los residuos de plaguicidas en ambientes rurales, alimentos, animales y personas.
En Argentina, el trabajo estuvo a cargo de un equipo radicado en Balcarce, que abarcaba la toma de muestras biológicas y ambientales, para la posterior evaluación de los niveles de exposición a los agroquímicos.
La investigación reveló, según Hans Mol, de la Universidad de Wageningen, Países Bajos, presencia del herbicida glifosato en orina en el 86% de los 73 argentinos muestreados, y 35% de los europeos. Además, en heces humanas se detectó el plaguicida en el 71% de residentes en Europa, y el 100% de los bonaerenses.
La difusión de esos hallazgos ya había generado tensiones entre la investigadora y autoridades del organismo. En los últimos años, el INTA tomó distancia institucional de la investigación y de la presentación de algunos resultados, mientras que sectores científicos, ambientales y académicos denunciaron que existía una presión política y administrativa sobre el equipo de trabajo.
La decisión abre un nuevo capítulo de conflicto; que excede el caso personal de la investigadora. El debate involucra la autonomía de la investigación científica de organismos públicos, los mecanismos de control sobre proyectos financiados por entidades internacionales, y las tensiones que suelen emerger cuando los resultados científicos impactan sobre actividades económicas de fuerte peso político y productivo.
Simplemente como recordatorio, las empresas que producen y comercializan glifosato en Argentina, son: Bayer-Monsanto (Alemania), Syngenta (Suiza), Nufram (Australia), Nidera (Países Bajos), DuPont (Estados Unidos), y Dow (Estados Unidos), entre las corporativas del exterior. Las nacionales que lo comercializan son, YPF, Red Surcos, Atanor, Asociación de Cooperativas Argentinas, Agrofina.
CONCLUSIONES
Se avecinan peores realidades a las vividas en éstos últimos tres años, si persiste la dirigencia popular enfrascada en su interna partidaria, mientras pasan las medidas congruentes con el modelo de los imperios.
Los sobrevivientes del descarte genocida, debemos unirnos y salir a la calle. Que nos maten las fuerzas represivas, o las políticas criminales de los Judas en el Congreso, debemos dar batalla a la discusión.
DESPERTEMOS ARGENTINOS. UNANSE, decía el General a los trabajadores, sino seremos colonia.